Un reportaje de Andalucía Directo recoge testimonios que ponen rostro al debate. “Solo podrán jubilarse a los 65 años quienes hayan cotizado al menos 38 años y 3 meses”, recuerda la periodista; para el resto, en 2025 serán 66 años y 8 meses, dos más que en 2024.
La mezcla de nostalgia, orgullo y cansancio aparece en cada frase. En Berja (Almería), varios pensionistas cuentan cómo viven su retiro y qué opinan del retraso de la edad legal. La experiencia pesa, pero también la certeza de una vida entera trabajando.
Quién puede jubilarse a los 65 años y qué implica en 2025
La norma es clara: quienes acrediten 38 años y 3 meses de cotización acceden a la pensión a los 65. ¿Y los demás? Tendrán que esperar a los 66 años y 8 meses en 2025, dos meses más que el año anterior. Una diferencia que muchos sienten en el cuerpo y en el ánimo.
A modo de guía rápida, esta tabla resume lo esencial que se contó en el reportaje:
| Situación de cotización | Edad de jubilación en 2025 | Observación |
|---|---|---|
| 38 años y 3 meses o más | 65 años | Acceso a la jubilación a los 65 |
| Resto de trabajadores | 66 años y 8 meses | Sube dos meses respecto al año 2024 |
En la calle, el dato convive con historias de esfuerzo. ¿Quién no conoce a alguien que empezó a trabajar siendo un crío?
Testimonios de pensionistas de Berja sobre la jubilación y el esfuerzo laboral
El reportaje recoge voces que hablan sin rodeos. Un matrimonio, Fausto y Lola, lo sintetiza con sencillez: “Maravillosamente, porque toda la vida hemos estado trabajando. Yo estoy trabajando desde que tenía 9 años, en la agricultura”. A su lado, ella añade el descanso merecido: “Ya cuando me he jubilado, pues en la casa, hemos ido de viaje y estamos muy bien, nos paseamos”.
También hay espacio para la pregunta que muchos se hacen: ¿hay vida después del retiro? Una jubilada lo tiene claro: “¡Hombre, es cuando empieza, otro sentido. Por lo menos para mí, para poder disfrutar de todas estas actividades, ya que a lo largo de mi vida laboral ha sido casa-trabajo…”.
No faltan comparaciones con el presente. “Yo empecé con 12 años a trabajar. Entonces yo creo que ya estoy un poco quemada”, reconoce una mujer de 60 años. Y lanza una reflexión generacional: “Lo que pasa es que la gente joven no empieza a trabajar como nosotros”. Otro entrevistado lo toma con humor, aunque el cansancio está ahí: “Todavía me quedan unos años, tengo 60… pero bueno, queda menos”.
Antes de seguir, toma nota de estas ideas clave para entender el debate:
- Con 38 años y 3 meses cotizados, la jubilación es a los 65.
- Si no se llega a ese periodo, la edad legal en 2025 es 66 años y 8 meses.
- El reportaje muestra cansancio acumulado, pero también ganas de disfrutar el tiempo libre.
Porque, al final, ¿de qué sirve una prestación si no se puede vivir con tranquilidad?
Viajes del Imserso y una nueva manera de envejecer activa y social
No todo es melancolía. Antonio, amante de los viajes, resume su segunda juventud: “Sí, bastante. Ya he visto unos cuantos países. Y este va a ser mi primer destino del Imserso, la primera vez este año”. El interés por estos programas crece entre “recién jubilados, de gente que es su primera vez”, explica el reportaje. Es otra forma de entender la jubilación: más activa, más social, más disfrutona, por decirlo claro.
Entre recuerdos y planes, llega la lección de siempre. “Antes con nada nos lo pasábamos bien. Hoy los jóvenes lo tienen todo y, aun así, muchos no son felices”, recuerda una jubilada. Y otro testimonio deja la frase que muchos suscriben: “Hay vida después de la jubilación, y es cuando empieza, por fin, la oportunidad de disfrutar”.
Una generación que levantó el país pide ahora algo sencillo: descansar con dignidad y aprovechar el tiempo. El mejor consejo, quizá, es este: “Disfruten de la vida lo que puedan, lo mejor posible. Cuando veas lo que cuesta algo, lo valoras”.
