Vivir tranquilo, con aire limpio y sin prisas, suena bien. Si además hay casas cueva, bodegas y hasta festival de jazz, la cosa mejora. Galera, en la comarca granadina de Huéscar, tiene 1.139 habitantes y un dato llamativo: el 33% son extranjeros de 32 nacionalidades. Mientras otros municipios cercanos como Orce pierden vecinos, aquí han sumado 23 en 2025. La mayoría de los recién llegados se instala en viviendas cavadas en la roca las casas cueva, de las que hay más de 900, casi la mitad del parque inmobiliario. Las autoridades locales no se conforman; han lanzado un plan específico para atraer a más gente de fuera.
¿Por qué Galera suma vecinos mientras otros pierden?
En una comarca con pueblos que bajan en el padrón, Galera presume de ir a contracorriente. El alcalde, José Manuel Guillén, lo resume así: “Nuestro pueblo tiene encanto y la vivienda de momento es asequible”. Y añade: “Sin tener más nacimientos, llevamos cuatro o cinco años creciendo en población gracias a la llegada de extranjeros. Hay algunos que vienen a trabajar en el campo o a cuidar a personas mayores, muchos teletrabajan, otros han emprendido con negocios turísticos y el resto son jubilados”.
El tirón no cae del cielo: hay patrimonio arqueológico, una de las momias más antiguas de Europa, varios yacimientos, un pequeño museo y una agenda que, para un sitio tan pequeño, tiene su aquel: festival de jazz, feria de vino y carrera de mountain bike. De ahí que, como afirma el propio alcalde, en la comarca de Huéscar solo hayan aumentado de población Galera y Huéscar (esta última, en siete habitantes).
Move to Galera: qué ofrece y a cuántos quieren llegar
Para ordenar y potenciar ese interés, el lunes 19 de enero se lanzó “Move to Galera”, una página web para “atraer y acompañar a los nuevos residentes” que define el municipio como “un rincón único de Granada donde se encuentran la historia, la naturaleza y la tranquilidad”. La propuesta es directa: “casas cueva sostenibles, paisajes impresionantes, aire puro y una comunidad acogedora”.
El objetivo es alcanzar 2.500 habitantes. La expectativa no pasa por captar españoles, la población nativa ha descendido en las últimas dos décadas, así que se apoyan en quienes ya llegaron. De hecho, hay un canal de difusión en WhatsApp en inglés para compartir información pública, un detalle práctico si vienes de fuera y el papeleo en castellano se te atraganta.
¿Quiénes están llegando y de dónde? Las cifras, claras
Galera cuenta con 384 extranjeros empadronados. De ellos, 218 son británicos, el grupo más numeroso con diferencia. Su presencia ha generado un efecto llamada que ha traído a holandeses (21), franceses (11), alemanes (ocho), irlandeses (cinco), suizos (tres), austriacos (tres) y belgas (tres). No solo llegan europeos: también hay 35 marroquíes y dos argelinos; desde América se suman vecinos de 12 países distintos, con Colombia (19) y Bolivia (11) a la cabeza; y en Asia figuran dos filipinos y un ruso. Australia y Oceanía, de momento, no aparecen.
A continuación, un resumen con los números aportados por el Ayuntamiento. Sirve para tomar el pulso real a ese 33% de población extranjera y ver, de un vistazo, quiénes son y cuántos son.
| Origen/Nacionalidad | Vecinos empadronados |
|---|---|
| Reino Unido | 218 |
| Países Bajos (Holanda) | 21 |
| Francia | 11 |
| Alemania | 8 |
| Irlanda | 5 |
| Suiza | 3 |
| Austria | 3 |
| Bélgica | 3 |
| Marruecos | 35 |
| Argelia | 2 |
| Colombia | 19 |
| Bolivia | 11 |
| Filipinas | 2 |
| Rusia | 1 |
| Otras nacionalidades (hasta 32 en total) | 42 |
| Total extranjeros | 384 |
Más allá de los números, hay un detalle que explica buena parte del éxito: dos agencias inmobiliarias locales, lideradas por británicos, promocionan el parque de vivienda, especialmente las casas cueva. El boca a boca, reforzado por el canal de WhatsApp, hace el resto.
Casas cueva: precios, permisos y vida diaria
Las casas cueva, viviendas cavadas en la roca, son el emblema residencial de Galera: hay más de 900 y forman casi la mitad de todo el parque. No se conceden permisos para construir más, lo que empuja a muchos a buscar las que ya existen. Según el alcalde, “la vivienda de momento es asequible”, pero comprar está siendo más fácil que alquilar.
