Una empresa aprovecha la arena del desierto para fabricar bloques resistentes con hasta un 50% menos de cemento

DuneCrete emplea materias primas locales y alcanza una resistencia a compresión C39. La firma también declara hasta un 50% menos de carbono incorporado.

ARDH Collective, una empresa de Dubái, ha desarrollado DuneCrete a partir de arena del desierto que antes se consideraba inadecuada para el hormigón. La ficha actual del fabricante indica hasta un 50% menos de cemento y de carbono incorporado, además de una resistencia a compresión C39. El proyecto volvió a ganar atención el 13 de junio de 2026 tras una entrevista con el arquitecto argentino Máximo Tettamanzi. La investigación había comenzado años antes.

Por qué la arena del desierto no sirve para el hormigón convencional

La arena del desierto plantea un problema físico que no depende de su abundancia. Sus granos han sido pulidos durante miles de años por el viento y presentan formas redondeadas y superficies lisas. Esa geometría dificulta que las partículas se traben entre sí dentro de una mezcla convencional. Los áridos fluviales suelen ser más angulosos y ofrecen una adherencia mecánica más favorable. Esta diferencia explica por qué Emiratos importa arena apta para determinadas obras pese a estar cubierto por grandes desiertos.

Tettamanzi y Alyina Ahmed abordaron ese reto durante sus estudios en la Architectural Association de Londres. La investigación continuó durante la pandemia, cuando Ahmed instaló un laboratorio improvisado en el garaje familiar de Dubái. Tras numerosos ensayos, lograron estabilizar una mezcla que podía someterse a pruebas de resistencia. DuneCrete, denominado anteriormente Ramel, se comercializa ahora para bloques, pavimentos, paneles y elementos arquitectónicos. El desarrollo se suma a otras alternativas al cemento convencional que buscan reducir las emisiones del sector.

Cómo DuneCrete reduce el cemento sin renunciar a la resistencia

La ficha oficial de DuneCrete atribuye al material una resistencia a compresión C39. También señala un contenido de cemento hasta un 50% inferior y una reducción equivalente del carbono incorporado. El término «hasta» resulta esencial, porque la página pública no detalla la dosificación aplicada a cada producto. Tampoco publica allí el método completo de ensayo ni el rango obtenido para todas sus posibles aplicaciones. Por ello, el porcentaje no debe presentarse como una reducción fija para cualquier pieza o proyecto.

ARDH Collective fabrica con esta mezcla bloques huecos, adoquines, paneles de fachada personalizables y otros componentes arquitectónicos. En el pabellón presentado en Dubai Design Week 2025, la empresa afirmó que mantuvo la resistencia del hormigón convencional para esa aplicación. El uso visible se concentra actualmente en piezas arquitectónicas y decorativas. Tettamanzi explicó que los siguientes usos requieren nuevas pruebas y colaboración con consultoras o equipos de ingeniería. Las fuentes revisadas no documentan una validación universal para cualquier estructura portante.

Los DuneBlocks filtran la luz y mantienen la privacidad en las fachadas

La instalación The Space Within mostró una de las aplicaciones más reconocibles del material. El pabellón se levantó con DuneBlocks, unas piezas modulares perforadas que proyectaban sombras mediante aberturas circulares. El diseño recuperaba la lógica de las celosías, habituales en arquitecturas expuestas a una radiación solar intensa. Tettamanzi resumió su funcionamiento con una frase breve: «Funcionan como un tamiz». Desde el interior permiten observar el exterior, mientras limitan la visión desde la calle.

Estas piezas están orientadas principalmente a fachadas, cerramientos y soluciones decorativas. La documentación inicial también les atribuye capacidad para favorecer la ventilación cruzada y reducir la exposición directa al sol. Sin embargo, no aporta mediciones comparativas sobre consumo energético o refrigeración. ARDH ofrece además variantes de DuneCrete fabricadas mediante impresión 3D. Esta vía conecta el proyecto con otros materiales impresos en 3D que aprovechan recursos locales y reducen residuos durante la fabricación.

Los huesos de dátil abren una segunda línea de materiales locales

ARDH Collective no está formada únicamente por los dos arquitectos vinculados al origen de DuneCrete. El equipo fundador incluye también a Alhaan Ahmed, creador de DateForm, una superficie sólida elaborada con huesos de dátil descartados. El proceso descrito consiste en recolectar, tostar y moler las semillas antes de combinarlas con resinas. El material resultante puede utilizarse en revestimientos y mobiliario. Dubai Design Week lo presenta como la primera superficie sólida fabricada con este residuo.

La estrategia común consiste en sustituir materias importadas por recursos abundantes en Emiratos. DuneCrete aprovecha arena local y DateForm transforma un residuo de la industria del dátil. Su expansión dependerá de la capacidad industrial, las certificaciones y las pruebas exigidas para cada uso. La propuesta comparte terreno con otros ladrillos ecológicos de nueva generación, aunque sus prestaciones y aplicaciones no son intercambiables.

Las especificaciones pueden consultarse en la ficha oficial de DuneCrete.

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