Alquilar minipisos en lugar de viviendas completas, la estrategia con la que este inversor busca más ingresos

El inversor apuesta por viviendas de 25 a 40 metros cuadrados ante la falta de vivienda y por su mayor rentabilidad en el alquiler.

Acceder a una vivienda sigue siendo uno de los grandes problemas en España y, en ese escenario, los minipisos empiezan a abrirse paso. Son viviendas pequeñas, pensadas para una sola persona, que buscan ajustarse mejor al bolsillo del inquilino y ofrecer más rendimiento al propietario.

Los minipisos de 25 a 40 metros ganan peso en el mercado del alquiler

Quique Escrivá, inversor inmobiliario de 47 años, es uno de los impulsores de este modelo. Tiene unos 20 minipisos en propiedad y sigue ampliando cartera. Según explica, este formato cubre un espacio intermedio entre alquilar una habitación y arrendar una vivienda completa.

Su trayectoria, además, no fue la habitual. Antes trabajó en las fuerzas de seguridad y, con el tiempo, su afición por comprar y vender inmuebles terminó convirtiéndose en su profesión. Los pisos que promueve tienen entre 25 y 40 metros cuadrados, pero están pensados para aprovechar cada rincón. Algunos incluyen cocina, baño, terrazas o trasteros. ¿La clave? Hacer más con menos, así de claro.

La promoción de nueve minipisos promete rentabilidades del 12 al 14%

Uno de sus proyectos más recientes prevé levantar nueve minipisos sobre una antigua vivienda. Según sus cálculos, la inversión ronda los 500.000 euros y permitiría ingresar entre 5.000 y 6.000 euros al mes en alquileres. “¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse la inversión? Aproximadamente entre los 7 y 8 años. A partir de ahí, ya todo son beneficios”, afirma.

Además, sostiene que una vivienda de 25 o 26 metros puede alquilarse por unos 400 o 450 euros, una cifra que compara con el coste de una habitación en ciudades como Valencia o Madrid. También defiende que añadir un trastero a cada inmueble ayuda a elevar su atractivo y, en consecuencia, la rentabilidad.

Convertir locales en viviendas aviva el debate sobre el auge de los minipisos

Otra de sus estrategias pasa por transformar locales comerciales sin actividad en nuevas viviendas. Con ello, busca aumentar la oferta sin construir desde cero. Ahora bien, no todo son aplausos. El auge de los minipisos también ha abierto críticas por la reducción del espacio habitable y por si este modelo puede alimentar la especulación.

¿Es una solución real o un negocio puro y duro? El propio Escrivá no lo disimula: “Los pequeños propietarios no somos ONG ni servicios sociales. Esto es un negocio”. Pese a la polémica, asegura que la demanda sigue alta y que este año ya suman más de 200 propiedades vendidas y puestas en rentabilidad.

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