Seguro que más de una vez has mirado el móvil y has dudado: ¿cojo la llamada o será otra oferta comercial de esas que llegan a deshora? El Gobierno quiere que esa incertidumbre se reduzca con un simple vistazo a la pantalla. Para ello, ha propuesto reservar el prefijo 400 para las llamadas comerciales y de atención al cliente, siempre con números de 9 dígitos.
La idea es que, si ves un número que empieza por 400, sepas al momento que se trata de este tipo de comunicaciones y puedas decidir tranquilamente si contestas o no. El Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública ha publicado este miércoles dos resoluciones para someter esta propuesta a trámite de audiencia. Y, además, todo esto se enmarca en un plan más amplio contra las estafas telefónicas y los mensajes SMS fraudulentos.
¿Qué cambia con el nuevo prefijo 400 en las llamadas comerciales?
El punto central de la propuesta es sencillo: las llamadas comerciales y de atención al cliente pasarían a usar una numeración específica, de 9 dígitos y con prefijo 400. Esto quiere decir que, cuando veas un número que arranca por 400, podrás identificarlo directamente como una llamada de este tipo, sin tener que jugar a adivinar si es tu compañía de teléfono, una oferta bancaria o algo mucho menos inocente.
Según el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, esta nueva numeración será bidireccional, es decir, servirá tanto para que las empresas te llamen como para que tú puedas llamarles a ellas usando esos mismos números. Además, se fija que el coste de estas llamadas no podrá superar al de una llamada normal, de manera que no haya sorpresas en la factura por el simple hecho de marcar uno de estos teléfonos “especiales”.
Entre las distintas modalidades de llamadas que se verán afectadas por la nueva regulación, la propuesta distingue varios tipos de numeración ya existentes y el nuevo rango 400. En la siguiente tabla se resumen las opciones planteadas y el tipo de uso previsto para cada una de ellas:
| Tipo de llamada | Numeración propuesta | Coste máximo indicado |
|---|---|---|
| Llamadas comerciales y de atención al cliente | Números de 9 dígitos que comiencen con el prefijo 400 | No podrá superar el coste de una llamada normal |
| Llamadas de atención al cliente realizadas por las empresas (gestión de contratos en curso) | Números cortos atribuidos para atención al cliente, rangos gratuitos 800 y 900 o números geográficos | Según la tarifa habitual de estos rangos y numeraciones |
Por otro lado, Transformación Digital plantea que las llamadas de atención al cliente que realizan las empresas para contactar con sus clientes y gestionar contratos en curso sigan haciéndose únicamente desde los números cortos atribuidos para ello, los rangos gratuitos 800 y 900 o los números geográficos. En consecuencia, el prefijo 400 se reserva como una herramienta clara de identificación de comunicaciones comerciales y de atención a la clientela en sentido amplio.
¿Qué llamadas se bloquearán y cómo puedes reaccionar si recibes una desde un número no autorizado?
La propuesta va un paso más allá y no se queda solo en ordenar la numeración. Cuando los números 400 estén plenamente operativos, los operadores de telecomunicaciones bloquearán las llamadas que identifiquen como comerciales y de atención al cliente y que no estén usando la numeración fijada. Es decir, si una empresa pretende llamarte con fines comerciales sin utilizar los rangos permitidos, esa llamada se quedará por el camino.
Ahora bien, ¿qué pasa si aun así te llega una llamada comercial o de atención al cliente desde un número que no encaja en las reglas propuestas? En ese caso, el propio texto abre la puerta a que tomes medidas y no te quedes solo con el mal rato o la sospecha. Si recibes una llamada de este tipo desde un número no autorizado, podrás seguir estos pasos básicos para reaccionar y dejar constancia de lo ocurrido:
- Comprobar si el número que te ha llamado encaja en la nueva numeración prevista (prefijo 400, rangos 800 o 900, número corto o geográfico).
- Anotar la hora, el día y, si es posible, el nombre de la empresa o servicio que asegura estar detrás de la llamada.
- Guardar el número desde el que te han contactado para poder identificarlo si vuelve a llamar.
- Presentar una denuncia ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones (OAUT) o ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), tal y como permite la normativa propuesta.
De este modo, si te llaman desde un número que no use la numeración fijada para llamadas comerciales y de atención al cliente, no solo podrás colgar sin remordimientos, sino que también tendrás la posibilidad de denunciar el caso ante la OAUT o la CNMC. La intención es que el usuario no se quede indefenso frente a numeraciones “creativas” que intenten esquivar las nuevas reglas.
¿Por qué el Gobierno endurece el control sobre llamadas comerciales y estafas telefónicas?
Estas medidas no aparecen de la nada, sino que buscan hacer cumplir la Ley de Servicios de Atención a la Clientela (SAC), aprobada el pasado mes de diciembre. Esta ley fija obligaciones para las empresas a la hora de atender a sus clientes y, con la nueva numeración, se pretende que esa relación sea más transparente también desde el primer timbrazo. Al mismo tiempo, las resoluciones publicadas este miércoles se someten a trámite de audiencia, lo que supone abrir un periodo para recibir opiniones y comentarios antes de que la regulación quede cerrada.
Además, la propuesta complementa el plan antiestafas telefónicas y por mensajes SMS fraudulentos. Según detalla Transformación Digital, este plan se aprobó en marzo de 2025 y, desde entonces, los operadores de telecomunicaciones han bloqueado 169,5 millones de llamadas y 10,4 millones de SMS con intenciones fraudulentas. Esto quiere decir que el Gobierno no solo quiere que identifiques mejor las llamadas comerciales legítimas, sino también seguir cerrando el grifo a las estafas que se cuelan por el móvil.
En consecuencia, la reserva del prefijo 400, el uso obligatorio de determinadas numeraciones para atención al cliente y el posible bloqueo de llamadas que no se ajusten a estas reglas forman parte de una misma estrategia: reducir las llamadas comerciales no deseadas y reforzar la protección frente a fraudes telefónicos. Que el lector pueda mirar la pantalla del teléfono y, con un simple vistazo, decidir si le compensa atender o no esa llamada es, al final, el objetivo práctico de todo este despliegue normativo.
