Un despido masivo para luego ofertar a los trabajadores para seguir sin sueldo

El grupo de comunicación portugués Trust in News (TiN), responsable de cabeceras como Visão y Caras, ha despedido a 80 empleados y, al mismo tiempo, les ha planteado seguir trabajando sin remuneración. El Sindicato de Periodistas denuncia la situación y señala la actuación del administrador concursal, mientras un tribunal ha ordenado el cierre de la empresa.

Despido colectivo en Trust in News y propuesta de seguir trabajando gratis

Trust in News (TiN) anunció el pasado viernes 25 de este mes el despido colectivo de sus empleados. A pesar de que los trabajadores ya figuran como desempleados, el grupo mediático les ha pedido que continúen desempeñando sus funciones sin recibir salario alguno.

La información ha sido revelada por el Sindicato de Periodistas (SJ), que asegura haber contrastado los datos en la solicitud presentada por el administrador concursal tras el despido de los 80 empleados. Según el propio sindicato, no se trata de una decisión repentina, sino de “un desenlace que empezó a gestarse hace meses”.

Durante el anuncio del cierre colectivo de contratos, el administrador concursal comunicó igualmente la intención de que se “seguir trabajando para mantener vivos los vínculos, con el argumento de generar ingresos, pese a no recibir garantía alguna de remuneración”, tal y como recoge el comunicado del SJ.

La reacción del Sindicato de Periodistas ante el trabajo sin remuneración

El Sindicato de Periodistas ha reclamado que se analicen los contornos de esta decisión desde una perspectiva periodística, económica, financiera, política y judicial. En su aviso, también llama la atención sobre la “incomprensible e intolerable postura” del administrador concursal de TiN, responsable de notificar los despidos a los 80 trabajadores.

El SJ interpreta que la maniobra forma parte de una estrategia para preparar la venta del grupo de comunicación a bajo precio, sin la carga de una plantilla con derecho a salario. Por ello, alerta de que se pretende “mantener vivo un negocio que, sospechamos, se venderá ‘a última hora’”.

Los plazos de los despidos oscilan entre los 30 y los 75 días, en función de la duración de cada contrato. Este calendario refuerza, a juicio del sindicato, la idea de una operación diseñada para dejar la empresa lista para su transmisión, pero sin trabajadores en nómina.

Plan de insolvencia rechazado y cierre de actividad del grupo TiN

Antes de este proceso, la compañía había presentado un plan de insolvencia que fue rechazado por el Tribunal de Justicia del Distrito de Lisboa Oeste, ordenando el cierre de la actividad de TiN. La resolución judicial sitúa el conflicto en un escenario aún más delicado para la plantilla despedida.

A muchos de estos trabajadores todavía se les adeudan los salarios de los meses de junio y julio, así como las vacaciones de mayo y junio y el pago de las dietas. Pese a ello, la propuesta de la empresa implicaría que continuaran trabajando sin cobrar y sin expectativa clara de recuperar las cantidades pendientes.

Según el relato del sindicato, el objetivo sería mantener operativa la actividad periodística mientras se concreta una eventual venta, pero con una plantilla sin derechos laborales efectivos y sin garantías de remuneración.

Impacto laboral de aceptar seguir en TiN trabajando sin salario

El Sindicato de Periodistas ha advertido a todos los antiguos empleados de TiN de los riesgos que supone aceptar estas nuevas condiciones. En su comunicado, avisa de que “Cualquiera que acepte seguir trabajando podría estar contribuyendo a salvar un acuerdo cuyos detalles no están claros en este momento”.

El SJ subraya que un empleo sin remuneración por el trabajo realizado equivale, en la práctica, a una forma de esclavitud, en la que se pierden los derechos básicos como personas trabajadoras. Además, recuerda que, una vez formalizados los despidos, no existe ninguna garantía de que quienes continúen trabajando vayan a integrarse en la futura empresa que pudiera comprar TiN.

El sindicato advierte también de las consecuencias para el propio sector: una empresa sostenida por trabajadores sin sueldo podría mantener viva la marca y favorecer, en el futuro, un modelo de periodismo muy distinto al actual. “Sabemos que hay mucha gente que quiere ver el fin de esta profesión, que no quiere ser escrutada, que quiere mentir libremente, porque no trabaja ni quiere una sociedad más justa y equitativa”, concluye el Sindicato de Periodistas.

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