La tendencia lluviosa de enero tendrá continuidad en febrero, con un mes más húmedo de lo habitual en buena parte de España y temperaturas algo más suaves de lo normal, especialmente en el oeste, centro y sur peninsular.
Las previsiones mensuales para febrero de 2026 dibujan un escenario dominado por la presencia frecuente de borrascas atlánticas y frentes activos, sobre todo en el oeste peninsular. Se espera que amplias zonas del centro y sur de la Península registren precipitaciones por encima de la media climatológica, mientras que las temperaturas tenderán a situarse ligeramente por encima de los valores habituales para estas fechas.
Los mapas de anomalías apuntan a un febrero especialmente húmedo en el noroeste y en el norte de Extremadura, donde el mes podría ser claramente más lluvioso de lo normal. También se prevé un ligero superávit de lluvia en áreas del Mediterráneo y del Cantábrico más oriental, mientras que Canarias se mantendría, en líneas generales, en valores próximos a lo considerado normal para esta época del año.
La situación meteorológica en febrero de 2026: borrascas atlánticas, lluvias persistentes y ambiente plenamente invernal en España
Este patrón atmosférico prolonga la dinámica que ya venimos arrastrando durante enero, con un carrusel de sistemas frontales atravesando la Península de oeste a este. En este sentido, la circulación atlántica favorece la entrada recurrente de aire húmedo y templado, que se traduce en episodios de lluvia frecuentes y, en ocasiones, persistentes.
Las borrascas tenderán a organizar bandas de precipitación que dejarán acumulados significativos allí donde el relieve favorece el ascenso del aire, como en Galicia, la cornisa cantábrica o las sierras del sur peninsular. Entre frente y frente, también habrá ventanas de tiempo más estable, pero todo apunta a que el mes, en conjunto, se recordará como claramente húmedo en muchas comarcas.
Previsión oficial de lluvias y temperaturas en febrero para el oeste, centro, sur y litoral mediterráneo
Según la previsión mensual, gran parte del territorio peninsular se sitúa en un escenario de precipitaciones por encima de la media. Destacan el noroeste y el norte de Extremadura, donde la probabilidad de que febrero sea notablemente más lluvioso es alta, así como amplias áreas del centro y del sur, con anomalías de precipitación positivas.
En el arco mediterráneo y en el Cantábrico oriental, los modelos señalan un aumento más moderado de las lluvias, con valores ligeramente superiores a lo habitual. Solo zonas concretas, especialmente en Canarias, se moverían en torno a los registros normales, sin grandes desviaciones respecto a la climatología de referencia.
Este patrón apunta a la llegada frecuente de borrascas atlánticas y frentes activos, favoreciendo episodios de lluvia continuados a lo largo del mes.
El análisis de la AEMET y de los modelos mensuales sobre anomalías térmicas previstas en España en febrero
En cuanto a las temperaturas, los escenarios manejados por los servicios meteorológicos, entre ellos la AEMET, indican un febrero algo más cálido de lo habitual en gran parte de la Península. Las anomalías térmicas positivas se extenderían por buena parte del interior, el sur, el este peninsular y Baleares, dejando un ambiente menos frío de lo que suele ser habitual a estas alturas del invierno.
En el extremo norte, sin embargo, las temperaturas tenderían a mantenerse dentro de los rangos normales para la época. Dado lo anterior, conviene insistir en que un mes ligeramente más cálido no implica ausencia de frío o de episodios invernales: seguirán siendo posibles irrupciones de aire frío, heladas nocturnas y nevadas en zonas de montaña, aunque el balance final del mes apunte a valores algo más suaves.
Contexto climatológico de febrero en España y comparación con la previsión para 2026
Febrero es, de media, un mes plenamente invernal en España. La temperatura media del país ronda los 8,6 ºC y las precipitaciones se sitúan en torno a los 53 mm, lo que lo convierte en un periodo clave dentro del balance hídrico anual. Galicia, la cornisa cantábrica y enclaves del sur como la Sierra de Grazalema figuran entre las zonas donde habitualmente más llueve en este tramo del invierno.
También las zonas altas de La Palma acostumbran a registrar precipitaciones abundantes en febrero, mes que suele situarse entre los más lluviosos del año tanto en parte de Canarias como en provincias del sureste peninsular, como Almería o Granada, cuando las borrascas se organizan de forma favorable. Por el contrario, regiones del nordeste, especialmente Aragón y Cataluña, presentan un febrero relativamente más seco en comparación con otros puntos del país.
Si comparamos estos valores de referencia con la previsión actual, todo indica que febrero de 2026 podría situarse por encima de lo normal en muchas de las zonas que ya son lluviosas de por sí, reforzando el papel del mes en la recarga de embalses y acuíferos. Al mismo tiempo, el ligero repunte térmico previsto suavizaría, en promedio, la sensación de frío, sin eliminar del todo los episodios más crudos del invierno.
Impacto de las lluvias de febrero en España y recomendaciones básicas para la población
Este escenario de mayor humedad tendrá consecuencias directas en el día a día. Las precipitaciones continuadas pueden complicar la circulación en carreteras, provocar balsas de agua en zonas urbanas mal drenadas y favorecer crecidas puntuales en ríos y arroyos, especialmente en cuencas del oeste y del sur peninsular. Por este motivo, se recomienda extremar la precaución en los desplazamientos y mantenerse atento a los avisos oficiales.
En el campo, la previsión es, en general, favorable para los cultivos de secano y para la recarga de suelos y embalses tras los últimos años de sequía en muchas comarcas. No obstante, episodios de lluvia muy intensa en poco tiempo podrían causar problemas de erosión, encharcamiento de parcelas o daños puntuales en infraestructuras agrícolas.
De cara a las próximas semanas, la recomendación principal es seguir la evolución del pronóstico a corto plazo, especialmente en aquellas jornadas en las que se prevean frentes más activos. Tener a mano paraguas y ropa de abrigo impermeable, revisar desagües y bajantes en viviendas unifamiliares y evitar actividades de riesgo en ríos o barrancos son medidas sencillas que pueden marcar la diferencia en un febrero que, salvo cambios de última hora, se presenta húmedo y plenamente invernal.
| Zona | Precipitación prevista | Temperatura prevista | Riesgo / comentario principal |
|---|---|---|---|
| Noroeste peninsular (Galicia y entorno) | Claramente por encima de la media climatológica | Ligeramente más suaves de lo normal | Episodios de lluvia persistente y acumulados elevados en zonas de relieve |
| Norte de Extremadura | Mucho más húmedo de lo habitual | Algo más cálidas que la media | Posibles crecidas de ríos, problemas puntuales en carreteras y caminos rurales |
| Centro y sur peninsular | Precipitaciones por encima de la media | Ligeramente superiores a los valores normales | Lluvias frecuentes, mejora de reservas hídricas y encharcamientos locales |
| Mediterráneo y Cantábrico oriental | Ligeramente más lluvioso de lo habitual | Ambiente algo más templado | Episodios de lluvia, posibles temporales de mar en algunos tramos de costa |
| Canarias | En torno a los valores normales | Cercanas a la climatología habitual | Situación relativamente estable, con algunos episodios de lluvias en islas montañosas |
| Nordeste peninsular (Aragón y Cataluña) | Febrero ligeramente más seco, con frentes ocasionales | Entre lo normal y algo más cálidas | Menos lluvia que en otras zonas, sin descartar episodios puntuales de inestabilidad |
| Conjunto de España | Precipitaciones por encima de la media, sobre todo en oeste y sur | Temperaturas ligeramente superiores a las habituales | Mes húmedo, plenamente invernal pero algo más suave en el conjunto del país |
