Si conduces un diésel, seguro que alguna vez te han contado un truco para mimar el motor. En este caso, un camionero con muchas horas de carretera propone algo tan simple como añadir un poco de gasolina al repostar. La idea, según se explica, es mejorar la combustión y ayudar a limpiar los inyectores. En España, a día de hoy, un 60 % de los coches funcionan con gasóleo, un combustible más barato y con grandes autonomías, así que cualquier apaño que suene a ahorro entra por los ojos. Aun así, las ventas de diésel están desplomadas, aunque su rendimiento sigue siendo muy valorado. Ahora bien, mezclar carburantes tiene letra pequeña que conviene leer antes de intentarlo.
¿En qué consiste el truco del camionero?
El conductor protagonista describe un recurso veterano: cuando reposta, añade una pequeña cantidad de gasolina al depósito diésel. En concreto, habla de 2 o 3 litros de gasolina por cada 40 o 50 litros de gasóleo. La mezcla, sostiene, ayuda a limpiar los inyectores y a mejorar la combustión del motor. A modo de referencia, estas son las cantidades exactas que se mencionan:
| Gasóleo en el depósito | Gasolina añadida |
|---|---|
| 40 litros | 2–3 litros |
| 50 litros | 2–3 litros |
Se trata de un consejo que los fabricantes no recomiendan, aunque en las ITV suele comentarse que “funciona” y que mejora el rendimiento del coche. También hay taxistas que lo aconsejan. Por tanto, estamos ante una solución casera y no oficial, difundida por experiencia de carretera más que por manuales.
¿Por qué sigue tentando a tantos conductores?
Aunque la electrificación avanza, el diésel mantiene una base amplia: se recuerda que un 60 % del parque está alimentado por gasóleo. Es más barato y permite grandes autonomías, dos cosas que el día a día y el bolsillo agradecen. Además, se subraya que, en materia de rendimiento, estos motores no han sido superados por otros. De ahí que no falten conductores abiertos a probar trucos sencillos que prometen alargar la vida del motor o sacar un plus de respuesta.
¿Qué riesgos tiene mezclar gasolina y gasóleo en un diésel?
Los motores diésel requieren un cuidado particular. Los inyectores, el catalizador y el escape suelen sufrir con relativa facilidad a causa de las emisiones, por lo que se aconseja usarlos con frecuencia en carretera y llevarlos altos de vueltas para evitar la carbonilla (los depósitos de residuos que acaban provocando fallos). Si buscas hábitos concretos y fáciles de aplicar, apunta lo esencial que se recalca:
- Utilizar el coche con frecuencia en carretera.
- Llevar el motor alto de vueltas de vez en cuando para evitar acumulación de carbonilla.
- Ser prudente con experimentos con el carburante: esta mezcla puede acabar en una avería de consecuencias impredecibles.
Por ello, aunque el truco de añadir 2 o 3 litros de gasolina por cada 40 o 50 litros de gasóleo se ha transmitido entre profesionales de la carretera, con el tipo de inyección y el funcionamiento de los coches actuales conviene dejarlo en el aire. Traducido: mejor no hacer experimentos con el carburante, porque la broma puede salir cara.
