El restaurante más longevo del planeta continúa abierto: tiene más de 300 años y está en España

En Madrid, no todo es Dabiz Muñoz ni Alberto Chicote; también hay casas de toda la vida con historia de sobra. Sobrino de Botín, en la calle Cuchilleros, al lado de la Plaza Mayor, acaba de alcanzar los 300 años de actividad ininterrumpida. Según Guinness World Records, es el restaurante más antiguo del mundo. No es poca cosa: ha sobrevivido a guerras, crisis económicas y grandes cambios sociales, incluida la Guerra Civil y la pandemia.

El edificio es incluso más veterano, levantado a finales del siglo XVI como casa de comidas para comerciantes del mercado de la Plaza Mayor. Entre sus mesas, la tradición se mezcla con la literatura y los recuerdos de artistas que lo convirtieron en escenario.

¿Dónde está Sobrino de Botín y por qué presume de 300 años?

Está en pleno centro de Madrid, en la calle Cuchilleros, al lado de la Plaza Mayor. No hay que cruzar media ciudad para encontrarlo: es uno de esos sitios que uno ubica con un paseo por el casco histórico.

La marca de los 300 años no es un adorno. Guinness World Records lo reconoce como el restaurante más antiguo del mundo y, por tanto, como un superviviente nato. De hecho, se ha mantenido abierto pese a guerras, crisis económicas y cambios sociales de calado; ni la Guerra Civil ni la pandemia lo dejaron fuera de juego.

¿Qué se come y cuántos cochinillos salen del horno cada año?

Aquí manda lo clásico. Nada de artificios: cocina sencilla y de siempre, con cochinillo asado, cordero, huevos revueltos y guisos típicos de Madrid y Castilla como bandera.

  • Cochinillo asado, con receta mantenida desde hace siglos
  • Cordero
  • Huevos revueltos
  • Guisos tradicionales de Madrid y Castilla

Además, las cifras hablan solas: se estima que cada año se sirven alrededor de 20.000 cochinillos preparados de la misma forma que hace 300 años. Por tanto, quien vaya sabe a qué va: tradición en estado puro.

¿Cómo ha evolucionado este local desde el siglo XVI hasta hoy?

El edificio es anterior al restaurante. Se construyó a finales del siglo XVI y comenzó como casa de comidas para los comerciantes del mercado de la Plaza Mayor. Con el tiempo, el local fue evolucionando hasta convertirse en restaurante y, a partir del siglo XIX, pasó a conocerse como Sobrino de Botín.

Periodo o fechaHito
Finales del siglo XVISe levanta el edificio y funciona como casa de comidas para comerciantes del mercado de la Plaza Mayor
Siglo XIXEl local pasa a conocerse como Sobrino de Botín
1930La familia González se hace cargo del negocio
Actividad ininterrumpida (300 años)Reconocido por Guinness World Records como el restaurante más antiguo del mundo

La historia del lugar también se cruza con la cultura. Se dice que Francisco de Goya trabajó allí de joven, Ernest Hemingway ambientó el final de su libro Fiesta en una de sus mesas y autores como Benito Pérez Galdós o María Dueñas lo utilizaron como escenario en sus obras. En consecuencia, el comedor es tanto un punto gastronómico como un rincón literario.

¿Quién está detrás hoy y qué ha cambiado por el aniversario?

La gestión pertenece a la familia González desde 1930. En la casa trabajan casi un centenar de personas, con controles de calidad y una operativa que funciona como una máquina bien engrasada, de esas que no necesitan presentación.

Para conmemorar los tres siglos, Sobrino de Botín ha renovado su imagen, ha lanzado un menú especial y ha reforzado su presencia en internet. No obstante, el hilo conductor sigue intacto: mantener las tradiciones que lo han hecho grande.

Cómo vivir la experiencia de Sobrino de Botín: recomendaciones prácticas

Si te apetece conocerlo, toma nota de lo esencial: está en la calle Cuchilleros, al lado de la Plaza Mayor, un punto cómodo para combinar la visita con un paseo por el centro. De ahí que la experiencia sea doble: historia de Madrid y cocina de siempre en la misma parada.

A la hora de pedir, apuesta por los clásicos de la casa: cochinillo asado, cordero, huevos revueltos o alguno de sus guisos típicos de Madrid y Castilla. Y si te tira la literatura, recuerda que allí se cruzan historias de Goya, Hemingway, Galdós y María Dueñas; por tanto, merece la pena mirar el comedor con esos ojos. Además, han reforzado su presencia en internet y han lanzado un menú especial por el 300 aniversario, así que conviene echar un vistazo previo para aprovechar la visita.

Deja un comentario