Todos tenemos un cajón con móviles viejos, cables y algún portátil que ya no arranca. Cuando hacemos limpieza, muchos acaban en la basura o, con suerte, en el punto limpio. Lo que quizá no sabes es que ese cajón puede esconder oro, literalmente. Investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich han desarrollado un método innovador y sostenible para recuperar oro de residuos electrónicos comunes como teléfonos y ordenadores. El proceso promete ser más eficiente y más seguro que los métodos tradicionales, y con menor impacto ambiental. Aquí te contamos cómo funciona, qué lograron exactamente en el laboratorio y qué puedes hacer tú con tus dispositivos olvidados.
¿Qué método ha descubierto la ETH de Zúrich para recuperar oro de residuos electrónicos?
El equipo ha creado una esponja hecha a partir de una matriz proteica, es decir, un entramado de proteínas que actúa como “imán” selectivo para el oro. Esta esponja absorbe el metal de forma más eficiente y con menor riesgo que los procesos clásicos que consumen mucha energía y emplean químicos peligrosos.
Además, los investigadores destacan el rendimiento del material. Lo resumen así: «Sabíamos que las esponjas proteicas tienen una capacidad de absorción de oro muy alta, pero nuestra sorpresa fue encontrar tanto oro», dijo Raffaele Mezzenga, profesor de la ETH de Zúrich que lidera a este grupo de investigadores. «Cuando vimos que la pureza del oro era tan alta, fue una grata sorpresa, por supuesto». Una declaración que, dicho sea de paso, confirma que el cajón desastre puede valer más de lo que parece.
¿Cuánto oro se obtuvo en el experimento? Datos claros y sin rodeos
Según el artículo publicado en la revista científica Advanced Materials, los investigadores recuperaron piezas con oro y otros metales de 20 placas base de ordenadores antiguos. Esas piezas se disolvieron en un ácido para ionizar los metales (convertirlos en iones, formas con carga eléctrica) y, posteriormente, la esponja de fibrillas proteicas capturó los iones de oro. A continuación tienes, de un vistazo, las cifras clave del experimento de laboratorio.
| Dato | Valor | Contexto |
|---|---|---|
| Placas base procesadas | 20 | Ordenadores antiguos |
| Oro obtenido | aproximadamente 450 mg | Pepita fundida |
| Composición de la pepita | 91% oro y 9% cobre | Equivale a 22 quilates |
| Publicación | Advanced Materials | Estudio de laboratorio |
Tras la captura, calentaron la esponja para convertir los iones en láminas y luego fundirlas. El resultado fue una pepita de aproximadamente 450 mg con una composición del 91% de oro y 9% de cobre, equivalente a 22 quilates (22 quilates significa que el 91% del material es oro). De chatarra a pepita, sin rodeos.
¿Por qué debería importarte? Mucho oro en la basura y opciones prácticas
Los residuos electrónicos, desde teléfonos desechados hasta ordenadores obsoletos, son una mina de oro sin explotar. Una sola tonelada de residuos electrónicos contiene al menos diez veces más oro que una tonelada de mineral extraído. Y, sin embargo, menos del 20% de los aproximadamente 50 millones de toneladas generados cada año se recicla. Por tanto, tirar ese móvil viejo no es solo desaprovechar un aparato: es, en parte, desaprovechar oro. Si te preguntas qué puedes hacer hoy mismo con lo que tienes en casa, aquí van opciones sencillas y útiles para no perder ese “pequeño tesoro”.
- Dales una segunda vida a tus dispositivos si aún funcionan.
- Véndelos en tiendas o apps de segunda mano para sacarte un dinero extra.
- Llévalos a un punto limpio cuando ya no sirvan.
- Evita tirarlos directamente a la basura.
Más simple, imposible. No se trata de montar un laboratorio casero, sino de elegir la vía que más te convenga entre reutilizar, vender o llevar al punto limpio. En consecuencia, cada aparato que no termina en el contenedor es una oportunidad de recuperar materiales valiosos y, de paso, ahorrar un disgusto al planeta. ¿El resumen? Deja de mirar ese móvil viejo como un trasto y míralo como lo que podría llegar a ser: oro bien aprovechado.
