Un giro histórico: nace una alianza histórica en Euskadi para adaptar el pescado de la flota vasca a los nuevos hábitos de consumo

La nueva compañía, impulsada por los arrantzales y el Gobierno vasco, nace en Berriatua para adaptar el sector pesquero a los nuevos hábitos de consumo. Su objetivo es claro: modernizar la comercialización del pescado y lanzar productos listos para cocinar o consumir.

Los arrantzales de Bizkaia y Gipuzkoa, junto con la sociedad pública Hazilur, han puesto en marcha Kofradia Basque Seafood (KBS), una empresa que aspira a cambiar la forma en la que llega al mercado parte del pescado capturado por la flota vasca. Con sede en Berriatua, a cinco kilómetros del puerto de Ondarroa, el proyecto busca dar más valor a especies como la sardina, la anchoa, el verdel, el bonito del norte y la merluza.

Kofradia Basque Seafood nace para modernizar la venta de pescado vasco

La nueva empresa surge de un acuerdo entre Opescaya, Opegui y Hazilur, con un 33% de participación cada una. Según explicó la consejera Amaia Barredo, han tejido una alianza estratégica para abrir una nueva etapa en la pesca y en la comercialización del pescado.

¿En qué se traduce este paso? En una propuesta que va desde la captura y descarga hasta la manipulación en fresco, congelado, granel y transformación. Además, KBS elaborará pescado listo para cocinar, platos preparados e incluso sopas, con la vista puesta en los canales Retail y Horeca.

La inversión inicial ronda los 3 millones de euros y convierte a la compañía en el único operador en Euskadi y en el conjunto del Estado que ofrece una solución integral de este tipo. No es poca cosa, ya que también podrá suministrar pescado fresco y congelado, así como especies de otros orígenes como salmón, bacalao o pulpo.

Las plantas de Berriatua, Getaria y Bermeo sostienen este proyecto industrial

El proyecto se apoya en una infraestructura de unos 8.000 metros cuadrados repartidos en tres plantas. La de Berriatua será el centro principal de transformación. Allí ya se gestiona pescado a granel desde mediados de marzo y, a finales de este mes, está previsto que arranquen los envasados, los platos preparados y las sopas.

En Getaria, la antigua planta de Oliveri será clave para el procesado del bonito del norte y la anchoa. En estas instalaciones se realizará la clasificación, el pesaje y el corte de las capturas, además de recuperar la actividad tradicional de semiconservas y salazones.

Por otro lado, Bermeo concentrará los procesos de congelación individual rápida en un espacio de 2.500 metros cuadrados que pasará a manos de KBS. La compañía destaca que se trata de una de las dos únicas dotaciones del país con este sistema.

El arranque del proyecto ya ha generado 25 puestos de trabajo y las previsiones apuntan a una facturación de 21 millones de euros en 2027. Para 2028, la empresa espera alcanzar una rentabilidad de 1,4 millones y superar las 5.000 toneladas de pescado movilizadas.

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