El cierre de dos fábricas de cartón deja 200 trabajadores en la calle y desata la respuesta de CCOO

Cuando cierran fábricas en una comarca, no solo se apagan máquinas, también se encogen muchas economías domésticas. Eso es exactamente lo que temen en la demarcación de Tarragona tras el anuncio de un despido masivo en las plantas de International Paper en Valls y Montblanc. La empresa ha planteado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), es decir, un procedimiento legal para hacer despidos colectivos, que prevé dejar en la calle a unos 200 trabajadores y trabajadoras.

El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) rechaza de plano la medida y la considera, en sus propias palabras, “totalmente injustificada”. Desde la organización sindical se denuncia que no hay problemas reales de viabilidad económica ni productiva y que detrás de este golpe laboral podría haber una “operación de deslocalización encubierta”. Mientras tanto, en el Camp de Tarragona se abre un escenario de negociación que el propio sindicato anticipa “complejo y altamente conflictivo”, y que marcará el futuro inmediato de estas dos plantas y de cientos de familias.

¿Qué ha pasado exactamente con International Paper en Tarragona?

Todo arranca con un comunicado contundente de CCOO tras conocerse el ERE planteado por International Paper en la demarcación de Tarragona. Según ese anuncio, la empresa prevé el despido de unos 200 trabajadores y trabajadoras y el cierre de las plantas situadas en Valls y Montblanc, dos centros vinculados al sector del packaging y el embalaje.

El sindicato no se limita a mostrar malestar: rechaza frontalmente la decisión y sostiene que no responde a ningún criterio serio de viabilidad económica ni productiva. En otras palabras, consideran que no se trata de una fábrica que va mal, sino de una decisión empresarial tomada por otros intereses. Para situar mejor el alcance del problema, estas son las dos plantas afectadas por el ERE en el Camp de Tarragona:

PlantaMunicipioSituación anunciada en el ERE
Planta de International Paper en VallsVallsCierre previsto dentro del ERE en la demarcación de Tarragona
Planta de International Paper en MontblancMontblancCierre previsto dentro del ERE en la demarcación de Tarragona

Según CCOO, todo esto se produce en un momento en que el sector del packaging y el embalaje vive una expansión sostenida, lo que refuerza la idea de que la medida es “totalmente injustificada”. De ahí que el sindicato considere que los argumentos empresariales no se sostienen y hable abiertamente de una estrategia planificada de reordenación industrial y especulación corporativa. En resumen, para la parte social no estamos ante un simple ajuste, sino ante una operación pensada con tiempo y con un claro impacto sobre el empleo en la zona.

¿Por qué CCOO habla de deslocalización encubierta?

En su comunicado, CCOO va más allá y describe una dinámica previa que, a su juicio, no es casual. Explica que en los últimos meses se habría producido una reducción deliberada de la carga de trabajo en los centros del Camp de Tarragona, con desvío de pedidos hacia otras plantas del mismo grupo. Es decir, se habría ido vaciando de actividad a las plantas de Valls y Montblanc mientras se reforzaban otros centros de International Paper.

Según el sindicato, esta maniobra habría servido para generar artificialmente las condiciones que ahora se utilizan para justificar el cierre. Lo que en apariencia se presenta como una decisión por motivos económicos sería, en realidad, una forma de mover producción de un lugar a otro, lo que se conoce como deslocalización, es decir, trasladar la actividad a otros centros o territorios. CCOO lo resume con una frase muy clara: “Lo que se presenta como una decisión económica es, en realidad, una operación de deslocalización encubierta”. Además, alerta del peligro que supone normalizar este tipo de movimientos en sectores industriales estratégicos y con empleo estable, porque deja a comarcas enteras a merced de decisiones tomadas lejos del territorio.

¿Qué impacto tiene el cierre de Valls y Montblanc en el territorio?

El presidente del comité de empresa de la planta de Montblanc, Antonio Muriana, pone el foco en algo que muchas veces no aparece en los números: la pérdida de conocimiento acumulado. Advierte de que la decisión de cerrar pone en riesgo décadas de conocimiento industrial en la zona, es decir, todo ese saber hacer que se ha ido construyendo con años de experiencia en la planta de International Paper. En consecuencia, no se trataría solo de apagar una fábrica, sino de desmantelar una pieza clave del tejido industrial del territorio.

Muriana también señala que el cierre supone un golpe directo a la economía del territorio, porque estos puestos de trabajo están arraigados al entorno y generan actividad más allá de la propia planta. Desde el sindicato se insiste en que no se trata simplemente de contar cuántos puestos se pierden, sino de qué tipo de empleo está en juego: empleo de calidad y vinculado al territorio. Por eso critican que se pretenda sacrificarlo para satisfacer intereses financieros a corto plazo, una lógica que puede dejar a la comarca con menos industria y más precariedad.

¿Qué pueden hacer ahora trabajadores y vecinos del Camp de Tarragona?

Ante este escenario, CCOO ya ha anunciado que iniciará todas las acciones sindicales e institucionales necesarias para defender la continuidad de la actividad y los derechos de la plantilla. Al mismo tiempo, se abre un proceso de negociación que el sindicato augura “complejo y altamente conflictivo”, en el que se decidirá si el cierre y los despidos se consolidan o si se abre alguna vía de solución.

En paralelo, Antonio Muriana ha reclamado la implicación activa del Consejo de Alcaldes, la Diputación de Tarragona y la Generalitat para intentar revertir la situación, dejando claro que el conflicto no se limita a la fábrica, sino que afecta al conjunto del territorio. A partir de lo que ya se ha puesto sobre la mesa, hay varias acciones concretas que pueden seguir tanto los trabajadores afectados como el resto de vecinos que quieran implicarse y no limitarse a ver el ERE desde la distancia:

  • Mantener un contacto directo con el comité de empresa y con las estructuras de CCOO para conocer de primera mano cómo avanza el ERE y qué se decide en cada momento.
  • Seguir y participar en las acciones sindicales e institucionales que el sindicato ha anunciado para defender la continuidad de la actividad y los derechos de la plantilla.
  • Trasladar la preocupación a las instituciones mencionadas por el comité de empresa, como el Consejo de Alcaldes, la Diputación de Tarragona y la Generalitat, reforzando la exigencia de que se impliquen activamente en la búsqueda de soluciones.

En definitiva, el conflicto por las plantas de International Paper en Valls y Montblanc no se juega solo en las cifras del ERE, sino también en la capacidad del territorio para organizarse, presionar y defender su empleo industrial. Por ahora, lo único seguro es que la batalla por estos unos 200 puestos de trabajo y por el futuro industrial del Camp de Tarragona acaba de empezar y que, según anticipa CCOO, el camino no será precisamente sencillo.

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