Alquilar una vivienda turística puede sonar a ingreso extra fácil, de esos que vienen bien para cuadrar el mes. Pero, como suele pasar cuando aparece Hacienda por medio, la cosa tiene bastante más letra pequeña. Los propietarios de viviendas turísticas pueden acabar pagando hasta un 40% de lo que ganan, según la información aportada.
La clave está en declarar bien los ingresos, saber si toca aplicar IVA y presentar los modelos correspondientes. Además, el Real Decreto 1312/2024 incorpora nuevas obligaciones para los alquileres de corta duración. Vamos, que antes de lanzarse a alquilar conviene hacer números, porque Hacienda no suele dejar estas cosas para otro día.
¿Cuánto pueden pagar los propietarios de viviendas turísticas?
Los propietarios de viviendas turísticas pueden llegar a pagar hasta un 40% de lo que ganan. Es una cifra que obliga a mirar el alquiler vacacional con calma, porque no se trata solo de cobrar por la estancia y olvidarse del asunto.
La tributación del alquiler vacacional no se limita a presentar la Renta una vez al año. También hay que saber cómo declarar los ingresos, cuándo aplicar el IVA del alquiler vacacional y qué modelos corresponden, como el 036 o el 037.
En este punto entra una diferencia importante: la actividad puede considerarse actividad económica o rendimiento de capital inmobiliario. Dicho en sencillo, Hacienda distingue entre gestionar el alquiler como un negocio o declarar ingresos derivados de tener una vivienda en propiedad.
Qué modelos y obligaciones afectan al alquiler vacacional
Según la información facilitada por Avantio, quienes alquilan viviendas turísticas deben tener en cuenta varios trámites fiscales. Entre ellos están los modelos 036 o 037, además de los nuevos modelos informativos que han sustituido al antiguo modelo 179.
También aparece una novedad relevante: el Real Decreto 1312/2024. Esta norma regula el procedimiento de Registro Único de Arrendamientos y crea la Ventanilla Única Digital de Arrendamientos para alquileres de corta duración.
Esto afecta especialmente a gestores profesionales, sobre todo cuando administran varias viviendas. En esos casos, el impacto fiscal puede ser mayor, porque la fiscalidad del alquiler turístico influye directamente en el margen económico, en la transparencia con los propietarios y en la exposición ante Hacienda.
¿Qué pasa si no declaras un alquiler vacacional?
No declarar un alquiler vacacional puede salir caro. La Agencia Tributaria puede imponer sanciones que, con carácter general, van del 50% al 150% de la cuota dejada de ingresar.
La cuota dejada de ingresar es, explicado sin rodeos, el dinero que se tendría que haber pagado a Hacienda y no se pagó. A esa cantidad pueden sumarse intereses de demora, que son recargos por el tiempo transcurrido, y también recargos por presentación extemporánea, es decir, por presentar la documentación fuera de plazo.
Además, plataformas como Airbnb o Booking suministran información a Hacienda mediante modelos informativos y otros sistemas de reporte. Eso permite el cruce automatizado de datos, así que no declarar ingresos suele terminar en regularización, liquidación complementaria y sanción. O dicho en versión casera: si el ingreso aparece por un lado y no por el otro, el susto puede llegar.
Qué debe revisar un propietario antes de alquilar su vivienda turística
Antes de poner una vivienda turística en alquiler, conviene revisar bien las obligaciones fiscales. No basta con calcular cuánto se va a ingresar; también hay que saber cuánto se puede pagar y qué documentación será necesaria. Estos son los puntos principales que debe tener presentes cualquier propietario o gestor:
- Comprobar si debe aplicar IVA al alquiler vacacional.
- Declarar correctamente todos los ingresos obtenidos.
- Presentar los modelos que correspondan, como el 036 o el 037.
- Revisar si la actividad es actividad económica o rendimiento de capital inmobiliario.
- Tener en cuenta las nuevas obligaciones vinculadas al Real Decreto 1312/2024.
Después de revisar estos puntos, lo más prudente es pedir ayuda a personal experto en la materia. La información aportada también recuerda que pueden existir leyes locales que determinan cuándo un alquiler se considera vacacional y cuándo no.
Por qué conviene pedir asesoramiento antes de declarar
La legislación puede cambiar con rapidez y las dudas suelen aparecer justo cuando toca declarar en la Renta o en el Impuesto de Sociedades. Por eso, contar con asesoramiento puede evitar errores en los rendimientos, en las deducciones de gastos y en la presentación de modelos.
Saber cuánto hay que pagar exactamente, cómo declarar los ingresos y qué gastos pueden deducirse. Porque ganar dinero con una vivienda turística está muy bien, pero encontrarse después con una regularización, una liquidación complementaria y una sanción ya tiene bastante menos encanto.
