Los mapas presentados en junio de 2026 calculan una audiencia potencial de 7.600 millones. El asteroide pasará el 13 de abril de 2029 sin riesgo de impacto.
El asteroide (99942) Apophis pasará el 13 de abril de 2029 a unos 32.000 kilómetros sobre la superficie terrestre. Nuevos mapas calculan que 7.600 millones de personas viven en zonas donde podría verse durante algún momento de un recorrido de siete horas. Esa cifra equivale a cerca del 90% de la población mundial, pero no describe una observación simultánea ni garantizada. La NASA descarta un impacto y la ESA prepara la misión Ramses para acompañar el sobrevuelo.
Qué significa que Apophis pueda ser visible para el 90% de la población
La estimación procede de mapas publicados por Eclipse Atlas y divulgados coincidiendo con el taller Apophis T-3 Years. El encuentro científico se celebró los días 18 y 19 de junio de 2026 en la Universidad de Padua. Los cálculos suman la audiencia potencial de mapas horarios comprendidos entre las 15:00 y las 22:00 UTC. La franja acumulada abarca Australia, gran parte de Asia, África, Europa y el este de Sudamérica.
Ese 90% no significa que 7.600 millones de personas puedan verlo al mismo tiempo. La ESA maneja una estimación más limitada, cercana a 2.000 millones, para un periodo breve y con cielos oscuros. Ambas cifras utilizan ventanas temporales diferentes. El objeto aparecerá como un punto luminoso en movimiento, no como un meteoro en llamas. Canarias figura entre las localizaciones modeladas. El público español llegará a esa cita después del eclipse solar total de 2027, otro fenómeno con gran seguimiento astronómico.
Apophis pasará por debajo de la órbita geoestacionaria sin riesgo de impacto
La NASA calcula un diámetro medio de unos 340 metros y un eje largo de al menos 450 metros. La ESA suele emplear una medida aproximada de 375 metros. Su distancia mínima será de unos 32.000 kilómetros sobre la superficie terrestre. Esa altura queda por debajo de los aproximadamente 36.000 kilómetros de los satélites geoestacionarios. La comparación se refiere a esas órbitas altas, no a todos los satélites que rodean la Tierra.
Apophis fue descubierto en 2004 y llegó a considerarse uno de los asteroides conocidos con mayor riesgo. Las observaciones posteriores descartaron los impactos que se habían planteado para 2029, 2036 y 2068. Una campaña de radar permitió retirarlo de la lista de riesgo en 2021. La NASA no aprecia peligro de colisión durante al menos los próximos cien años. La ESA calcula que un objeto de ese tamaño se acerca tanto una vez cada 5.000 o 10.000 años.
Ramses y OSIRIS-APEX medirán los cambios causados por la gravedad terrestre
La actualidad de la noticia también está en la misión europea Ramses. La ESA confirmó el 25 de junio de 2026 que su construcción había comenzado en una sala limpia de Bremen. El tubo central de la nave ya estaba terminado y el lanzamiento debe realizarse en la primavera de 2028. Ramses llegará antes que Apophis y lo acompañará durante el paso, junto con dos pequeños CubeSats.
La NASA mantiene activa la misión OSIRIS-APEX, que se encontrará con Apophis en junio de 2029. La sonda estudiará el asteroide después del acercamiento y analizará los cambios en su superficie, rotación y órbita. También descenderá hacia la superficie y utilizará sus propulsores para levantar rocas y polvo, sin recoger muestras. La campaña llegará en una etapa de grandes proyectos astronómicos, como el radiotelescopio de 1.650 antenas previsto para 2029.
Por qué Naciones Unidas ha dedicado 2029 a la defensa planetaria
La Asamblea General aprobó el 4 de diciembre de 2024 la resolución 79/86. El texto proclamó 2029 como Año Internacional de la Concienciación sobre los Asteroides y de la Defensa Planetaria. La iniciativa pretende aprovechar el paso seguro de Apophis para divulgar cómo se detectan y vigilan los objetos cercanos a la Tierra. También promueve actividades de observación, educación científica y cooperación entre agencias, universidades, astrónomos y comunidades locales.
Apophis será visible porque su cercanía aumentará su brillo aparente hasta permitir la observación sin telescopio desde amplias regiones. El resultado será parecido a una estrella que se desplaza lentamente sobre el fondo del cielo. Las nubes, la iluminación urbana y la posición del objeto condicionarán cada observación. Quien quiera seguirlo deberá buscar un lugar oscuro y consultar los mapas actualizados cuando se acerque la fecha. El acontecimiento servirá para observar el asteroide y explicar cómo funciona la defensa planetaria.
