El caso de Guildford muestra por qué la excepción para pagos sin contacto no permite cualquier gestión con el móvil al volante.
Una conductora que pagaba una multa de aparcamiento con el móvil durante un atasco en Guildford, Inglaterra, acabó denunciada por usar el móvil al volante. Surrey RoadSafe difundió el caso el 26 de mayo de 2026 y comunicó una sanción de 200 libras (237,52 euros) y seis puntos. El episodio permite aclarar qué gestiones están prohibidas, tras la campaña española contra las distracciones celebrada del 5 al 11 de octubre. Estar detenido entre otros coches no equivale a haber aparcado.
Usar el móvil al volante también se sanciona en un atasco
La mujer tenía al lado un vehículo policial camuflado de la unidad Vanguard Road Safety Team cuando manipulaba el teléfono. Los agentes emitieron un Traffic Offence Report, un informe de infracción de tráfico. La actuación se refería al uso del dispositivo durante la conducción, aunque estuviera resolviendo una sanción anterior. Por tanto, el segundo expediente respondía a una conducta distinta de aquella que originó la multa de aparcamiento.
La policía de Surrey explica que la prohibición alcanza las retenciones y los semáforos en rojo. También se mantiene cuando el motor se apaga automáticamente al detenerse o cuando el teléfono funciona sin conexión. Al comparar estas reglas con las multas por usar el móvil en España, hay que atender a la conducta concreta y la normativa aplicable. Esperar a que avance la circulación no habilita al conductor para abrir una aplicación y realizar gestiones desde el asiento.
La excepción para pagar con el móvil tiene límites
La normativa aplicable en Inglaterra, Gales y Escocia contempla una excepción específica para pagar sin contacto con el vehículo inmóvil. Sin embargo, exige utilizar un terminal de pago mediante la función contactless del teléfono u otro dispositivo. Además, el bien o servicio debe recibirse al abonar el importe o después. Estos requisitos figuran en la reforma de 2022 de las normas sobre uso de vehículos, vigente desde el 25 de marzo de aquel año.
El documento explicativo del Departamento de Transportes cita situaciones como abonar un peaje o pagar en un restaurante con atención desde el coche. De esos requisitos se desprende que tramitar una multa por internet no queda amparado simplemente porque implique un pago. Abrir una aplicación o introducir datos en una web es distinto de acercar el teléfono al terminal. La excepción tampoco permite continuar usando el dispositivo cuando el coche vuelve a moverse. La reforma también amplió las acciones sancionables más allá de llamadas y mensajes. Incluye consultar notificaciones, desbloquear la pantalla y acceder a contenido almacenado.
Los seis puntos pueden tener consecuencias adicionales para conductores noveles
Los seis puntos anunciados en este caso son anotaciones de penalización del sistema británico. No deben describirse como una retirada de puntos idéntica a la española. GOV.UK advierte de que acumular seis o más durante los dos años posteriores al examen implica la revocación del permiso. Quien se encuentre en esa situación deberá solicitar otro permiso provisional y superar nuevamente las pruebas teórica y práctica. No consta que esa consecuencia adicional se aplicara a esta conductora.
La guía oficial permite utilizar el teléfono cuando el vehículo está aparcado de forma segura. También recoge llamadas al 999 o al 112 ante una emergencia, cuando detenerse resulte inseguro o impracticable. Para una gestión administrativa, la opción es esperar hasta poder estacionar correctamente. Usar manos libres tiene sus propios límites: el dispositivo no puede sujetarse durante su utilización ni obstaculizar la visión. La policía puede intervenir si la distracción impide controlar adecuadamente el vehículo.
En España, utilizar el teléfono en la mano cuesta 200 euros y seis puntos
En España, utilizar el móvil sujetándolo con la mano mientras se conduce constituye una infracción grave. El artículo 76.g de la Ley de Tráfico describe la conducta. El artículo 80 establece la multa general de 200 euros y el anexo II añade seis puntos de pérdida. La DGT aclara que esa sanción también corresponde cuando el conductor está detenido ante un semáforo rojo. Colocar el teléfono en un soporte tampoco autoriza a manipularlo: otras formas de uso manual pueden restar tres puntos.
La reciente campaña contra las distracciones, desarrollada del 5 al 11 de octubre de 2026, reforzó la vigilancia de estas conductas. Su finalización no elimina las prohibiciones ni modifica las sanciones previstas. La comparación exige distinguir monedas y sistemas: en Guildford se comunicaron libras y puntos de penalización; en España se aplican euros y detracción de puntos.
La guía oficial británica permite comprobar las excepciones y las condiciones para utilizar dispositivos durante un desplazamiento.
