Irlanda busca nuevos vecinos ofreciendo ayudas de hasta 70.000 euros para la vivienda

Mudarse a una isla suena a planazo… pero aquí el dinero no es para hamacas, sino para reformas con factura. Irlanda pone sobre la mesa hasta 70.000 euros para quienes conviertan una casa o edificio vacío en residencia permanente o en un alquiler activo en alguna de sus 30 islas seleccionadas. La idea forma parte de la política “Nuestras Islas Vivas”, centrada en mantener comunidades sostenibles en territorios remotos. No es un regalo sin más: el dinero va a obras serias, no a caprichos. Además, si te animas a emprender allí, una panadería, un taller o un pequeño negocio, hay un plus en juego. La pregunta es sencilla: ¿te ves dando vida a una casa olvidada en un rincón costero sin puentes y con mareas mandonas?

¿Cuánto dinero puedes obtener y para qué sirve exactamente?

El incentivo arranca en 50.000 euros y puede alcanzar 70.000 euros si se demuestra que la vivienda estuvo abandonada por riesgos estructurales (daños serios en la estructura). Por tanto, el presupuesto se dirige a obras mayores: mejorar la estructura, instalar aislamiento (mejorar la protección de la vivienda) y redecorar los espacios para que la casa vuelva a funcionar como hogar o alquiler activo. A continuación, un resumen claro de importes y condiciones para que veas de un vistazo dónde está cada euro.

ConceptoImporte máximoCondición clave
Base para obras de vivienda50.000 eurosReformas de estructura, aislamiento y redecoración
Extra por vivienda abandonada por riesgos estructurales20.000 eurosDemostrar abandono por riesgos estructurales
Total potencial por vivienda70.000 eurosSuma de base (50.000) + extra (20.000), si corresponde
Ayuda para emprender (pequeño negocio en la isla)20.000 eurosAbrir una actividad económica local (panadería, taller u otro negocio pequeño)

En consecuencia, el plan va de cerrar grietas, reforzar paredes y poner la casa al día para que se habite de verdad. Y, si además abres un negocio, hay gasolina extra para la economía local.

¿Qué requisitos de vivienda y antigüedad exigen?

La puerta de entrada es clara: el edificio debe haberse levantado antes de 2007 y llevar al menos dos años vacío. Es decir, se busca recuperar inmuebles que ya no cumplen su función y devolverles vida cotidiana.

El dinero no se entrega como sueldo ni para “ponerlo bonito” sin más. Se dirige a obras serias: estructura, aislamiento y redecoración con sentido práctico. Si la propiedad estuvo abandonada por riesgos estructurales, y eso se puede justificar, se añade el extra de 20.000 euros. Nada de tirar tabiques a lo loco: toca proyecto con cabeza.

¿Dónde están estas islas y qué busca Irlanda con el plan?

No hablamos de cualquier islita turística, sino de 30 territorios sin conexión por puente, condicionados por las mareas y lejos del bullicio continental. Por eso, quien se mude tendrá que abrazar cierta logística de vida insular, con ventajas de calma y comunidad, y el reto del aislamiento.

El objetivo oficial, bajo la política “Nuestras Islas Vivas”, es reforzar comunidades sostenibles para que estas joyas costeras sigan latiendo durante décadas. De ahí que el dinero se focalice en vivienda y actividad real, no en segundas residencias fantasma.

¿Puedo emprender allí y obtener más ayudas?

Sí. Quien decida abrir un pequeño negocio, una panadería, un taller o similar, puede optar a hasta 20.000 euros adicionales. La idea es sencilla: repoblar con gente y, a la vez, con vida económica.

Esto quiere decir que el plan no solo rehabilita casas; también enciende escaparates, hornos y talleres. En los últimos diez años, Irlanda ha convertido un desafío demográfico en una oportunidad tangible para fijar población y servicios.

Cómo solicitarlo paso a paso (guía breve)

Si te ronda la idea, estos pasos prácticos te ayudan a ordenar el plan según las reglas del programa. No sustituyen trámites, pero sí te sirven de checklist para no dejarte nada importante.

  1. Elige una de las 30 islas sin puente y asume la vida insular (mareas incluidas).
  2. Localiza un edificio levantado antes de 2007 que lleve vacío al menos dos años.
  3. Decide si será tu residencia permanente o un alquiler activo desde el inicio.
  4. Define las obras: estructura, aislamiento y redecoración con enfoque funcional.
  5. Si hubo abandono por riesgos estructurales, reúne pruebas para optar al extra de 20.000 euros.
  6. ¿Vas a emprender? Planifica el negocio local y valora la ayuda adicional de hasta 20.000 euros.

Por consiguiente, el éxito del proyecto pasa por cumplir los requisitos técnicos, justificar bien la reforma y encajar tu vida (o tu negocio) en la dinámica de una isla pequeña.

¿Qué hacen otros lugares y cómo encaja Irlanda en ese mapa?

Europa mira estas iniciativas con atención. En Cerdeña, por ejemplo, se ofrecen hasta 15.000 euros para quien se instale en aldeas de menos de 3.000 habitantes, también con la vista puesta en repoblar.

Además, hay programas que contemplan ayudas familiares de hasta 600 euros mensuales por el primer hijo y 400 euros por los siguientes hasta los cinco años. Por otro lado, el enfoque irlandés combina vivienda y actividad económica, una mezcla que, de hecho, multiplica las opciones de que la comunidad vuelva a brillar a medio plazo.

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