El economista advierte de que la reforma no ha reducido el déficit y sostiene que el sistema de pensiones ha empeorado. La situación, explica, afecta de lleno a los trabajadores más jóvenes, que soportarán más cotizaciones e impuestos.
El sistema de pensiones en España vuelve a estar en el centro del debate tras la revalorización del 2,7% aplicada en enero. Gonzalo Bernardos ha sido tajante al analizar este escenario y asegura que, lejos de corregirse, el problema se ha agravado por el aumento de la cuantía de las nuevas prestaciones.
El aumento de las nuevas pensiones eleva la presión sobre el sistema
Actualmente, España cuenta con 9,47 millones de pensionistas, que perciben 10,46 millones de prestaciones contributivas. Aunque la pensión media de jubilación se sitúa en 1.512,7 euros mensuales, el foco está en las nuevas altas. ¿Qué está pasando? Según los datos aportados, uno de cada cuatro nuevos jubilados ya entra al sistema con más de 2.000 euros al mes.
A esto se suma la pensión máxima, que tras la subida del 2,7% alcanza los 3.359,6 euros mensuales y ya beneficia a unos 120.000 ciudadanos. Todo ello ha disparado el gasto público hasta superar los 13.000 millones de euros al mes solo para pagar las nóminas de los pensionistas. Y claro, esto no es poca cosa. Para entender mejor la magnitud del problema, estas son las principales cifras señaladas:
| Dato clave | Cifra |
|---|---|
| Pensionistas en España | 9,47 millones |
| Prestaciones contributivas | 10,46 millones |
| Pensión media de jubilación | 1.512,7 euros al mes |
| Pensión máxima | 3.359,6 euros al mes |
| Gasto mensual en pensiones | Más de 13.000 millones de euros |
Con este escenario, la sostenibilidad del sistema vuelve a colocarse bajo todas las miradas.
Bernardos avisa de que los jóvenes pagarán más y cobrarán menos
Bernardos sostiene que el déficit de la «hucha de las pensiones» ya alcanza los 65.000 millones de euros. Desde su punto de vista, el sistema de reparto, en el que los trabajadores actuales pagan las pensiones de los jubilados de hoy, se está volviendo insostenible para las nuevas generaciones.
El economista apunta directamente a los nacidos a partir de 1992 como los grandes perjudicados de una «reforma fracasada». Según explicó en el programa La mirada crítica, estos jóvenes tendrán que asumir el coste de la jubilación de la generación del Baby Boom. ¿La consecuencia? «Pagan más por cotizaciones, pagan más impuestos y muy probablemente recibirán mucho menos de pensión». En su análisis, Bernardos resume tres efectos claros:
- Más cotizaciones para los trabajadores jóvenes.
- Más impuestos para sostener el sistema.
- Menor pensión futura para esas nuevas generaciones.
Por tanto, critica que se mantengan los privilegios de los mayores mientras se complica el futuro laboral y económico de los más jóvenes.
El MEI centra las críticas por su impacto en las nóminas
Otro de los puntos que cuestiona Bernardos es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional. Esta medida ha supuesto una nueva reducción en las nóminas de los trabajadores y, según la información aportada, puede alcanzar hasta 95 euros mensuales dependiendo del salario.
El economista la califica de «falsa» porque, a su juicio, lo recaudado no crea una hucha real para el futuro, sino que apenas sirve para intentar cubrir un déficit que ya existe. «La idea era dar sostenibilidad a algo que no tenía nada de sostenibilidad», sentenció.