¿Precios? Una casa cueva no muy grande y en buen estado se mueve entre 50.000 y 60.000 euros. La británica Nikki Parker, que aterrizó tras pasar la Navidad de 2015 con su hermana, lo cuenta sin rodeos: “Ya tenemos nuestra propia casa cueva, que no necesita ni calefacción ni aire acondicionado. El techo es raro, pero tiene cuatro dormitorios, dos baños, dos salones, una cocina y un comedor. Si la vendemos ahora ganaríamos 30.000 o 40.000 euros por la subida de precios”. Y sobre la integración, apunta: “Los británicos cada día somos más aquí, pero siempre andamos con españoles porque queremos integrarnos y hablar el idioma local”. Eso sí, trámites como la declaración de la renta se las traen; aprender el idioma ayuda y mucho.
Negocios de extranjeros: así se mueve la economía local
El fenómeno no solo suma vecinos; también mueve la economía. Una familia holandesa puso en marcha Casa Lua, un alojamiento turístico a las afueras que ya recibe reservas para 2027. Su gestora, Christel Middelhoff, lo explica con sencillez: “Compramos un terreno que tenía la casa en ruinas y nos propusimos levantarla casi desde cero”. Añade que “obtuvimos ayudas del Grupo de Desarrollo Rural y eso nos permitió construir el alojamiento con muchas más comodidades”, e incluso realizaron una inversión con otros vecinos para mejorar la red de agua. A veces, admite, no dan abasto con las solicitudes.
También hay nuevas barras que levantar. El portugués Dionisio Da Silva cerró su bar en Murcia y abrió otro en Galera junto a su novio, Juan. Va paso a paso: “De momento solo abrimos los fines de semana, pero vemos que hay movimiento gracias a los cuatro o cinco restaurantes que hay en el pueblo. La acogida no ha sido mala, pero también he notado un poco de xenofobia”. No todo es perfecto, pero el pulso económico está.
La letra pequeña: transporte, sanitarios y seguridad
No es oro todo lo que reluce. El propio alcalde avisa: “Uno de nuestras desventajas es el transporte público, pues estamos muy mal conectados y no podemos hacer mucho al respecto. Estamos peleando por obtener mejoras, pero ampliar el transporte se escapa de nuestras competencias”. En noviembre de 2025, además, varios alcaldes de la zona denunciaron la dificultad para encontrar personal sanitario.
Y en seguridad, hubo sobresaltos: a comienzos de 2025 la Policía Nacional incautó 7,5 kilogramos de cocaína y 600.000 euros en una nave del pueblo. Aun así, muchos extranjeros consolidan su apego a la comunidad y a sus casas cueva. La francesa de padres españoles Martina Riquelme lo sintetiza en clave doméstica: pagó 100.000 euros por una vivienda de 170 metros cuadrados y cuatro dormitorios, cerca del centro, y asegura que en Galera “los vecinos son como familia”.
Cómo mudarte a Galera sin liarte con el papeleo: pasos prácticos
Si te ronda la idea de vivir entre cerros áridos y bodegas, con jazz incluido, conviene ir por partes. A continuación, un itinerario básico, con lo que ya está funcionando en el propio pueblo.
- Consulta “Move to Galera”, la web creada el lunes 19 de enero para “atraer y acompañar a los nuevos residentes”.
- Habla con las agencias inmobiliarias locales lideradas por británicos: hoy son quienes mejor mueven las casas cueva.
- Ajusta el presupuesto: una casa cueva no muy grande y en buen estado ronda entre 50.000 y 60.000 euros.
- Ten en cuenta la movilidad: el transporte público está “muy mal” conectado, según el alcalde.
- Súmate al canal de difusión de WhatsApp en inglés para enterarte de avisos municipales si lo necesitas.
- Prepara los trámites: la declaración de la renta puede ser un rompecabezas al principio; aprender español te ahorrará tiempo y suspiros.
- Si vas a emprender, toma nota: hay ejemplos de alojamientos que han contado con ayudas del Grupo de Desarrollo Rural.
Como ves, aquí no hay promesas mágicas, pero sí una oportunidad clara: comunidad acogedora, precios aún contenidos y un entorno con historia. Si encaja con lo que buscas, Galera ya ha demostrado que sabe recibir, y que tiene hueco. De hecho, sus residentes extranjeros no paran de repetirlo entre amigos y familiares… y por eso siguen llegando.
