La nueva prestación de 200 euros al mes por hijo podría convertirse en el mayor cambio social reciente en España

La propuesta busca aliviar el coste de criar hijos, impulsar la natalidad en España y reducir la pobreza infantil, con una prestación mensual para todos los menores de 18 años.

La medida, impulsada desde el Ministerio de Derechos Sociales que dirige Pablo Bustinduy, consiste en una prestación de 200 euros al mes por hijo menor de 18 años, sin requisitos de renta y con carácter universal. Todavía está en fase de estudio y su puesta en marcha real dependerá de que se aprueben nuevos Presupuestos Generales del Estado, por lo que no existe fecha cerrada ni se puede solicitar aún.

Nueva ayuda de 200 euros al mes por hijo sin límite de renta

La propuesta llega en un momento delicado para la natalidad en España. En 2024 nacieron 318.005 niños, un 0,8% menos que el año anterior, y el número medio de hijos por mujer se sitúa en 1,10, muy lejos del 2,1 necesario para mantener estable la población.

Tener hijos se ha convertido en una decisión difícil: salarios ajustados, alquileres y hipotecas al alza, y mucha incertidumbre laboral. Por eso muchas parejas retrasan la maternidad o la paternidad, o se quedan en un solo hijo. ¿Te suena esta situación? No eres el único. Ante este escenario, la nueva prestación de 200 euros al mes por hijo pretende dar un pequeño respiro a las economías familiares y, al mismo tiempo, apoyar a quienes se plantean ampliar la familia pero dudan por motivos económicos.

Quién podría cobrar esta prestación universal por hijo y cómo funcionaría exactamente

La idea central es que la ayuda sea universal: llegaría a todas las familias con hijos menores de 18 años, con independencia de su nivel de renta. Es decir, sin filtros de ingresos y sin exclusiones, siguiendo el modelo de otros países europeos donde las prestaciones por hijo son una pieza habitual del Estado del bienestar.

La formación Sumar, socia del Gobierno e impulsora de la medida, defiende que la cuantía se sitúe en 200 euros mensuales por cada menor, lo que supondría 2.400 euros al año por hijo. Para financiarla, ha planteado que una parte del coste se cubra con un impuesto específico a las grandes fortunas, dirigido a los llamados ultrarricos. ¿Quiénes estarían dentro si finalmente sale adelante? En principio, todas las familias con hijos menores de 18 años, sin límites de renta y con una cuantía fija por cada menor. En la práctica, sería un ingreso mensual más que se sumaría al presupuesto familiar. A modo de resumen, estos serían los rasgos básicos de la ayuda tal y como está diseñada en la propuesta actual:

  • Prestación mensual de 200 euros por cada hijo menor de 18 años, universal, sin límite de renta y orientada a aliviar el coste de la crianza y reducir la pobreza infantil

Esta filosofía universalista busca también reducir una realidad preocupante: casi uno de cada tres niños en España vive en situación de pobreza o en riesgo de exclusión. Se habla de más de dos millones y medio de menores, y alrededor de 450.000 que ni siquiera pueden garantizar una alimentación adecuada con carne, pollo o pescado al menos cada dos días.

La prestación por crianza en la estrategia de desarrollo sostenible del Gobierno

La ayuda de 200 euros por hijo se enmarca en la Estrategia de Desarrollo Sostenible aprobada por el Consejo de Ministros, un plan más amplio que pretende abordar problemas como el acceso a la vivienda, la brecha de género o la exclusión social. Dentro de este paquete, la prestación por crianza ocupa un lugar destacado, al atacar de forma directa la pobreza infantil.

Según algunos medios, la propuesta tiene dos características clave: sería universal y no tendría requisitos de renta. El Gobierno ya ha dado el paso político de incluir la prestación en una estrategia estatal por primera vez, pero no ha confirmado todavía la cuantía concreta.

Los 200 euros mensuales por hijo son, por ahora, la cifra que Sumar ha puesto sobre la mesa y que marca el debate. La ayuda no llegaría de inmediato: su puesta en marcha depende de que se aprueben nuevos Presupuestos Generales del Estado, y sin esas cuentas no hay ni fecha ni compromiso cerrado.

¿Y qué pasa con los trámites, requisitos o formularios para solicitarla? De momento, al ser solo una propuesta en estudio, todavía no existe un procedimiento de solicitud ni presencial ni online, ni se ha detallado la documentación necesaria. Es decir, por ahora no se puede pedir: habrá que esperar a que la medida se concrete en una norma y se publique el sistema de gestión por parte de la administración competente.

Impacto estimado de la ayuda en pobreza infantil y en la natalidad

Aunque la prestación aún no está aprobada, sí existen cálculos sobre el efecto que podría tener una ayuda de este tipo. Estudios recientes señalan que una ayuda de 100 euros al mes por hijo ya reduciría de forma importante la tasa de pobreza infantil y sacaría de la vulnerabilidad a más de 270.000 menores.

Si la cuantía sube a los 200 euros que propone Sumar, el impacto sería mucho mayor: más de medio millón de niños y niñas podrían salir de la pobreza. El objetivo que se marca la medida es doble: reducir al menos un 10% el riesgo de pobreza y exclusión entre los menores y, al mismo tiempo, apoyar a las familias e incentivar la natalidad. Para visualizar mejor estas cifras, se puede comparar el efecto de distintas cuantías mensuales por hijo según los cálculos disponibles:

Cuantía mensual por hijoMenores que mejorarían su situación económicaEfecto estimado sobre la pobreza infantil
100 eurosMás de 270.000 menoresReducción notable de la tasa de pobreza infantil
200 eurosMás de 500.000 niños y niñasMayor reducción y salida de la pobreza para muchos hogares

Como se ve, doblar la cuantía de la prestación multiplica el impacto sobre las familias con menos recursos. En un país con una de las tasas de natalidad más bajas de Europa, una ayuda estable y mensual podría animar a muchos hogares que hoy dudan por motivos económicos. ¿Hasta qué punto una paga de 200 euros al mes por hijo cambiaría el día a día de tu familia? Esa es, en el fondo, la pregunta que late detrás de este debate.

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