Este hostelero gallego defiende el pago en efectivo para evitar las comisiones bancarias que asumen los comercios por cada operación con tarjeta.
Fernando, dueño del bar O Galeón, en Catoira, ha decidido no ofrecer el pago con tarjeta en su establecimiento. Su postura llega en un momento en el que cada vez más clientes usan tarjetas contactless, aplicaciones móviles y pagos electrónicos incluso para compras de bajo importe.
Por qué este bar gallego prefiere el efectivo antes que cobrar con tarjeta
El avance de la digitalización ha cambiado la forma de pagar en bares, restaurantes y comercios. Llevar efectivo ya no es tan habitual y muchos consumidores prefieren abonar sus compras con tarjeta por comodidad.
Sin embargo, para algunos pequeños negocios, esa comodidad tiene un coste. Cada operación con tarjeta implica una comisión para la entidad que gestiona el terminal. Aunque pueda parecer una cantidad pequeña, cuando se acumula durante todo el mes puede afectar al margen de beneficio.
Fernando lo tiene claro. Según explicó a Noticias Trabajo, cada cobro con tarjeta supone pagar una comisión. “Yo todo lo que vendo aquí con tarjeta me llevo una comisión, aunque sea pequeñita”, aseguraba. Y añadía: “Me da igual, pero al banco no le doy ni un duro a ganar”.
Vamos, que su decisión no responde a una cuestión de comodidad, sino de rentabilidad.
Las comisiones bancarias que reducen el margen de pequeños negocios
El caso de Fernando refleja el malestar de muchos autónomos y pequeños empresarios. En hostelería y comercio local, los márgenes pueden ser ajustados, por lo que cualquier gasto adicional pesa más.
Además de la comisión por transacción, algunos establecimientos también tienen que asumir el alquiler del datáfono o cuotas mensuales vinculadas al servicio. Por eso, hay negocios que buscan alternativas para no perder rentabilidad.
Entre las opciones que aplican algunos comercios están:
- Fijar un importe mínimo para pagar con tarjeta.
- No ofrecer directamente el cobro electrónico, como hace Fernando.
En el caso del bar O Galeón, el dueño ha colocado un cartel en la entrada recomendando a los clientes pagar en metálico. ¿Puede un pequeño negocio permitirse perder parte de cada venta? Esa es la cuestión que Fernando pone sobre la mesa.
Qué costes pueden asumir los comercios al aceptar pagos con tarjeta
Las comisiones comerciales que pagan los establecimientos en España suelen variar según el contrato firmado con el banco o el proveedor del TPV. La información facilitada señala estos importes orientativos:
| Tipo de negocio o servicio | Comisión o coste indicado |
|---|---|
| Grandes volúmenes de facturación | Entre el 0,3% y el 0,5% |
| Pequeñas empresas y autónomos | Puede ascender hasta el 0,9% |
| Algunas plataformas de pago | Pueden superar el 1,5% |
| Otros modelos | Cuotas fijas mensuales o costes ligados al dispositivo |
Este coste final se conoce como tasa de descuento y puede cambiar de forma importante según las condiciones contratadas.
La normativa impide cobrar recargos al cliente por pagar con tarjeta
La legislación europea regula las tasas de intercambio, que son costes internos entre bancos. El Reglamento UE 2015/751 fija un límite del 0,2% para tarjetas de débito y del 0,3% para tarjetas de crédito.
No obstante, la ley española prohíbe que los comercios trasladen estos costes al consumidor mediante recargos adicionales. Por tanto, si el negocio acepta tarjeta, debe asumir ese gasto dentro de su actividad.
