Clienta indignada tras pagar por usar el Wi-Fi del bar: «Me cobraron 4 euros sin avisar»

Sentarse en un bar, pedir un café y sacar el ordenador ya se ha vuelto de lo más normal para mucha gente. Lo que no espera casi nadie es encontrarse un cargo extra por conectarse a internet. Eso es justo lo que le ocurrió a Siciliana, una clienta que acabó indignada tras pagar 4 euros por usar el Wi-Fi del local. Según explica, estuvo unos tres cuartos de hora y pidió un café y un pincho, así que considera que no estaba abusando del servicio. De hecho, insiste en que su estancia no fue precisamente eterna. El caso refleja un cambio cada vez más visible en la hostelería desde la pandemia.

¿Por qué cada vez más bares cobran por usar el Wi-Fi o limitan el tiempo en mesa?

Después de la pandemia se ha producido un cambio claro en la forma de usar los bares. Algunos clientes ya no van solo a tomar algo, sino que aprovechan estos espacios para trabajar con el ordenador durante varias horas, usando la conexión a internet y ocupando una mesa mientras consumen únicamente un café.

Esa nueva costumbre ha llevado a muchos propietarios a reaccionar. Para evitar que las mesas sigan ocupadas durante toda la jornada con un consumo mínimo, algunos establecimientos han optado por limitar el tiempo, retirar o restringir el Wi-Fi o cobrar un suplemento, es decir, un cargo extra, por su uso. Vamos, que el café ya no siempre viene solo.

¿Qué pasó con la clienta a la que le cobraron 4 euros por el Wi-Fi del bar?

Eso es exactamente lo que le ocurrió a Siciliana. Según cuenta, estuvo en el bar unos tres cuartos de hora, pidió un café y un pincho y, por tanto, cree que no estaba haciendo un uso abusivo del espacio ni del servicio. «No estuve eternamente», señala.

Lo que más le molestó no fue solo el importe de 4 euros, sino que, cuando pidió el Wi-Fi, ni siquiera la avisaron de que había ese recargo. Ahí está el punto que más le indigna, porque entiende que el cobro apareció sin previo aviso y eso cambió por completo su percepción de la cuenta.

Su reacción fue inmediata. «Le dije que tenía más cara que espalda», advierte Siciliana. Y remata su enfado con una frase que resume perfectamente cómo salió del bar: «nos van a cobrar hasta por respirar».

¿Qué puedes hacer para evitar un suplemento por el Wi-Fi en un bar?

La historia deja una recomendación muy práctica para cualquiera que se siente en un bar con intención de pasar un rato. Cuando el uso del local va más allá de una consumición rápida, conviene preguntar antes para no llevarse un disgusto de 4 euros en la cuenta:

  1. Pregunta antes de conectarte si el Wi-Fi es gratuito o si tiene suplemento.
  2. Confirma si hay límites de tiempo para estar en la mesa.
  3. Revisa la cuenta antes de pagar si has pedido la clave de internet.

En un momento en el que algunos hosteleros buscan frenar a los clientes aprovechados y algunos clientes consideran que no están abusando, el choque está servido. Por eso, preguntar primero puede evitar un malentendido y una discusión por un cargo que, si no se avisa, sienta bastante mal.

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