Un agricultor pierde 10 hectáreas de sésamo tras seguir una receta de pesticidas generada por una IA

El agricultor, de 67 años, roció 150 mu de cultivo tras consultar un chatbot. El sésamo se marchitó junto a las malas hierbas al día siguiente.

Un agricultor de 67 años perdió 150 mu de sésamo, equivalentes a unas 10 hectáreas, en Chuzhou, provincia china de Anhui. La consulta y la aplicación se realizaron el 10 de julio de 2026. Al día siguiente, el agricultor comprobó que el sésamo y las malas hierbas habían quedado dañados. Litchi News difundió el caso el 2 de agosto. Durante esta semana, la historia ha ganado difusión internacional en medios tecnológicos y generalistas.

El agricultor pidió una fórmula para fumigar el sésamo con un dron

El agricultor, identificado por su apellido Wu, había empezado a utilizar la inteligencia artificial más de un año antes. Según su relato, al principio dudaba de las respuestas, pero fue confiando después de recibir consejos que consideró útiles. Preguntaba sobre fertilización, uso de pesticidas y calendario agrícola. El 10 de julio consultó cómo controlar malas hierbas y plagas en el sésamo. Después pidió adaptar la solución para aplicarla mediante un dron. Ese historial explica por qué aceptó la nueva respuesta sin comprobarla, un riesgo ligado al uso responsable de la inteligencia artificial.

La herramienta generó un plan completo para tratar el terreno y recomendó dos herbicidas y dos insecticidas. Entre los productos aparecía el fomesafen, identificado en chino como 氟磺胺草醚. Wu aplicó la mezcla sobre toda la superficie sin consultar antes con un técnico agrícola. Tampoco contrastó la combinación con otra fuente especializada antes de fumigar. Al día siguiente encontró las malas hierbas marchitas, pero también las plantas de sésamo. Las 150 mu de cultivo quedaron afectadas.

Un herbicida para malas hierbas de hoja ancha dañó también el sésamo

Tras observar los daños, Wu volvió a preguntar a la herramienta por la causa del problema. La propia respuesta señaló al fomesafen como posible responsable. Litchi News consultó a vendedores de productos agrícolas y técnicos de la zona. Estos explicaron que se trata de un herbicida utilizado contra malas hierbas de hoja ancha en cultivos como la soja. También advirtieron de que no debía aplicarse de forma general sobre un campo de sésamo. El error convirtió una medida contra las malas hierbas en un tratamiento perjudicial para el cultivo.

La base oficial china de etiquetas de plaguicidas también registra el fomesafen para combatir malas hierbas anuales de hoja ancha en campos de soja. La ficha advierte sobre cultivos sensibles y pide evitar que el producto alcance parcelas vecinas. Los técnicos citados por Litchi News añadieron que una aplicación indiscriminada podía causar daños al cultivo. El agricultor señaló que la herramienta no le mostró una advertencia específica dentro de la recomendación. Sin embargo, la interfaz sí incluía un aviso general sobre posibles errores y la necesidad de verificar la información.

El aviso estaba visible pero el agricultor ya confiaba en las respuestas

Wu aseguró que nunca había prestado atención al pequeño mensaje de advertencia situado en la parte superior del chat. Su experiencia previa había reforzado su confianza en las respuestas recibidas. El servicio de atención de la herramienta explicó a Litchi News que el sistema reunía información disponible públicamente en internet. También indicó que revisaría qué fuentes habían servido para generar aquella recomendación. La empresa registró el caso, aunque no había comunicado una solución al publicarse la información.

La información también recogió la valoración de un abogado sobre una posible reclamación por los daños. El jurista explicó que la responsabilidad dependería de varios elementos y no podía atribuirse automáticamente a una sola parte. Entre ellos figuran las advertencias de la plataforma, la información del vendedor y la lectura de las instrucciones del producto. También señaló que la causa del daño agrícola tendría que establecerse mediante una valoración técnica especializada.

Verificar una respuesta resulta esencial cuando una decisión tiene consecuencias reales

El episodio coincide con las recomendaciones de la Agencia Española de Protección de Datos sobre el uso responsable de estas herramientas. La AEPD aconseja mantener una postura crítica ante respuestas que puedan parecer convincentes. También pide contrastar la información en otras fuentes cuando pueda afectar a una decisión importante. Además, recomienda acudir a profesionales cualificados cuando se necesita asesoramiento especializado. Ese criterio cobra especial importancia cuando un error puede provocar consecuencias económicas, legales, sanitarias o profesionales.

La inteligencia artificial puede servir para organizar información, comparar alternativas o preparar preguntas que después deben comprobarse. El riesgo aumenta cuando una respuesta se convierte directamente en una instrucción técnica. Ese problema también puede aparecer en decisiones sobre pensiones, donde un error puede tener efectos duraderos. Este caso muestra cómo varias respuestas útiles pueden aumentar la confianza hasta reducir las comprobaciones posteriores. Una decisión de alto impacto requiere verificar los datos, productos y condiciones antes de actuar.

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