Si alguna vez has pensado que montar tu propio negocio te dará más libertad, esta historia te sonará cercana. Ricardo Piñeiro, pintor autónomo de 44 años y con más de 10 años de experiencia, cuenta cómo se vive cuando la nómina depende de uno mismo. Empezó empujado por la crisis y, tras trabajos sueltos para amigos y conocidos, logró “tener una buena cartera de clientes”.
Llegó a facturar hasta “80.000 euros anuales”, pero los números finales no son tan redondos como parecen. Entre gastos, impuestos y parones, el margen se queda corto. Y sí, sus empleados salen a las 16:00, pero él a menudo llega a casa a las 23:00 para seguir con facturas y presupuestos.
¿Cuánto factura y cuánto le queda limpio a un pintor autónomo?
Ricardo explica que este año, tras sumar ingresos y restar gastos e impuestos, le han quedado “entre 15.000 y 20.000 euros limpios, con suerte”. En su trayectoria ha alcanzado picos de facturación de “80.000 euros anuales”, pero insiste en que el esfuerzo diario no se corresponde con el beneficio final.
Además, en el pasado mes de octubre tuvo que parar la actividad por un conflicto con un empleado que le apuñaló en el brazo con una navaja. Ese tipo de parones, por inesperados que sean, afectan directamente a los ingresos de quien trabaja por su cuenta.
Autónomo vs asalariado: diferencias reales en sueldo y horarios
Según Ricardo, “El trabajador asalariado, viene, trabaja y se va”. En cambio, en su día a día como autónomo “viene, trabaja, tiene que estar hablando con los clientes, visitar otras obras y estar en constante movimiento”. Es decir, no se trata solo de pintar: también hay que vender, organizar y responder.
En su empresa, los empleados “ganan entre 1.600 y 1.800 euros al mes” con horario de 8:00 a 16:00. Él, por su parte, resume su rutina con una frase que cualquiera que sea autónomo reconocerá al instante: “Llego a mi casa a las 11 de la noche y me pongo a preparar alguna factura o presupuesto. Yo sigo trabajando”.
Cifras clave del caso de Ricardo (su experiencia concreta):
| Concepto | Dato concreto | Detalle aportado |
|---|---|---|
| Facturación anual máxima | 80.000 euros | Alcanzada tras consolidar cartera de clientes |
| Beneficio “limpio” anual (este año) | 15.000–20.000 euros | Resultado tras gastos e impuestos |
| Si facturas 20.000 euros | 5.000–7.000 euros de beneficio | Estimación que comparte sobre el margen final |
| Sueldo de empleados | 1.600–1.800 euros/mes | Jornada de 8:00 a 16:00 |
| Jornada del autónomo | Llega a casa a las 23:00 | Dedica noches a facturas y presupuestos |
| Parón de actividad | Octubre | Motivo: conflicto con un empleado |
| Perfil profesional | 44 años | Más de 10 años de experiencia |
En resumen, el empleo por cuenta ajena ofrece una jornada acotada y un salario estable, mientras que el autónomo asume más tareas, más incertidumbre y, a menudo, más horas.
Impuestos, gastos y riesgos: por qué el beneficio no luce tanto
Ricardo denuncia la carga fiscal y cómo se come buena parte del margen: “Nos tienen exprimidos. Que si IVA, que si el 20% de beneficio… Nos están quitando mucho dinero”. En sus cuentas, “si facturas 20.000 euros, te puede quedar un beneficio de 5.000 o 7.000 euros como mucho”. O sea, que la calculadora echa humo y el tramo final no es tan alegre como la cifra de facturación.
A esto se suman riesgos que no figuran en ninguna nómina: conflictos laborales, parones y el tiempo extra que nadie remunera. Por tanto, aunque se “trabaja mucho”, el dinero que queda al final “es muy poquito”, como resume el propio Ricardo.
Pasos si trabajas por tu cuenta en un oficio como la pintura
La experiencia de Ricardo deja un mensaje claro: la clave está en cuadrar bien el tiempo y los números. Si estás en una situación parecida, conviene tener presentes estos básicos que se desprenden de su día a día.
- Calcula tu facturación anual y tradúcela a beneficio real, como hace Ricardo cuando habla de 15.000–20.000 euros limpios y de márgenes de 5.000–7.000 euros sobre 20.000 facturados.
- Reserva huecos para tareas invisibles (presupuestos y facturas) porque, como él, probablemente te toquen fuera del horario de obra.
- Ten en cuenta impuestos y márgenes que condicionan el resultado final (por ejemplo, el IVA y el porcentaje de beneficio que entra en el cálculo fiscal).
- Prevé imprevistos: un parón, como el de octubre en su caso, puede tumbar un mes.
- Si tienes empleados, controla bien salarios y horarios (1.600–1.800 euros/mes y de 8:00 a 16:00 en su equipo) para ajustar tu coste real.
En definitiva, el oficio da para vivir, pero no se sostiene solo: hay que sumar pinceles, clientes, papeleo y colchón para los sustos. De ahí que la diferencia con la nómina fija no sea solo de título profesional, sino de horas, riesgos y, sobre todo, de lo que realmente queda en el bolsillo.
