Función Pública autoriza el uso de sistemas de rastreo y controles aleatorios durante los exámenes. Los aspirantes sorprendidos con dispositivos electrónicos serán expulsados y excluidos del proceso selectivo.
La Administración ha reforzado la vigilancia frente a posibles fraudes en las oposiciones. Una resolución de la Comisión Permanente de Selección, dictada para los ejercicios de acceso a distintos cuerpos de la Administración General del Estado celebrados el 23 de mayo de 2026, contempla la remisión de los incidentes a las autoridades cuando puedan existir responsabilidades penales.
Los tribunales podrán usar dispositivos de detección durante los exámenes de oposiciones
El órgano de selección y el personal colaborador están autorizados para emplear instrumentos de rastreo o detección. También pueden efectuar controles aleatorios o sistemáticos y adoptar cualquier otra medida que consideren necesaria para localizar aparatos no permitidos.
La resolución no establece una tecnología concreta ni obliga a utilizar inhibidores de frecuencia. Sí permite desplegar medios capaces de detectar teléfonos, pinganillos u otros sistemas de comunicación utilizados para recibir respuestas desde el exterior.
Queda prohibida la entrada y tenencia en las aulas de teléfonos móviles, tabletas, ordenadores, relojes inteligentes y cualquier dispositivo que pueda grabar, reproducir, transmitir o recibir datos, imágenes o sonidos. La prohibición incluye vapeadores y cigarrillos electrónicos.
Cuando resulte imprescindible introducir alguno de estos objetos, deberá permanecer completamente apagado, fuera del alcance del opositor y en el lugar indicado por los responsables del aula. El modo avión no se considera una forma válida de apagar el dispositivo.
Copiar o llevar un dispositivo encendido implica la expulsión inmediata del proceso
La persona sorprendida copiando, recurriendo a engaños, usando medios electrónicos o manteniendo un aparato encendido será expulsada del examen y excluida del proceso selectivo. Esta consecuencia puede aplicarse aunque el dispositivo no se encuentre sobre el aspirante.
El personal funcionario deberá levantar acta inmediata y trasladar el incidente a las autoridades correspondientes. El documento alude expresamente a la posible depuración de “responsabilidades, incluso penales”. Esto no significa que toda copia constituya automáticamente un delito, ya que la valoración dependerá de los hechos y de la decisión de los órganos competentes.
Sobre la mesa solo pueden permanecer el documento identificativo físico, un bolígrafo transparente de tinta azul o negra y una botella pequeña de agua transparente sin etiqueta. Los tapones para los oídos están prohibidos, mientras que los audífonos y otros apoyos sanitarios requieren acreditación documental.
Las nuevas medidas llegan tras las sospechas en las oposiciones de la Seguridad Social
El refuerzo de los controles llega en un contexto marcado por las denuncias sobre las oposiciones de administrativos de la Seguridad Social celebradas en A Coruña en septiembre de 2025.
De las 50 mejores calificaciones obtenidas en toda España, 25 correspondieron a personas examinadas en esa sede, pese a contar con 4.086 admitidos. El Ministerio de Inclusión abrió una investigación interna y remitió los hechos a la Fiscalía al apreciar indicios que podían ser constitutivos de delito.
Las pesquisas se centraron en posibles irregularidades y en el eventual uso de dispositivos para recibir respuestas durante el examen. Las acusaciones permanecen sujetas a investigación y no permiten atribuir responsabilidades sin una resolución judicial.
