Tiene 86 años, odia la idea de sentarse a ver la televisión y prefiere seguir trabajando 10 horas al día

Hubert Planté dirige una empresa de importación y venta mayorista desde hace más de seis décadas, mientras en España la jubilación avanza hacia los 67 años en 2027 para cobrar el 100% de la prestación.

Cada vez más países buscan retrasar la edad de jubilación por el envejecimiento de la población. En España, el objetivo marcado es llegar a los 67 años en 2027 para acceder al 100% de la prestación. Y, mientras muchos trabajadores hacen cuentas con ese “segundo tramo” que se acerca, hay quien directamente no contempla bajarse del ritmo.

Hubert Planté es uno de esos casos que llaman la atención. Con casi 87 años, arranca su jornada a las 7:30 en la localidad de Saint-Pierre y asegura que trabaja 10 horas al día. Sigue al frente de su empresa de importación y venta mayorista tras más de seis décadas de actividad ininterrumpida. “Me gusta el trabajo y no puedo parar. No sé sentarme en una silla para ver la televisión. No es posible para mí”.

El segundo tramo hasta 2027 marca la jubilación completa y muchos ya cuentan días

Más de la mitad de los países de la OCDE ya están retrasando la edad de jubilación para afrontar el envejecimiento de la población. En España, la referencia es clara: 2027 será el año en el que la edad se situará en 67 años para acceder al 100% de la prestación.

¿Y qué significa eso en la práctica? Que hay personas que viven esta etapa como una cuenta atrás: esperan cumplir la edad o reunir condiciones para retirarse con la prestación completa. Es, en cierto modo, una “lista de espera” personal, la de quienes miran el calendario y piensan: “a ver cuándo me toca”.

En paralelo, también existe la realidad contraria: trabajadores que no solo no se plantean jubilarse, sino que se sienten más cómodos siguiendo en activo. Planté se ha convertido en un ejemplo de esa forma de entender el trabajo, incluso cuando la mayoría sueña con el descanso.

Quién es Hubert Planté y por qué su historia sorprende a quien piensa jubilarse

La historia de Planté la ha contado el periodista Claudio Arthur en France Info. Su caso destaca por algo muy sencillo: a una edad en la que lo habitual es haber dejado la vida laboral, él mantiene horarios largos y responsabilidades empresariales.

Según relata, su relación con el trabajo viene de lejos. Desde los 13 años, mientras aún iba a la escuela, ya llenaba estantes en pequeños comercios por encargo de un conocido importador local. Recordando esos inicios, Planté explica: “El señor Olano, que era un hombre de negocios, tenía una fábrica que hacía jugos de frutas y bebidas gaseosas…”.

Y lo detalla con una sucesión de tareas que retratan una infancia y adolescencia marcadas por el esfuerzo: recogida de botellas, trabajo en una gran lavandería, lavado y rellenado de envases, incluso la producción de lejía y bebidas alcohólicas. Vamos, que lo suyo no empezó “ayer precisamente”.

La lista de espera personal de la jubilación contrasta con quien decide seguir trabajando

Mientras en algunos países el retraso de la jubilación provoca protestas masivas y hasta tumba gobiernos (el ejemplo que se menciona es Francia, con la reforma de Macron de 62 a 64 años), Planté va en dirección contraria: quiere trabajar “para siempre”.

Su trayectoria también incluye etapas en la sociedad de pesca y congelación local y empleos estivales como pequeño gravero en la costa de Saint-Pierre. Más tarde emigró a Canadá con 18 años, buscando aventura y reencontrarse con familiares en Montreal. Allí trabajó como vendedor de repuestos para automóviles y también hizo turnos nocturnos como informático en la revista Reader’s Digest. Después pasó por Toronto, perfeccionó el inglés y acumuló experiencia.

¿El giro definitivo? Volvió a Saint-Pierre en 1965 y montó su propio negocio: primero una pequeña tienda de comestibles, luego combinó venta minorista con taxi y finalmente apostó por la venta al por mayor, construyendo su primer almacén y expandiendo la actividad.

Hitos laborales clave que explican por qué no quiere parar todavía

Antes de cerrar, conviene ordenar los puntos principales de su recorrido, porque ayudan a entender por qué se resiste a la idea de jubilarse.

EtapaDato destacado
Infancia y adolescenciaEmpieza a trabajar desde los 13 años mientras va a la escuela
JuventudEmigra a Canadá con 18 años y enlaza distintos empleos
Regreso y emprendimientoVuelve en 1965, crea un negocio y lo orienta al por mayor
ActualidadCon casi 87 años, empieza a las 7:30 y trabaja 10 horas al día

Y si hubiera que quedarse con tres claves de su forma de ver la vida laboral, serían estas:

  • Mantiene una rutina intensa y constante (10 horas diarias, según afirma).
  • Vincula su identidad al trabajo: “No puedo parar”.
  • Su objetivo es claro: “Como creé mi empresa, quiero llegar hasta el final para que siga funcionando”.

En definitiva, mientras muchos viven el “segundo plazo” hacia la jubilación completa como una meta que esperan alcanzar cuanto antes, Planté lo ve al revés: su meta es seguir. Y tú, ¿eres de los que sueñan con la jubilación o de los que no se imaginan parando?

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