La industria del tabaco (Philip Morris) se reinventa para responder a un espacio libre de humos pero sin dejar de fumar

Todos conocemos a alguien que fuma, lo dejó o lo está intentando por enésima vez. La realidad es tozuda: millones de personas en el mundo son fumadoras, según la Organización Mundial de la Salud, y el descenso va más lento de lo esperado. Pese a campañas de prevención y restricciones crecientes, el hábito aguanta.

La industria del tabaco, consciente del reto de salud pública, decidió moverse y escuchar lo que pedía la sociedad. Philip Morris International (PMI), la mayor tabaquera del mundo, ha puesto la innovación científica en el centro para impulsar un “futuro libre de humo”. La clave, dicen, es cortar por lo sano con la combustión, que es la que dispara miles de sustancias químicas en el humo.

¿Por qué la industria del tabaco mira más allá del cigarrillo convencional?

El tabaquismo sigue siendo uno de los grandes desafíos de salud pública. Aunque las campañas y las normas han apretado, el número de fumadores baja a un ritmo modesto. ¿Por qué? Porque dejarlo del tirón no es fácil y, mientras tanto, el cigarrillo tradicional sigue ahí.

De ahí que el sector haya virado hacia un enfoque de reducción de daño: atacar el origen del problema. En palabras llanas, no se trata de maquillar el humo, sino de evitar que se produzca. Y eso pasa por eliminar la combustión (quemar el tabaco), que es cuando aparecen la mayoría de compuestos problemáticos.

¿Qué está haciendo Philip Morris International (PMI) para un futuro libre de humo?

PMI ha situado la innovación científica en el centro de su estrategia para acelerar ese “futuro libre de humo” en el menor tiempo posible. La compañía fija el foco en dispositivos alternativos que liberan nicotina, una sustancia adictiva, pero sin quemar el tabaco.

A continuación, resumimos los datos clave mencionados en el texto para entender el movimiento de PMI y su hoja de ruta tecnológica.

AspectoDato concreto (según el texto)
Objetivo estratégicoFuturo libre de humo de los cigarrillos
Enfoque técnicoEliminar la combustión en los dispositivos alternativos
Sustancia liberadaNicotina (adictiva, pero no la causa principal de las enfermedades asociadas al tabaquismo)
Centro de I+D“El Cubo” (Suiza)
EquipoMás de 1.400 científicos y expertos
Inicio de la apuestaDesde 2009
Riesgo principal identificadoLa combustión y el humo resultante
Composición del humoMás de 6.000 sustancias químicas
Sustancias dañinas o potencialmente dañinasCerca de un centenar

Desde 2009, parte de los recursos de PMI se concentran en El Cubo, en Suiza, donde más de 1.400 científicos y expertos de distintas disciplinas trabajan en productos alternativos. El objetivo práctico es evidente: dispositivos que liberen nicotina sin combustión para recortar el riesgo asociado al humo.

En la dirección de PMI insisten en que su transformación se apoya en ciencia e innovación. La propia compañía defiende “asumir riesgos y aprender de los errores” y que “los empresarios deberían pensar más como científicos”, una manera de decir que el desarrollo tecnológico exige prueba, error y evidencia.

¿La nicotina es el problema o lo es la combustión?

Según la estrategia descrita por PMI, la nicotina es adictiva y no está exenta de riesgo, pero no es la causa principal de las enfermedades asociadas al tabaquismo. El foco está en la combustión: al quemar el tabaco se genera humo y, con él, el verdadero cóctel de sustancias problemáticas.

Ahí van las cifras que importan: al encender un cigarrillo se producen más de 6.000 sustancias químicas, de las que cerca de un centenar han sido clasificadas por las autoridades sanitarias como dañinas o potencialmente dañinas. Moira Gilchrist, directora global de Comunicación de la compañía, lo resume con dos frases directas: “No podemos ayudar a eliminar el riesgo, pero sí a reducirlo” y “Después de varios años de estudios científicos, sabemos que es la combustión la que genera la mayoría de las sustancias químicas dañinas que luego provocan las enfermedades relacionadas con fumar”.

Guía rápida para fumadores adultos: qué pasos dar hoy

La mejor opción sigue siendo la de siempre: no empezar a fumar. Para quienes ya fuman, lo más recomendable es dejarlo por completo. Ahora bien, la propia compañía reconoce que todavía hay millones de adultos que no van a abandonar el cigarrillo; para ese grupo, la clave está en informarse y tomar decisiones con datos.

  • Si no fumas, no empieces.
  • Si fumas, la recomendación es dejarlo por completo.
  • Si no lo vas a dejar, infórmate bien sobre las alternativas sin combustión y la evidencia disponible que las presenta como menos nocivas que fumar.
  • Ten presente que estos productos liberan nicotina (adictiva) y que el objetivo es eliminar la combustión para reducir, no eliminar, el riesgo.

En consecuencia, no hay milagros ni cartas blancas: el riesgo no desaparece, pero puede reducirse si se elimina la combustión. Por tanto, la decisión informada, conocer qué es lo que realmente causa el daño y qué ofrecen los dispositivos alternativos, es el primer paso para cualquier adulto que, aun así, seguiría fumando.

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