Si en tu trabajo tienes la sensación de que cada vez hay más compañeros de baja, no es solo cosa tuya. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha dado la voz de alarma por el aumento de las bajas laborales en España, sobre todo entre los menores de 35 años. Lejos de la idea de que “cuantos más años, más bajas”, los datos apuntan justo en la dirección contraria. En el tramo de 25 a 35 años, las bajas por motivos médicos se han incrementado un 67%, mientras que entre los 55 y 65 años se registran 20 puntos menos. Es decir, la brecha entre jóvenes y mayores es clara y se nota en todos los tipos de enfermedad. Y, como siempre que hablamos de salud y trabajo, el impacto no se queda en los titulares: lo sufren los trabajadores, las empresas y, especialmente, las pequeñas pymes que tienen que reorganizarse como pueden.
¿Por qué AIReF alerta del aumento de bajas laborales entre los menores de 35 años?
Una baja laboral es, dicho rápido, el periodo en el que un trabajador deja de acudir a su puesto por motivos de salud y cuenta con un parte médico que lo justifica. Según el análisis de AIReF, son los menores de 35 años quienes más están usando este derecho, hasta el punto de que las bajas laborales se disparan en este colectivo.
Los datos que se han puesto sobre la mesa muestran un contraste muy claro entre generaciones. En el tramo de 25 a 35 años de edad, las bajas aumentan un 67% por motivos médicos, mientras que en el grupo de 55 a 65 años se registra una disminución de 20 puntos. Aunque parezca lo contrario, más años no es sinónimo de más bajas laborales, ya que los datos dicen todo lo contrario. Para verlo de un vistazo, se puede resumir así:
| Tramo de edad | Situación de las bajas laborales | Comentario |
|---|---|---|
| Menores de 35 años | Grupo que más solicita bajas laborales | AIReF señala que las bajas se disparan especialmente en este colectivo |
| De 25 a 35 años | Aumento del 67% por motivos médicos | El incremento se concentra en este tramo concreto |
| De 55 a 65 años | 20 puntos menos de bajas | Se aprecia una mentalidad distinta en el uso de la baja laboral |
Estos datos rompen la imagen clásica de que los trabajadores mayores son los que más bajas piden. De hecho, la diferencia por edades se repite en todos los tipos de enfermedad, pero el foco se va desplazando hacia los más jóvenes, que son quienes más están tirando de este recurso cuando la salud falla.
¿Cómo influyen la salud mental y la conciencia de derechos en las bajas médicas?
Una de las claves está en la mentalidad. Hoy en día, las personas jóvenes están más concienciadas acerca de sus derechos como trabajadores, lo que influye en la decisión de pedir una baja cuando la salud no acompaña. El psicólogo Enric Valls afirma que «las nuevas generaciones tienen mucha mayor concienciación a la hora de los propios derechos como trabajador». Es decir, no solo conocen mejor qué pueden exigir, sino que están menos dispuestas a aguantar situaciones que perciben como injustas o dañinas para su bienestar.
La diferencia por edades aparece en todos los tipos de enfermedad, pero los problemas de salud mental se manifiestan especialmente entre los más jóvenes, que han llegado incluso a duplicarse. La presión laboral, el ritmo de trabajo y la sensación de tener que estar siempre al máximo se notan más en este grupo. Por lo tanto, más que hablar de fragilidad, parece que estamos ante una generación que identifica antes el problema y recurre a la baja médica cuando considera que ya no puede seguir tirando del carro.
¿Por qué las pymes sufren más cuando un trabajador coge una baja?
Las pymes, es decir, las pequeñas y medianas empresas, se llevan buena parte del golpe cuando aumentan las bajas laborales. En negocios con plantillas muy reducidas, cada ausencia se nota. En el «Obrador de Manuel», una pyme con siete empleados, la palabra «baja» lo complica todo, ya que en empresas de tan pocos trabajadores la falta de personal dificulta en gran medida la situación y obliga a los demás a tener que «arrimar» el hombro. Cuando uno falta, el resto tiene que cubrir huecos, alargar jornadas y reorganizar tareas sobre la marcha.
