Muchos vecinos de la Axarquía llevan meses, o mejor dicho años, pendientes de algo tan básico como abrir el grifo con cierta tranquilidad. También los ayuntamientos, los negocios turísticos y quienes viven del campo han tenido que hacer cuentas, ajustar rutinas y apretarse el cinturón del agua, que no es precisamente un trámite menor. Ahora, ese escenario cambia.
Axaragua ha comunicado a los municipios de la comarca que las limitaciones de uso de agua potable dejan de estar vigentes. La decisión llega después de la mejora de los recursos hídricos del sistema Viñuela-Axarquía. Y tiene una consecuencia muy concreta en plena cuenta atrás para Semana Santa: en los municipios del litoral podrán volver a funcionar las duchas y los lavapiés de las playas, lo que dará vida de nuevo a la costa andaluza, al igual que los chiringuitos.
Axaragua elimina las restricciones de agua potable en la Axarquía
La empresa pública de Aguas y Saneamiento de la Axarquía, Axaragua, ha comunicado a los ayuntamientos de la comarca que ya no tienen vigencia las limitaciones de uso de agua potable que se acordaron en mayo de 2024. Aquellas medidas se adoptaron cuando el sistema Viñuela-Axarquía fue declarado en situación de escasez severa, es decir, en un escenario de falta grave de recursos hídricos.
El presidente de Axaragua, Jorge Martín, ha explicado que la última Comisión de Gestión de la Sequía de la Demarcación Hidrográfica de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas revisó la situación del sistema de explotación Viñuela-Axarquía. Tras ese análisis, se ha establecido un escenario de normalidad debido a la mejora de los recursos hídricos. Por tanto, dejan de aplicarse las prohibiciones y restricciones relacionadas con el abastecimiento de agua, algo que muchos municipios esperaban como agua de mayo, nunca mejor dicho.
Por qué se levanta ahora la limitación del agua en la comarca
La clave está en la situación actual del embalse de La Viñuela. En estos momentos almacena 148,63 hectómetros cúbicos de agua, una cifra que supera de forma amplia el umbral de normalidad fijado para marzo en el Plan Especial de Sequía, situado en 97,4 hectómetros cúbicos. Es decir, el sistema está por encima del nivel que marca ese plan para considerar que la situación ha mejorado de manera clara.
Jorge Martín ha señalado que este cambio da pie a recuperar la normalidad en el uso del agua potable. Aun así, también ha insistido en que esta mejora no debe traducirse en un consumo sin control. De hecho, ha pedido a la población y a los ayuntamientos que mantengan un uso responsable del agua, porque salir de la fase más dura no significa que se pueda tirar la casa por la ventana.
Qué municipios costeros recuperan las duchas y lavapiés de las playas
Uno de los efectos más visibles de este levantamiento afecta a los municipios del litoral. En concreto, Rincón de la Victoria, Vélez-Málaga, Algarrobo, Torrox y Nerja podrán volver a poner en funcionamiento las duchas y los lavapiés de las playas durante Semana Santa. Es una medida con impacto directo tanto para los residentes como para los visitantes en unas fechas de gran movimiento en la costa.
Martín ha recordado además que la Mancomunidad aprobó una moción para solicitar a la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico el uso de agua de mar en los lavapiés. Antes de que esa posibilidad pueda concederse a los ayuntamientos, será necesario un estudio de viabilidad, es decir, un análisis técnico para comprobar si se puede implantar y en qué condiciones. El objetivo es instalar dispositivos que permitan esa reutilización y avanzar así en la optimización de los recursos hídricos.
Qué restricciones se aprobaron en mayo de 2024 por la sequía
En mayo de 2024, Axaragua consensuó con los 31 ayuntamientos de la comarca las medidas que debían implantarse por la situación de excepcional sequía y escasez grave en el sistema Viñuela-Axarquía. Aquel paquete de restricciones afectó a usos cotidianos y también a servicios públicos muy visibles, especialmente en la costa.
Entre las prohibiciones figuraban el rellenado de piscinas públicas y privadas, salvo las que contasen con un sistema de recirculación del agua, las fuentes para beber que no tuvieran válvula de apertura y cierre automático, y también la puesta en funcionamiento de las duchas y lavapiés de las playas. Eran medidas duras, incómodas y muy presentes en el día a día, pero que se aplicaron en un contexto de crisis hídrica que obligaba a recortar hasta el último litro posible.
El mensaje de Axaragua y Mancomunidad tras la mejora del embalse
El presidente de la Mancomunidad de Municipios Costa del Sol Axarquía, Jorge Martín, ha agradecido a los ayuntamientos y a la población el esfuerzo realizado durante estos años de restricciones. Ha recordado el impacto que tuvo esta situación en las administraciones locales, en los hogares, en los establecimientos turísticos y en los agricultores, que fueron los primeros en sufrir los cortes de agua.
Pese a la mejora considerable del sistema Viñuela-Axarquía, el mensaje de fondo sigue siendo el mismo: no relajarse. Martín ha insistido en que todos deben implicarse con pequeños gestos para cuidar el agua y evitar que vuelva una situación similar. En esa misma línea, ha señalado que la Mancomunidad Axarquía continúa realizando inversiones en las depuradoras y que ya ha entregado al Gobierno central el anteproyecto de la desaladora.
Qué deben tener en cuenta ahora vecinos, ayuntamientos y negocios
La eliminación de las limitaciones devuelve margen a los municipios y alivia una presión que se había instalado en la vida diaria de la comarca. Para los ayuntamientos supone dejar atrás una etapa de gestión complicada. Para la población, recuperar cierta normalidad en casa. Y para el sector turístico, afrontar fechas clave con menos obstáculos en la atención a los clientes.
No obstante, la recomendación práctica que deja esta nueva etapa es clara: mantener el control en el consumo y seguir haciendo un uso responsable del agua. Esa es la idea que Axaragua y la Mancomunidad quieren dejar sobre la mesa. Porque la situación ha mejorado, sí, pero después de lo vivido nadie parece con ganas de volver a comprobar cuánto dura una ducha cuando el agua escasea.
