Si conduces un eléctrico, ya sabes la tentación de enchufarlo donde más rápido cargue. En los últimos años hemos pasado de ver 150 kW como “mucho” a inaugurar puntos que alcanzan 350 kW, siempre y cuando el coche lo permita. La otra cara del café exprés es la batería: cuanto más prisa, más desgaste… o eso se sospecha. Geotab ha puesto cifras a esa intuición: a finales de 2024 estimaba una pérdida del 1,8% anual de capacidad y un análisis reciente la ha elevado al 2,3% de media. El matiz clave es la potencia de carga: usar habitualmente más de 100 kW puede situar el desgaste hasta en un 3% por año, mientras que con corriente alterna o potencias más bajas se quedaría en el 1,5%. ¿Qué significa esto para tu día a día y cómo puedes alargar la vida de tu batería sin volverte loco?
¿Qué dice exactamente Geotab sobre la degradación anual?
Geotab situó a finales de 2024 la pérdida media de capacidad de las baterías en el 1,8% por año. Un análisis completado recientemente ha elevado esa cifra hasta el 2,3% de media, lo que confirma que las baterías envejecen… pero menos de lo que muchos temían y, sobre todo, en función de cómo las cargamos.
“La salud de las baterías de los vehículos eléctricos sigue siendo sólida, incluso a medida que los vehículos se cargan más rápido y se utilizan de forma más intensiva” indica Iván Lequerica, vicepresidente de EMEA en Geotab. “Nuestros últimos datos muestran que las baterías siguen superando con creces los ciclos de sustitución previstos por la mayoría de las flotas. Lo que ha cambiado es que el comportamiento de carga tiene ahora un papel mucho más relevante en la velocidad a la que envejecen las baterías, lo que ofrece a los operadores la oportunidad de gestionar el riesgo a largo plazo mediante estrategias de carga inteligente”.
Por qué la potencia de carga es el gran factor
Geotab ha rectificado el foco: la potencia de carga emerge como el factor dominante para conservar la salud de la batería. En concreto, quienes recurren habitualmente a postes de más de 100 kW pueden llegar a perder hasta un 3% por año, frente al 1,5% de quienes optan más por la corriente alterna o por potencias inferiores. A continuación tienes, de un vistazo, los datos clave vinculados a la potencia de carga y las medias generales del estudio:
| Escenario del estudio | Degradación anual media |
|---|---|
| Carga habitual en postes >100 kW | hasta 3% por año |
| Carga habitual en CA o <100 kW | 1,5% por año |
| Media general (análisis reciente) | 2,3% por año |
| Estimación previa (finales de 2024) | 1,8% por año |
Por tanto, la conclusión práctica es sencilla: la velocidad de carga no sale gratis. Cuanto más normalices las potencias altas, más rápido envejecerá la batería; si priorizas potencias moderadas, el desgaste se contiene.
¿Hasta qué punto influye la temperatura?
Se habla mucho del calor y del frío, pero aquí el termómetro pesa menos que el enchufe. Tras diferentes pruebas en las que analizaron más de 22.700 vehículos eléctricos de 21 marcas, Geotab observa que quienes circulan en zonas cálidas presentan una degradación del 0,4% superior respecto a climas templados. En este caso no se ha especificado qué sucede con los climas más fríos. Así que, de momento, el mensaje es claro: la potencia de carga explica más del envejecimiento que la temperatura ambiental.
Cómo cargar para que la batería del coche eléctrico dure más (guía rápida)
Con todo lo anterior, ¿qué puedes hacer hoy mismo? No hay fórmulas mágicas, pero sí gestos sencillos que, a la luz de estos datos, juegan a favor de la batería.
- Prioriza la recarga en corriente alterna (CA) o a potencias por debajo de 100 kW cuando el tiempo no sea un problema.
- Reserva los postes de más de 100 kW para necesidades puntuales, como viajes largos o imprevistos.
- Si te mueves en zonas cálidas, asume un desgaste ligeramente mayor (0,4%) y planifica tus recargas con cabeza.
- Si recurres a potencias altas con frecuencia, adopta estrategias de carga inteligente para gestionar el riesgo a largo plazo.
No se trata de renunciar a la rapidez, sino de usarla con criterio. El equilibrio entre tiempo y cuidado de la batería marca la diferencia.
Entonces, ¿qué papel juegan los cargadores de 150 kW y 350 kW?
Los cargadores públicos han subido de nivel: lo que hace poco parecía “mucho” (150 kW) convive ya con puntos que alcanzan los 350 kW, siempre y cuando el coche lo permita. La tentación de “enchufar y salir” está ahí, porque ahorra minutos valiosos.
Úsalos cuando realmente te compense, sabiendo que, si recurres a potencias altas de forma habitual, el desgaste puede acercarse a ese “hasta 3% por año” observado por Geotab para cargas por encima de 100 kW. En consecuencia, la carga ultrarrápida es un lujo práctico para ocasiones contadas; la rutina, mejor a potencias moderadas.
