La estrategia de Ana para ahorrar 100 euros al mes por cada uno de sus 10 hijos y crear un fondo que les ayude en estudios y primera independencia

Ana Iglesias, madre de una familia numerosa con 10 hijos, ha puesto sobre la mesa un método de ahorro sencillo pero muy potente: abrir una cuenta para cada niño con 3.000 euros iniciales y aportar 100 euros al mes hasta que cumplan los 18 años.

Esta fórmula busca que cada hijo llegue a la mayoría de edad con un capital sólido y, al mismo tiempo, aprenda a gestionar el dinero desde pequeño. Una mezcla de previsión familiar y educación financiera que ha despertado el interés de muchos padres en España.

Cómo funciona la estrategia de ahorro de Ana para sus 10 hijos paso a paso

Ana Iglesias, creadora de contenido y madre de una familia numerosa, ha explicado en sus redes cómo empezaron: ella y su pareja decidieron abrir una cuenta de ahorro para cada uno de sus 10 hijos. El punto de partida fue claro: una aportación inicial de 3.000 euros por niño al abrir la cuenta. A partir de ahí, cada mes ingresan 100 euros en cada una de esas cuentas, con la mirada puesta en el largo plazo. No se trata de ahorrar “lo que sobre”, sino de convertir ese ingreso mensual en una rutina tan fija como el pago de una factura.

Según detalla la propia familia, este sistema no solo les permite ir acumulando dinero para gastos futuros, como estudios o la primera etapa de independencia, sino que también reduce la incertidumbre económica. ¿Quién no querría que sus hijos lleguen a los 18 años con un colchón que les dé cierto margen de maniobra? Para entender mejor las cifras clave de este método, se puede resumir así:

ConceptoDetalle aproximado
Aportación inicial por hijo3.000 € al abrir la cuenta de ahorro
Aportación mensual por hijo100 € ingresados cada mes en la misma cuenta
Rentabilidad anual estimada7 % de rendimiento anual moderado como referencia orientativa
Capital estimado a los 18 añosmás de 50.000 € por cada hijo si se mantiene esa rentabilidad estimada

La propia familia señala que, con un rendimiento moderado, cada hijo podría llegar a la mayoría de edad con más de 50.000 euros acumulados. De ahí que esta estrategia haya llamado la atención y haya sido recogida incluso por la revista Semana.

Ventajas de las cuentas de ahorro infantiles para planificar el futuro económico

Abrir una cuenta de ahorro para cada hijo no solo sirve para guardar dinero. También tiene un fuerte componente educativo: los menores crecen viendo cómo su dinero “crece” poco a poco, aprenden a respetar el ahorro y entienden que los objetivos importantes requieren tiempo y constancia.

En España, muchas entidades ofrecen productos específicos para menores, a menudo sin comisiones y con condiciones adaptadas para que los padres puedan gestionar los movimientos. Esto permite controlar en todo momento lo que entra y sale, algo clave cuando se trata de enseñar buenas prácticas financieras.

Además, expertos en planificación financiera señalan que estas cuentas infantiles son fáciles de entender, transparentes y seguras. Muestran de manera muy visual el avance del ahorro, lo que ayuda a explicar a los niños por qué es importante no gastar todo al momento. Es una manera de enseñar que el dinero no cae del cielo. Entre los puntos clave de esta estrategia de ahorro destacan:

  1. Una aportación inicial significativa que da fuerza al ahorro desde el primer día.
  2. Una cuota mensual estable que convierte el ahorro en un hábito constante.
  3. La posibilidad de aprovechar una rentabilidad moderada y los intereses compuestos a lo largo de los años.

Comenzar pronto y mantener el ritmo son las dos ideas que se repiten. Cuanto más tiempo permanezca el dinero en la cuenta, mayor será el efecto de los intereses acumulados, especialmente si se mantiene un rendimiento razonable durante muchos años.

Cómo pueden otras familias adaptar esta estrategia de ahorro paso a paso

La historia de Ana ha generado muchas reacciones, no solo por el número de hijos, sino por la disciplina con la que gestionan el dinero familiar. Ahora bien, surge la pregunta lógica: ¿todas las familias pueden permitirse empezar con 3.000 euros por hijo? Probablemente no. Aquí es donde entra la parte más importante del mensaje: la idea no es copiar las cifras al milímetro, sino adaptar el enfoque. La clave está en planificar, empezar cuanto antes y mantener la constancia, aunque las cantidades iniciales o mensuales sean más bajas. ¿Y si en vez de 3.000 euros comienzas con lo que te resulte posible este año?

Especialistas en finanzas personales recuerdan que incluso aportaciones pequeñas, si se hacen todos los meses y durante muchos años, pueden dar lugar a un capital interesante en el futuro. Lo esencial es no abandonar el hábito y tratar el ahorro como un compromiso familiar, no como algo opcional. Este tipo de planificación puede reducir mucho el estrés cuando llegan gastos grandes: la matrícula de la universidad, un máster, una estancia en el extranjero o incluso la compra del primer coche. Tener un fondo preparado permite que esas decisiones se tomen con más calma y menos agobios.

En definitiva, la experiencia de esta familia numerosa muestra que, con organización y constancia, es posible construir un colchón económico para los hijos desde la infancia. Cada hogar deberá ajustar las cifras a su realidad, pero la filosofía de fondo, empezar pronto, ahorrar de forma regular y pensar a largo plazo, es aplicable a muchas situaciones.

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