Conducir ya exige bastante cuando vas bien como para hacerlo con la cabeza embotada y el cuerpo a medio gas. Y ahí es donde entra la gripe, que este año está pegando fuerte en España, con una tasa de 164,6 casos por cada 100.000 habitantes.
En ese contexto, la pregunta sale sola: ¿es buena idea ponerse al volante cuando estás con síntomas y, además, tomando antigripales o similares? La Dirección General de Tráfico (DGT) lleva tiempo insistiendo en un “riesgo silencioso” que afecta a muchísima gente: los efectos de ciertos medicamentos sobre la conducción. Y no hablamos solo de tratamientos complicados, sino también de productos de uso común que pueden provocar somnolencia, mareos o visión borrosa. Vamos, el combo perfecto para que algo que parecía un trayecto normal se convierta en un susto.
¿Por qué este año se habla más de gripe y conducción en España?
El último informe del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda, publicado este jueves por el Instituto de Salud Carlos III, sitúa la tasa del síndrome gripal en 164,6 casos por cada 100.000 habitantes. Además, ese dato supera el pico alcanzado en las tres últimas temporadas: 163,7 casos en la 2023-2024, 141,3 en la 2024-2025 y, muy por encima, los 76,6 de la 2022-2023.
Para ver de un vistazo cómo se mueven las cifras, estos son los números que recoge la información:
| Periodo | Tasa de síndrome gripal (casos por 100.000 habitantes) |
|---|---|
| Semana del 1 al 7 de diciembre | 164,6 |
| Semana previa | 78,3 |
| Pico temporada 2023-2024 | 163,7 |
| Pico temporada 2024-2025 | 141,3 |
| Temporada 2022-2023 | 76,6 |
El informe, con datos de la semana del 1 al 7 de diciembre, refleja que las infecciones por gripe han aumentado un 110,2% respecto a la semana previa (cuando estaban en 78,3 casos por cada 100.000 habitantes). La gripe superó el umbral epidémico hace dos semanas y ahora presenta una intensidad epidémica media. Y claro, con este panorama, la duda es muy práctica: si ya vas tocado, ¿puede la conducción volverse más peligrosa?
¿Qué riesgo ve la DGT en los medicamentos al volante?
La DGT apunta a algo tan cotidiano como incómodo: los efectos adversos de ciertos medicamentos pueden afectar a la capacidad de conducir. Según datos oficiales, hasta un 27% de los fármacos disponibles en farmacias pueden alterar funciones cognitivas y motoras (es decir, cosas tan básicas como la atención, la coordinación o la rapidez al reaccionar).
Y hay un dato que no es precisamente para tomárselo a broma: se estima que el consumo de estos productos está presente en un 6% de los siniestros mortales en carretera. Por eso el organismo insiste en que esto no va solo de “me encuentro un poco regular”, sino de cómo el cuerpo (y lo que tomas para aliviarlo) puede jugarte una mala pasada justo cuando necesitas estar fino.
¿Cómo afectan la gripe y los antigripales a tu atención al conducir?
El problema no se limita a medicación con receta ni a tratamientos complejos. Muchos productos de uso común, como antigripales, anticatarrales o antihistamínicos, pueden provocar somnolencia, mareos o visión borrosa. Dicho en lenguaje de calle: puedes sentirte como si te faltara un punto de claridad, y eso al volante no perdona.
La DGT lo recuerda de forma directa: “En la conducción, la falta de sueño es crucial. La somnolencia influye muy negativamente al volante y está presente en entre el 15 y el 30% de los siniestros viales”. Además, el organismo insiste en un efecto doble: tanto el virus como el medicamento reducen la atención, y esa combinación convierte al conductor en un peligro potencial, aunque su intención sea solo llegar a casa y meterse en la cama.
¿Qué medicamentos señala la DGT y por qué pueden dar problemas en controles?
Entre los compuestos más problemáticos figuran los antihistamínicos H-1 y los antitusígenos con codeína o dihidrocodeína. En este caso, “antitusígenos” son medicamentos para frenar la tos, y la advertencia añadida es clara: esos compuestos, además, pueden dar positivo en controles de drogas.
Y la lista no se queda ahí. También se mencionan ansiolíticos, hipnóticos, analgésicos potentes, antidepresivos e incluso tratamientos para patologías crónicas como epilepsia, Parkinson o migrañas. En conjunto, la preocupación es la misma: pueden disminuir la capacidad de reacción, alterar la coordinación y generar fatiga, síntomas que comprometen gravemente la seguridad vial.
Qué puedes hacer si tienes gripe y necesitas conducir sin jugártela
Con la gripe por encima del umbral epidémico desde hace dos semanas y con una intensidad epidémica media, lo más útil es aterrizar la advertencia en decisiones concretas. Si ya te notas con síntomas y encima estás tomando medicación que puede “tocarte” la atención o los reflejos, merece la pena parar un segundo y valorar el riesgo, porque un trayecto corto también cuenta.
Estos pasos te ayudan a decidir con cabeza usando lo que advierte la DGT en esta situación:
- Si tienes somnolencia, mareos o visión borrosa, asume que tu conducción puede empeorar.
- Ten especialmente en cuenta los antigripales, anticatarrales y antihistamínicos, porque pueden provocar esos efectos.
- Si estás tomando antihistamínicos H-1 o antitusígenos con codeína o dihidrocodeína, recuerda que pueden dar positivo en controles de drogas.
- Valora si el virus y el medicamento te están reduciendo la atención a la vez, porque la DGT insiste en ese “efecto doble”.
- Si notas fatiga o reacción más lenta, no lo normalices: es justo lo que puede comprometer la seguridad vial.
- Si puedes evitar conducir en ese estado, mejor, porque el riesgo no va de “ser prudente”, sino de no exponerte a un fallo de coordinación o atención.
Para hacerte una resumen final, no es que la gripe venga con un cartel literal de “prohibido conducir”, pero con una tasa de 164,6 casos por cada 100.000 habitantes y un aumento del 110,2% en una semana, el contexto es el que es. Si a eso le sumas medicación que puede afectar a funciones cognitivas y motoras (y que, según la DGT, está presente en un 6% de los siniestros mortales), lo sensato es tratarlo como lo que es: un riesgo real, aunque sea de los que no hacen ruido hasta que ya es tarde.
