Las duchas a ras de suelo se abren paso en los baños españoles y se consolidan como una alternativa más práctica que la bañera. La interiorista Ana García defiende su utilidad, sobre todo cuando se busca accesibilidad sin renunciar al diseño.
Las bañeras fueron durante años un elemento fijo en muchas casas españolas, pero esa idea está cambiando. Ahora, las duchas a ras de suelo empiezan a imponerse como la solución más cómoda, funcional y estética, especialmente en viviendas que apuestan por espacios más abiertos y fáciles de usar en el día a día.
Las duchas a ras de suelo ganan terreno en España por comodidad y diseño
La tendencia en los baños ya no mira tanto al pasado. Cada vez más viviendas apuestan por duchas a ras de suelo, con un muro como separación y sin los elementos clásicos que durante años marcaron estos espacios.
De ahí que la bañera haya pasado, en muchos casos, a tener un papel más decorativo que práctico. También las cortinas y mamparas tradicionales empiezan a quedar atrás. La idea ahora es otra: más amplitud visual, menos obstáculos y un uso mucho más sencillo. Vamos, que el baño también se ha puesto al día.
Por qué las bañeras pierden protagonismo frente a las duchas más accesibles
Ana García lo tiene claro. En una entrevista concedida a El Mueble, explica que si tuviera 65 años apostaría “sí o sí” por “una ducha a ras de suelo” y un dormitorio en planta baja.
La interiorista defiende distribuciones sencillas, recorridos fluidos y espacios bien pensados para aprovechar mejor cada rincón. Según explica, la clave está en ganar accesibilidad sin perder estética. Por eso habla de puertas más anchas, zonas de paso generosas y soluciones que faciliten el uso diario dentro de casa.
¿Significa esto el adiós definitivo a la bañera? No del todo. La propia experta reconoce que una bañera exenta puede resultar muy atractiva, pero admite que, con el paso del tiempo, acabaría usando solo la ducha por pura practicidad.
Qué elementos recomiendan los expertos para un baño más seguro y funcional
El baño perfecto, según el resumen recogido a partir de las palabras de la interiorista, debe combinar comodidad, seguridad y diseño. En este sentido, se recomienda incorporar barras de apoyo junto al inodoro y dentro de la ducha.
Además, se apuesta por platos de ducha a ras de suelo con alfombrillas antideslizantes y, si hace falta, un asiento de ducha. Por tanto, la tendencia no solo responde a una cuestión estética, sino también a una necesidad real de hacer los espacios más cómodos y preparados para el futuro.
