Encontrarse una concha, un cangrejo o incluso unas llaves perdidas entra dentro de lo normal cuando paseas por la arena. Lo que ya no es tan habitual es dar con un proyectil de la Guerra Civil medio enterrado en plena playa de San Lorenzo, en Gijón. Eso es lo que ha ocurrido este miércoles en la zona de la desembocadura del río Piles, a la altura de la escalera 17.
Un aficionado al detector de metales localizó allí un artefacto que se presupone de mortero y de unos 50 centímetros, y decidió dar la voz de alarma. Desde ese momento se desplegó un amplio operativo de emergencias para asegurar la zona y esperar a los especialistas en explosivos. No es un caso aislado en la costa gijonesa, donde en los últimos años se han localizado ya varios proyectiles similares en el mar.
¿Qué ha pasado en la playa de San Lorenzo de Gijón este miércoles?
El hallazgo se produjo este miércoles en la playa de San Lorenzo, en Gijón, en pleno entorno de la desembocadura del río Piles y muy cerca de la escalera 17. En ese punto, un objeto metálico semienterrado en la arena llamó la atención del buscador con detector y terminó desencadenando un amplio dispositivo de emergencias, con la zona asegurada mientras se comprobaba de qué se trataba exactamente.
Todo apunta a que no era simple chatarra, sino un proyectil de la Guerra Civil localizado a muy poca profundidad en la arena. Por lo tanto, y como medida de precaución, se activó el protocolo de seguridad habitual en una playa muy concurrida y en una costa gijonesa donde este tipo de hallazgos empiezan a ser, por desgracia, relativamente habituales.
¿Quién es el aficionado que encontró el proyectil y cómo lo detectó?
El descubridor del proyectil fue Pablo García, conocido en redes sociales como Ayalguero, un habitual de la zona con su detector de metales. Mientras rastreaba la arena, su equipo marcó la presencia de un objeto que, en un primer momento, pensó que sería chatarra metálica, como tantas otras veces le había ocurrido durante sus búsquedas.
Según ha explicado, cuando empezó a excavar y retiró unos veinte o treinta centímetros de arena, la forma de la pieza le hizo sospechar que estaba ante algo más serio. Con muchos años de experiencia detectando metales, en cuanto vio el aspecto del objeto interpretó que podía tratarse de un obús de la Guerra Civil y, en concreto, de un proyectil de mortero valero de unos 50 centímetros. Esa impresión se reforzó cuando un amigo experto en la materia le confirmó que lo hallado era efectivamente un proyectil valero.
Cómo es el proyectil hallado en la arena y qué llama la atención de él
El artefacto localizado se describe como un proyectil de mortero valero de 50 centímetros, muy oxidado y cubierto de restos marinos tras permanecer durante años en un entorno marítimo. El deterioro exterior dificulta ver con claridad la pieza y refuerza la idea de que se trata de un objeto antiguo vinculado a la Guerra Civil.
En el mundillo de los buscadores con detector de metales, una pieza de este tipo se conoce de forma coloquial como huevo Kinder, porque a simple vista puede parecer solo un trozo de hierro viejo y, sin embargo, nadie tiene claro qué guarda realmente en su interior. Precisamente por ese componente desconocido, cualquier objeto con este aspecto se trata como un arma potencial y no como un simple recuerdo de playa, de ahí que resulte imprescindible que sean los especialistas en explosivos quienes determinen su estado y procedan a su neutralización.
Cómo actuaron la Policía y los especialistas tras el aviso
Tras el hallazgo, hasta la zona se desplazaron agentes de la Policía Nacional, que recibieron el aviso del descubrimiento. Los agentes se encargaron de asegurar el entorno y limitar el acceso, a la espera de montar el operativo correspondiente para garantizar la seguridad de las personas que se encontraban en la playa de San Lorenzo en ese momento.
Una vez acordonada la zona, la Policía Nacional contactó con los especialistas en explosivos, que son quienes deben evaluar el proyectil y decidir cómo neutralizarlo. En consecuencia, el siguiente paso previsto es la llegada de estos equipos especializados para desactivar el arma localizada, siguiendo un procedimiento que en otras ocasiones ha incluido la evacuación del entorno y el traslado del material a un lugar seguro para su desactivación controlada.
¿Por qué no es un caso aislado en las playas de Gijón?
El hallazgo de este miércoles no es el primero de este tipo en la costa de Gijón. En el año 2024, varios buzos que se encontraban en el entorno del Elogio del Horizonte localizaron varios proyectiles en el mar, que la Armada hizo explosionar. Los restos de aquellos artefactos fueron donados a la ciudad poco después, en un acto celebrado en la Comandancia de Marina Civil. En 2024 se registraron al menos dos intervenciones destacadas relacionadas con proyectiles en la zona:
| Mes y año | Zona de hallazgo | Proyectiles encontrados |
|---|---|---|
| Mayo 2024 | Cerca del acantilado del Cerro, en el entorno del Elogio del Horizonte | 3 proyectiles |
| Julio 2024 | Cerca del acantilado del Cerro, en el entorno del Elogio del Horizonte | 3 proyectiles |
En ambos casos, los proyectiles se localizaron a pocos metros del acantilado del Cerro y cada intervención permitió recuperar tres artefactos, hasta sumar seis piezas en total en el litoral gijonés ese año. En primer lugar, fueron analizados por el grupo de Especialistas de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS), es decir, los agentes encargados de este tipo de trabajos bajo el agua. Posteriormente, una vez activado el protocolo operativo establecido con la Armada, se desplazaron componentes del Equipo de Desactivación de Explosivos de la Unidad de Buceo de Ferrol para evacuar el entorno subacuático, trasladar los proyectiles a un campo de desactivación y realizar allí su vaciado de forma controlada y segura.
Qué debes hacer si encuentras un posible proyectil en la playa
Encontrar un objeto metálico extraño en la arena puede despertar curiosidad, pero la experiencia en Gijón deja claro que conviene tomarse muy en serio cualquier pieza que tenga forma de proyectil o de obús. ¿Qué puede hacer un bañista o un paseante si cree haber localizado algo parecido a lo hallado en San Lorenzo o en el entorno del Elogio del Horizonte? La clave es no intentar resolverlo por su cuenta y dejar el asunto en manos de los profesionales.
- No manipular el objeto ni intentar desenterrarlo por completo, aunque parezca un simple trozo de chatarra oxidada.
- Alejarse unos metros y avisar a las personas de alrededor para que mantengan también la distancia de seguridad.
- Comunicar el hallazgo a la Policía o a los servicios de emergencia, indicando el punto exacto de la playa y alguna referencia cercana, como una escalera o la desembocadura de un río.
- Seguir en todo momento las indicaciones de los agentes y no volver a acercarse a la zona hasta que los especialistas en explosivos hayan intervenido y declarado el lugar seguro.
De ese modo se reproduce el esquema que ya se ha visto en la playa de San Lorenzo y en los hallazgos subacuáticos de 2024: aviso ciudadano, intervención de la Policía Nacional, zona asegurada y, finalmente, trabajo de los equipos especializados para analizar, desactivar y retirar el proyectil con todas las garantías. Puede que resulte una escena llamativa en pleno arenal, pero es la forma más segura de convivir con estos restos de la Guerra Civil que aún siguen apareciendo de vez en cuando en la costa gijonesa.
