Mirar el recibo de la compra, el alquiler o la factura y pensar “igual me mudo” es más común de lo que parece, sobre todo cuando aprietan los impuestos. En el Reino Unido, el alza fiscal bajo el gobierno de Keir Starmer está empujando a muchos británicos, no solo millonarios, a replantearse dónde pasar la jubilación. España aparece en el radar por el clima, un coste de vida relativamente más bajo y esa idea de vivir con menos agobios. Pero el sueño no va solo de sol: el Brexit cambió las reglas y ahora hay visados, requisitos de ingresos y un buen puñado de letra pequeña.
Un reportaje de «The Sun» se ha vuelto viral al presentarse como guía «definitiva» para jubilarse en España. La conclusión, eso sí, es bastante terrenal: se puede, pero no es barato ni conviene improvisar.
¿Por qué los británicos miran a España para jubilarse tras la subida de impuestos?
El fenómeno no se queda en los grandes patrimonios: también hay profesionales y jubilados de clase media que están preocupados por su futuro económico. La idea de cambiar la lluvia de Manchester o el frío de Edimburgo por un día a día más amable en la Costa del Sol suena tentadora, y más si se percibe que el dinero “cunde” mejor.
Ahora bien, el “me voy y ya está” dejó de existir como plan simple. Hasta el 1 de enero de 2021, un ciudadano británico podía instalarse en España (o en otro país de la Unión Europea) con trámites mucho más directos, como registrarse en el padrón municipal (el registro del ayuntamiento). Con el Brexit, el traslado se convirtió en una decisión financiera más compleja: visados, obligaciones fiscales y requisitos de ingresos que obligan a hacer números antes de comprar billetes.
¿Cuánto cuesta vivir en España como jubilado: 30.490 euros al año y no es una cifra al azar?
Según datos recogidos por fuentes especializadas en expatriados citadas en el reportaje, un jubilado soltero necesita unos 30.490 euros anuales para cubrir vivienda, suministros, alimentación, atención médica privada y ocio en España. Para una pareja, la cifra aumenta de forma proporcional. Y aquí llega el jarro de agua fría: ese umbral supera con creces la pensión estatal básica del Reino Unido, así que la mayoría necesitará ingresos complementarios o un buen colchón de ahorro.
Para aterrizarlo mejor, estas son las cifras clave que se repiten en el análisis y que, básicamente, te obligan a sacar la calculadora (y no la del móvil, la de “esto va en serio”):
| Concepto clave | Cifra mencionada |
|---|---|
| Coste anual orientativo para un jubilado soltero en España | 30.490 euros al año |
| Ingresos anuales mínimos exigidos para la Visa No Lucrativa | 28.800 euros al año |
| Tasa aproximada del visado | 516 libras esterlinas |
| Vigencia del permiso inicial | 12 meses |
| Renovaciones posteriores | períodos de 2 años |
| Umbral para pedir residencia permanente | 5 años de residencia continuada |
| Seguro médico privado en mayores de 60 años | 1.500 a 4.000 euros al año |
| Fondo orientativo para vivir 10 años sin renta laboral (sin contar pensión estatal) | 125.000 libras esterlinas |
El “plan España” puede salir bien, pero tiene precio y estructura. Si no encajan ingresos, ahorro y gastos (incluido el seguro), lo que parecía una jubilación tranquila se convierte en una carrera de obstáculos con Hacienda y la burocracia de por medio.
¿Qué es la Visa No Lucrativa y qué te pide para vivir legalmente en España?
El instrumento más usado por jubilados británicos es la Visa No Lucrativa (NLV), pensada para quien no pretende trabajar en España y puede demostrar solvencia para mantenerse. Traducido al castellano de calle: puedes vivir, pero tienes que probar que no vienes a buscar un sueldo aquí y que te lo puedes pagar tú.
