Un hombre convierte arena, chatarra y fibra de vidrio en una sorprendente lancha en forma de platillo volante

Mr. Ho Thanh Che, un creador vietnamita, ha construido una embarcación con forma de ovni usando materiales básicos, fibra de vidrio, paneles solares y propulsión a chorro. El proyecto se ha hecho viral por su aspecto futurista y por la forma artesanal en la que fue fabricado desde cero.

Un platillo volante ha terminado navegando por un río de Vietnam, aunque no llegó del espacio. Su creador es Tran Long Ho, conocido en YouTube como Mr. Ho Thanh Che, un artesano que documentó la construcción completa de una embarcación casera con forma de ovni, fabricada con arena, cemento, chatarra metálica y fibra de vidrio. Medios especializados han destacado que el proyecto fue construido desde cero y probado posteriormente en el agua.

El platillo volante casero que navega por Vietnam nació con un molde de arena

Lo más llamativo del proyecto no es solo su forma de nave espacial, sino el sistema empleado para construir el casco. En lugar de usar moldes industriales, Mr. Ho preparó una base circular en el suelo y levantó una estructura con piezas metálicas procedentes de chatarra.

Con ese brazo artesanal fue dando forma a un montículo de arena hasta conseguir una superficie simétrica. Después añadió cemento para endurecer el molde y aplicó capas de fibra de vidrio y resina para crear la carcasa del platillo. Este proceso se repitió para las dos partes principales de la embarcación, superior e inferior, antes de unirlas y reforzarlas.

El resultado es una pieza que parece salida de una película de ciencia ficción, pero con una fabricación muy terrenal. Según las publicaciones que han recogido el proyecto, el creador instaló estructura metálica, ventanas acrílicas, paneles solares y luces LED para completar la estética de ovni flotante.

La embarcación usa propulsión a chorro y no lleva hélice exterior

La nave no es solo una maqueta vistosa. Funciona como una pequeña embarcación con propulsión a chorro, un sistema similar al de una moto de agua. El motor queda alojado bajo el asiento del piloto y mueve el barco aspirando agua por la parte inferior para expulsarla después por una tobera trasera.

Este diseño evita una hélice exterior, algo que facilita los giros cerrados y mantiene despejada la parte inferior del casco. La dirección se consigue orientando el chorro de agua, lo que permite que el platillo volante gire con rapidez sobre el río.

El habitáculo también sorprende por su acabado. El piloto viaja en una posición reclinada, con un volante de diseño llamativo, panel de mandos, cableado oculto y revestimientos interiores. Aunque el espacio es reducido, el conjunto tiene un acabado mucho más cuidado de lo que cabría esperar de una construcción realizada en un patio trasero.

Paneles solares, luces LED y puertas eléctricas para un ovni acuático

El exterior refuerza la imagen futurista con formas redondeadas, ventanas tintadas y luces LED. También incorpora paneles solares, una de las soluciones que más ha llamado la atención en redes por combinar una estética de nave espacial con elementos reales de una embarcación funcional.

Durante la prueba en el río, el platillo volante navegó con estabilidad y mostró buena respuesta en los giros. Su bajo centro de gravedad y la ausencia de piezas externas bajo el agua ayudan a explicar ese comportamiento. El vídeo del proceso, publicado en el canal Mr Ho Thanh Che, se ha convertido en uno de los proyectos más comentados del creador, que ya había mostrado otros trabajos artesanales relacionados con vehículos y embarcaciones.

El caso de Mr. Ho vuelve a demostrar hasta dónde puede llegar la fabricación casera cuando se unen habilidad manual, paciencia y una idea poco común. No es un barco convencional, tampoco un simple decorado para internet. Es un platillo volante que navega, construido con arena, chatarra y fibra de vidrio.

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