Jubilarse a los 67 años será la norma desde 2027 aunque todavía habrá una forma de retirarse a los 65 años

Han pasado ya unos cuantos años desde que el reloj laboral empezó a marcar minutos extra y, aunque muchos lo intuían, ahora es oficial: la Seguridad Social cerrará el calendario de subidas en 2027 con la edad ordinaria de jubilación en 67 años. Si eres de los que aún guarda en la cartera el carné de universitario o, simplemente, recuerdas los videoclubes, quizá te preocupe saber cuándo colgarás definitivamente el uniforme.

Tranquilo, que bajar la persiana a los 65 sigue siendo posible, pero solo si la hucha de cotizaciones luce 38 años y 6 meses. ¿Pinta exigente? Sí, pero es el peaje (literal) para esquivar esos dos años extra de madrugones. De hecho, esta dualidad, 67 o 65, lleva dando tumbos desde 2013 y, créeme, todo responde a esa ecuación implacable llamada “esperanza de vida” sumada a la legión del baby boom. Vamos al grano: qué cambia, a quién afecta y cómo puedes hacer tus cuentas sin sudar tinta.

¿Qué cambia exactamente en 2027 con la jubilación ordinaria?

Tras trece escalones de transición, la reforma de la Ley 27/2011 alcanza la meta final: desde el 1 de enero de 2027 la edad ordinaria pasa a 67 años para los que no lleguen al requisito premium de cotización. Esto supone dos meses más que en 2026 y certifica la última subida prevista. Por otro lado, la puerta de los 65 años permanece abierta, pero solo para quienes demuestren 38 años y  6 meses cotizados en su vida laboral completa. Si te quedas a un día, vuelves automáticamente a la casilla de los 67.

A partir de 2027Período cotizadoEdad de jubilación
38 años y 6 meses o más65 años
Menos de 38 años y 6 meses67 años

Como ves, la regla es sencilla: o muchas nóminas selladas o dos años extra al pie del cañón. No hay punto medio.

¿Puedo seguir retirándome a los 65? Requisitos de cotización

Sí, pero con letra pequeña. Para que la Seguridad Social dé el visto bueno a tu retiro “temprano” (65 años pasan a serlo), debes acreditar, además de los 38 años y 6 meses, que esas cotizaciones están efectivamente ingresadas. Bases fuera del sistema o “lagunas” sin cotizar se descuentan del cómputo y pueden arruinar el plan.

Conviene revisar vida laboral y bases antes de cantar victoria. Un error de días puede trasladarte de la hamaca a la oficina hasta cumplir 67, con el consiguiente tirón de orejas y de bolsillo, en la pensión.

Así queda la jubilación anticipada: voluntaria e involuntaria

La versión “me voy porque quiero” permite adelantar la jubilación dos años sobre tu edad ordinaria, siempre que superes 35 años cotizados. En 2026 eso significa salir con 63 años si acumulas al menos 38 años y 3 meses; en 2027 se exigirá 38 años y 6 meses. Menos historial implica retirarte algo más tarde y, además, soportar los coeficientes reductores que recortan la paga mensual.

La anticipada involuntaria, despidos, ERE o cierre de la empresa, rebaja el listón a 33 años cotizados y adelanta cuatro años la salida. Así, en 2027 podrás irte con 61 años si cumples los 38 años y 6 meses; de lo contrario, tocará esperar hasta los 63. Eso sí, los recortes porcentuales por cada mes adelantado también se aplican aquí sin contemplaciones.

Fechas de jubilación según tu año de nacimiento

Saber cuándo apagarás definitivamente el ordenador depende, sobre todo, de cuándo naciste y de tu mochila de cotizaciones. Por ejemplo, los nacidos en 1959 y 1960 aún podrán jubilarse a la edad ordinaria entre 2024 y 2027; quienes vinieron al mundo entre 1961 y 1964 podrán incluso adelantar la retirada si rozan los 38 años y 6 meses. En cambio, alguien nacido en 1970 tendrá la cita oficial en 2035 (o 2037 si su vida laboral es más corta).

Para confirmarlo al céntimo, la Seguridad Social ofrece un programa de autocálculo en su web que, tras identificarte, te muestra la fecha exacta y la pensión estimada según tus bases reales de cotización.

Pasos prácticos para calcular tu propia fecha y pensión

Antes de dar el salto, toca hacer los deberes:

  1. Entra en la sede electrónica de la Seguridad Social con Cl@ve, DNI electrónico o certificado digital.
  2. Descarga tu informe de vida laboral y comprueba que cada período trabajado esté correctamente reflejado.
  3. Accede al simulador de jubilación (“Tu Seguridad Social”) y verifica la fecha prevista y el importe bruto.
  4. Si faltan cotizaciones, valora suscribir un convenio especial o alargar la actividad para llegar a los 38 años y 6 meses.
  5. Repite la simulación tras cada actualización para ajustar tus planes y evitar sorpresas.

Estos cinco pasos te ahorrarán disgustos y te permitirán cuadrar los números sin necesidad de contratar un máster en derecho laboral.

Conclusión: ¿merece la pena apurar hasta los 67?

La respuesta es tan personal como tu número PIN. Quedarte hasta los 67 suele traducirse en una pensión más alta y sin coeficientes reductores, pero a costa de dos años extra de despertador. Si tu historial supera los 38 años y 6 meses, la tentación de jubilarte a los 65 o incluso a los 63 si encajas en la anticipada, cobra fuerza.

En cualquier caso, recurre a las herramientas oficiales, revisa tus cotizaciones con lupa y decide con la calculadora en la mano. La jubilación es un billete de solo ida y, como sucede con los trenes, cuanto antes se compre mejor sale… siempre que no te olvides de validar el título.

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