La solicitud se tramita ante el consulado español en el Reino Unido y exige, entre otras cosas, acreditar ingresos anuales no inferiores a 28.800 euros, un certificado de antecedentes penales en vigor, un seguro médico privado que cubra todos los riesgos en España con cobertura equivalente a la del sistema público, y el pago de una tasa de aproximadamente 516 libras esterlinas. El permiso inicial dura 12 meses y, si todo va bien, se renueva por períodos de 2 años hasta completar 5 años de residencia continuada, momento en el que se puede solicitar la residencia permanente.
Además, el texto menciona una vía alternativa para quienes mantengan ingresos remotos: el visado de nómada digital, cuya popularidad ha crecido entre jubilados activos con rentas de arrendamiento o inversión procedentes del Reino Unido. Es decir, si tus ingresos siguen entrando desde fuera, existe otra puerta, aunque el punto de partida sigue siendo el mismo: demostrar estabilidad económica.
Fiscalidad: ¿dónde tributa la pensión británica si te conviertes en residente fiscal en España?
Aquí es donde, según los expertos consultados por «The Sun», se concentran muchos errores de planificación. La pensión estatal británica puede percibirse con normalidad en España y sigue actualizándose bajo el mecanismo de «triple lock» del gobierno de Londres. Pero desde el momento en que el jubilado pasa a ser residente fiscal español (cuando España te considera residente a efectos de impuestos), esa pensión tributa en España conforme al IRPF, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, no según el sistema impositivo británico.
El convenio de doble imposición entre España y el Reino Unido evita que se pague dos veces por la misma renta. Eso sí, los tramos, mínimos exentos y tipos aplicables son los del fisco español, que no tienen por qué coincidir con los británicos. Resultado: la carga fiscal puede salirte mayor o menor dependiendo de cómo estén compuestos tus ingresos, así que el análisis tiene que ser individualizado antes de mudarte.
Dos avisos concretos aparecen en el texto. Primero, los planes de pensiones privados: en el Reino Unido, el 25% del fondo acumulado puede rescatarse libre de impuestos; en España, ese beneficio no existe y la totalidad del capital rescatado tributa como rendimiento del trabajo. Segundo, las cuentas ISA (Individual Savings Accounts), que son cuentas de ahorro: sus rendimientos están exentos en el Reino Unido, pero pasan a tributar como rentas del ahorro en España cuando el titular se convierte en residente fiscal.
¿Dónde vivir en España si no quieres pagar el “extra” de los enclaves turísticos?
La recomendación de «The Sun» no va de correr a los clásicos y plantarse en el primer sitio con playa y cartel en inglés. Al contrario: sugiere mirar zonas menos saturadas y más baratas, evitar enclaves turísticos típicos y, sobre todo, alquilar primero antes de comprar. La lógica es sencilla: la vivienda puede ser más asequible que en Reino Unido, sí, pero al precio de compra hay que sumarle impuestos y gastos que elevan la cifra final, y ahí es donde muchos se llevan la sorpresa.
Alquilar antes permite comprobar si el ritmo de vida encaja, cómo cambia el clima según la estación, si hay accesibilidad real a servicios médicos y si el día a día se parece a la idea que uno se había montado desde el sofá. Según el informe, comprar una propiedad “a ciegas” en un destino desconocido está entre los errores financieros más frecuentes de los británicos que quieren jubilarse en España.
En cuanto a destinos, el estereotipo de Marbella o Torremolinos empieza a diluirse por la presión de precios en la costa mediterránea más conocida. Entre las provincias con clima favorable, servicios consolidados y costes moderados, se citan Almería, Granada, Murcia y algunas comarcas del interior de la Comunidad Valenciana. En el norte, Lugo aparece como destino emergente para quien prioriza tranquilidad y precios bajos por encima de temperaturas altas. Y Torrevieja (Alicante) mantiene su papel de enclave con alta concentración de expatriados británicos y servicios en inglés que facilitan la integración.
