Los trabajadores que sigan activos tras la edad ordinaria podrán elegir entre aumentar su prestación, cobrar un pago único de entre 4.800 y 13.500 euros o combinar ambas fórmulas. Retrasar la jubilación puede suponer más dinero al mes o un ingreso extraordinario al retirarse. En 2026, la Seguridad Social mantiene este incentivo para quienes decidan alargar su vida laboral y sumar más cotizaciones.
Qué trabajadores pueden retrasar su jubilación y mejorar su pensión en 2026
En 2026, podrán jubilarse a los 65 años quienes acrediten 38 años y 3 meses cotizados o más. Los trabajadores que no alcancen ese periodo tendrán que esperar hasta los 66 años y 10 meses. Además, para las carreras más cortas, la edad ordinaria subirá en 2027 hasta los 67 años.
Porque la pensión contributiva depende de lo cotizado. Cuanto más tiempo se haya trabajado, mayor será la prestación. Por eso no todos los empleados cobran el 100% de la cuantía que les correspondería. De hecho, con 15 años cotizados se percibe el 50%.
La jubilación demorada aparece así como una vía para mejorar ingresos. ¿Compensa esperar un poco más? La respuesta dependerá de la situación de cada trabajador y de la fórmula elegida.
Qué opciones ofrece la Seguridad Social para cobrar el incentivo por demora
La primera alternativa consiste en aumentar la pensión un 4% por cada año completo trabajado después de alcanzar la edad ordinaria de jubilación. Ese incremento se suma a la cuantía mensual y se mantiene durante toda la vida del pensionista. Si una persona iba a cobrar 1.500 euros al mes, retrasar un año su retiro elevaría esa cantidad en 120 euros mensuales.
La segunda opción es cobrar un pago único al jubilarse. En este caso, la cantidad depende de los años cotizados al alcanzar la edad legal y puede situarse entre 4.800 y 13.500 euros por cada año de demora. Además, existe una tercera vía: el modelo híbrido. Esta fórmula combina una parte del aumento del 4% con una cantidad a tanto alzado.
Eso sí, el pago único será la mitad del que correspondería si se eligiera solo esta última modalidad. Hay otro matiz importante: cuando la jubilación se retrasa 11 años o más, el abono a tanto alzado solo se reconoce por cinco años. A partir de ahí, los años restantes generan únicamente el incremento adicional del 4%.
