Por qué no deberías firmar la jubilación sin revisar antes si puedes acceder a una incapacidad permanente, según los expertos

La respuesta del experto y creador de contenido suma más de 326.000 visualizaciones y más de 4.400 me gusta en Instagram, poniendo sobre la mesa una duda muy habitual entre los trabajadores que se acercan al final de su vida laboral.

El debate entre pensión de jubilación e incapacidad permanente no es menor. Mientras el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones recuerda que la jubilación es una pensión vitalicia que se concede cuando, por la edad, se cesa en el trabajo, cada vez más profesionales del Derecho laboral ponen el foco en comparar esta prestación con la incapacidad permanente antes de tomar una decisión definitiva.

Diferencias entre pensión de jubilación e incapacidad permanente en la Seguridad Social española

La pensión de jubilación de la Seguridad Social se describe como una prestación económica vitalicia, única e imprescindible, que recibe el trabajador cuando deja su actividad por razón de edad. En este sentido, se trata de la cobertura clásica para quienes ponen fin a su vida laboral tras cumplir los requisitos de cotización y edad establecidos.

Según precisan desde el propio Ministerio, se trata de una pensión que “se abona mensualmente con dos pagas extraordinarias que se devengan con la mensualidad de junio y de noviembre. Tiene garantizadas cuantías mínimas, así como su revalorización al comienzo de cada año, de acuerdo al IPC previsto para ese año y está sujeta al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF)”.

Frente a esta prestación, la incapacidad permanente aparece como una alternativa pensada para quienes ven mermada su capacidad de trabajar por motivos de salud, con implicaciones muy relevantes a la hora de elegir entre una opción u otra.

Definición oficial de incapacidad permanente y relación con la capacidad laboral

Desde el mismo organismo se define la pensión de incapacidad permanente como “una prestación que se reconoce al trabajador cuando, después de haber estado sometido al tratamiento prescrito y haber sido dado de alta médicamente, presenta reducciones anatómica o funcionales graves, previsiblemente definitivas, que disminuyan o anulen su capacidad laboral”. Es decir, está ligada directamente al estado de salud y a las limitaciones para seguir trabajando.

Además, se recuerda que, dependiendo del grado de incapacidad, se exigen unos requisitos generales y de cotización. Por este motivo, no todos los trabajadores se encuentran en la misma situación ni tienen acceso a las mismas condiciones, lo que obliga a estudiar cada caso de forma individual antes de optar por una vía u otra.

El consejo del abogado laboralista Ignacio de la Calzada sobre jubilarse o pedir incapacidad

Sobre esta cuestión se pronuncia el abogado laboralista Ignacio de la Calzada, conocido en redes sociales como @laboral_tips en TikTok, donde cuenta con más de un millón de seguidores, y @un_tio_legal_ en Instagram, donde suma más de 830.000 seguidores. Su reciente publicación, con más de 326.000 visualizaciones y más de 4.400 me gusta, “no ha dejado a nadie indiferente”.

En dicha publicación, el experto recomienda claramente: “No te jubiles si puedes cobrar una incapacidad”. A partir de ahí, desarrolla un mensaje dirigido a quienes se plantean dar el paso a la jubilación sin haber analizado antes si podrían acceder a una incapacidad permanente.

“¿Jubilarte o pedirte una incapacidad permanente? Muchísima gente se jubila sin saber que podría estar cobrando una incapacidad permanente. La jubilación depende de tu edad y de lo cotizado. La incapacidad depende de cómo estás de salud y si puedes trabajar. Y ojo con esto. Si te jubilas primero, pierdes la posibilidad de solicitar la incapacidad en muchos casos. Jubilación: Cobras menos y ya no puedes reclamar después. Incapacidad permanente: Puedes cobrar antes. Puede ser una pensión mayor. Compatible con ciertos trabajos según el grado. Antes de jubilarte, revisa si tienes derecho a una incapacidad. Porque una decisión mal tomada te puede costar miles de euros al año. Si tienes lesiones, enfermedades o limitaciones para trabajar, consúltalo antes de firmar la jubilación”, explica de manera detallada el abogado laboralista.

Por qué revisar la incapacidad permanente antes de firmar la jubilación en la Seguridad Social

Dado lo anterior, el mensaje central que se desprende es la importancia de no precipitarse a la hora de solicitar la jubilación cuando existen problemas de salud. La capacidad laboral, y no solo la edad o las cotizaciones, se convierte en un elemento clave a valorar.

En este sentido, el consejo del abogado se dirige especialmente a quienes sufren lesiones, enfermedades o limitaciones para trabajar. Para estos perfiles, estudiar si se puede acceder a una incapacidad permanente puede marcar una diferencia notable en la cuantía de la pensión y en las posibilidades de compatibilizarla con ciertos trabajos, siempre dentro de los límites que marque el grado reconocido.

Por este motivo, antes de tomar una decisión irreversible como es la jubilación, la recomendación pasa por revisar con detalle la situación de salud, las cotizaciones y las opciones de protección disponible dentro del sistema de la Seguridad Social. Una elección informada puede evitar pérdidas económicas importantes a largo plazo.

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