Sanidad y visado: ¿por qué el seguro privado es obligatorio y cuánto puede costar?
Uno de los malentendidos más repetidos es pensar que el acceso a la sanidad española será “como en casa”. El texto es claro: los jubilados británicos que se trasladan con un visado no lucrativo no tienen acceso automático a la sanidad pública si no han cotizado previamente al sistema español o mediante convenios bilaterales. Por eso el seguro médico privado homologado por las autoridades españolas no es una recomendación simpática: es un requisito legal para obtener y renovar el visado.
Aquí aparece un contraste que puede chocar a algunos lectores: en España existe atención sanitaria gratuita para inmigrantes en situación irregular, además de urgencias médicas, atención a menores y embarazadas. Pero quienes llegan con un visado no lucrativo deben pagar su propio seguro para residir legalmente. El texto menciona incluso que un reportaje reciente de Daily Mail habría sugerido lo contrario y simplificado la cifra de acceso, cuando esa “cuota mensual” solo aplica a quienes cumplen criterios de residencia o cotización.
En dinero contante y sonante: el coste del seguro varía según edad, salud y cobertura, pero para mayores de 60 años puede oscilar entre 1.500 y 4.000 euros al año. Y no cualquier póliza vale, porque debe estar homologada por las autoridades españolas, lo que deja fuera ciertos seguros comercializados exclusivamente en el Reino Unido. Vamos, que el sol calienta, pero el seguro lo pagas igual.
Cómo planificar la jubilación en España siendo británico sin perderte entre visados, impuestos y gastos
Si todo esto suena a “vale, entonces no es tan simple”, esa es justamente la idea central del reportaje: es viable, pero no improvisado. Entre el coste anual orientativo de 30.490 euros para un soltero, el requisito de ingresos mínimos de 28.800 euros para el visado, la tasa de 516 libras esterlinas y el seguro privado que puede ir de 1.500 a 4.000 euros al año en mayores de 60, el margen para equivocarse existe y sale caro. Dicho eso, hay una manera de ordenar el plan y evitar los tropiezos más típicos:
- Calcula tu presupuesto real con la referencia de 30.490 euros al año para un jubilado soltero, incluyendo vivienda, suministros, comida, ocio y atención médica privada.
- Comprueba si puedes acreditar los 28.800 euros anuales que exige la Visa No Lucrativa y prepara la documentación del consulado (antecedentes penales, seguro médico y el pago de la tasa de unas 516 libras esterlinas).
- Si tu idea es no depender de rentas laborales, valora el fondo orientativo de 125.000 libras esterlinas para vivir 10 años (sin contar la pensión estatal) y piensa en imprevistos de salud o vivienda.
- Revisa tu fiscalidad antes de mudarte: al ser residente fiscal en España, tu pensión tributa por IRPF y el convenio de doble imposición evita pagar dos veces, pero con reglas españolas.
- Mira con lupa los planes de pensiones privados y las cuentas ISA: el 25% libre de impuestos en Reino Unido no existe en España, y las ISA pasan a tributar como rentas del ahorro al convertirte en residente fiscal.
- Elige zona con cabeza: evita comprar a la primera, alquila antes, y compara opciones más allá de la Costa del Sol, como Almería, Granada, Murcia, interior de la Comunidad Valenciana, Lugo o Torrevieja (Alicante).
- Asegura un seguro médico privado homologado desde el principio, porque sin él no hay visado ni renovación, y en mayores de 60 puede costar entre 1.500 y 4.000 euros al año.
Con todo esto, la foto queda bastante nítida: mudarse a España puede ser una buena jugada para muchos jubilados británicos, pero solo si se entra con números claros, visado bien atado y fiscalidad revisada. Porque la jubilación tranquila no se consigue solo cambiando el abrigo por la manga corta; se consigue evitando sustos que, curiosamente, casi siempre llegan en forma de trámite, impuesto o recibo.
