Toyota apuesta por unas nuevas pilas de hidrógeno que prometen durar el doble que la generación anterior

El acuerdo vinculante del 27 de julio de 2026 prevé que Toyota tenga un tercio de cellcentric. La operación sigue pendiente de autorización regulatoria.

Toyota ha reforzado su estrategia de hidrógeno tras firmar el 27 de julio de 2026 un acuerdo vinculante con Volvo y Daimler Truck. La operación prevé que la compañía japonesa entre en cellcentric como socio igualitario, con un tercio del capital. El cierre todavía depende de las autorizaciones regulatorias. La alianza se centrará en pilas de combustible para camiones y otras aplicaciones pesadas.

Toyota se alía con Volvo y Daimler para acelerar el hidrógeno

El acuerdo convierte a Toyota en futuro tercer socio de cellcentric, actualmente participada por Daimler Truck y Volvo Group. Las tres compañías quieren reforzar su desarrollo, fabricación y comercialización de sistemas de pila de combustible para transporte pesado. Toyota aportará su experiencia en esta tecnología, mientras cellcentric mantendrá su actividad como empresa independiente. El proyecto también abarcará aplicaciones pesadas y otros usos con exigencias técnicas similares.

El movimiento llega después de un memorando no vinculante firmado en marzo de 2026. Ahora existe un acuerdo vinculante, aunque la entrada de Toyota todavía necesita las aprobaciones correspondientes. La apuesta coincide con otras soluciones investigadas por fabricantes, como un motor andaluz con hidrógeno planteado como extensor de autonomía. Toyota busca ganar escala industrial junto a dos fabricantes con amplia presencia en el transporte pesado europeo.

La tercera generación mejora autonomía, eficiencia y durabilidad

Toyota presentó en febrero de 2025 su tercera generación de sistemas de pila de combustible. Según la compañía, puede duplicar la durabilidad frente a la generación anterior. Además, mejora la eficiencia un 20 % y permite aumentar la autonomía en una proporción similar. Su diseño también busca reducir los costes de fabricación mediante cambios en las celdas y los procesos industriales. El sistema es más compacto para facilitar su instalación en diferentes vehículos comerciales.

La empresa prevé introducir este sistema después de 2026, primero en mercados como Europa, Japón, Norteamérica y China. Toyota lo plantea para turismos, vehículos comerciales pesados, generadores estacionarios, ferrocarril y transporte marítimo. Para los camiones, la marca persigue una durabilidad comparable a la de los motores diésel. La compañía creó Hydrogen Factory Europe en 2023 para coordinar desarrollo, producción, ventas y posventa. Toyota pretende alcanzar la neutralidad de carbono en sus operaciones europeas en 2040.

El hidrógeno no sustituye a los coches eléctricos de Toyota

La estrategia de Toyota no implica abandonar los vehículos eléctricos de batería. Sus ventas europeas de eléctricos crecieron un 113 % durante el primer semestre de 2026. Toyota Motor Europe vendió 633.617 vehículos en ese periodo, mientras sus ventas electrificadas aumentaron un 12 %. Los eléctricos de batería representaron el 11 % del total. Solo la marca Toyota comercializó 62.412 unidades BEV, un 125 % más interanual.

La nueva Hilux refleja esa estrategia con varias tecnologías disponibles dentro de una misma gama. Toyota ya ofrece una versión eléctrica de batería y mantiene opciones híbridas y térmicas en determinados mercados. Además, ha confirmado una Hilux de hidrógeno para 2028. El transporte pesado también explora el camión eléctrico frente al diésel en determinados recorridos y costes. Por eso, el hidrógeno aparece como vía complementaria para grandes autonomías, cargas elevadas o jornadas de trabajo prolongadas.

Europa prepara más demanda e infraestructura para el hidrógeno renovable

La regulación europea también impulsa el uso de hidrógeno renovable en determinados procesos industriales. La normativa fija un mínimo del 42 % de combustibles renovables no biológicos sobre el hidrógeno industrial en 2030. Ese porcentaje subirá al 60 % en 2035. La obligación no significa que todo el hidrógeno consumido en Europa deba cumplir esos porcentajes. El alcance se refiere a determinados usos energéticos y no energéticos dentro del sector industrial.

La infraestructura sigue siendo uno de los límites principales para esta tecnología. La Comisión Europea destinó más de 424 millones de euros a 42 proyectos de combustibles alternativos en 2024. Esa selección contemplaba 48 nuevas estaciones de hidrógeno. Desde 2021, AFIF había respaldado el despliegue de 202 estaciones de repostaje de hidrógeno. La segunda fase abrió además 1.000 millones de euros para recarga y repostaje alternativo. Toyota mantiene una estrategia donde baterías, hidrógeno y combustibles renovables para coches cumplen funciones diferentes.

Fuentes primarias: Toyota Motor Corporation y Toyota Motor Europe sobre cellcentric, la tercera generación de pila de combustible, Hydrogen Factory Europe, Hilux y ventas europeas. También se han consultado EUR-Lex y la Comisión Europea sobre los objetivos regulatorios y la infraestructura de hidrógeno.

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