Además, el ambiente de trabajo tampoco es ajeno a esta realidad. El médico de familia Jesús Sueiro declara que, en los trabajos, «aprietan mucho las tuercas a los trabajadores y hay gente que esto no lo soporta». En una pyme, donde muchas veces no hay grandes departamentos de recursos humanos ni largos listados de suplentes, esa presión puede ser todavía más intensa. Por consiguiente, cada baja se convierte en un pequeño terremoto organizativo: más carga para quienes se quedan y más dificultades para quienes tienen que decidir si parar o seguir.
¿Qué diferencias hay entre asalariados y autónomos a la hora de cogerse una baja?
Otra de las aristas del problema está en el tipo de vínculo con el trabajo. Un trabajador asalariado es quien tiene un contrato laboral y cobra una nómina; un autónomo, en cambio, trabaja por cuenta propia y gestiona directamente su actividad profesional. Según se señala, donde estas diferencias por edades se desdibujan casi por completo es entre trabajadores asalariados y autónomos.
En el caso de los autónomos, aparece una percepción muy clara recogida en el testimonio de algunas personas jóvenes que declaran que llevan «cotizando desde los 19 años, soy autónomo y no he cogido nunca una baja». Esa frase resume una sensación muy extendida: aunque exista el derecho a parar por motivos de salud, muchos autónomos sienten que no pueden permitirse faltar. Esto quiere decir que la edad no lo explica todo; influyen también el tipo de contrato, la estabilidad económica y la forma en la que cada persona vive el riesgo de dejar de trabajar unos días.
¿Qué pide la patronal para frenar el aumento de bajas laborales?
La patronal, es decir, las organizaciones que representan a los empresarios, también ha movido ficha ante este aumento de bajas. Su propuesta pasa por reducir los complementos salariales por baja y agilizar los procedimientos de alta. Los complementos salariales por baja son las cantidades que algunas empresas pagan para completar lo que cobra el trabajador mientras está de baja médica. Por su parte, el procedimiento de alta es el trámite médico y administrativo que permite que la persona se reincorpore a su puesto de trabajo.
Según sostienen, estos procedimientos de alta se demoran de forma innecesaria por el escaso control existente. En otras palabras, consideran que hay demasiado margen para que una baja se alargue y que eso incrementa el coste para las empresas. Aquí aparece la eterna tensión entre recortar gastos y proteger la salud de la plantilla. Y, como suele pasar con todo lo que implica papeleo y controles, la solución no parece sencilla: menos complementos significa menos dinero en el bolsillo del trabajador, pero más control y rapidez en el alta puede percibirse como presión añadida para volver antes de tiempo.
¿Qué pueden hacer trabajadores y pymes ante esta situación?
Con este panorama de más bajas entre los jóvenes, presión en las pymes y debate sobre costes, surge la pregunta clave: ¿qué se puede hacer en el día a día, tanto si eres trabajador como si gestionas una pequeña empresa? No se trata solo de mirar las cifras, sino de utilizarlas para tomar decisiones más conscientes sobre salud y trabajo. Algunas pautas útiles pueden ser:
- Informarte bien de tus derechos laborales y de cómo funciona exactamente la baja médica en tu caso (asalariado o autónomo).
- Consultar a tu médico de familia cuando notes que tu salud, especialmente la mental, empieza a resentirse, en lugar de esperar a estar al límite.
- Si llevas una pyme, organizar con tiempo posibles ausencias y repartir tareas para que no todo recaiga siempre sobre las mismas personas.
- Hablar con claridad en el equipo cuando alguien está de baja, para evitar malentendidos y comentarios que puedan aumentar la tensión.
- Revisar, desde la empresa, cómo se gestionan las ausencias y buscar un equilibrio entre el control de costes y el cuidado real de la plantilla.
En consecuencia, las cifras que señala AIReF no son solo un aviso para economistas y responsables políticos, sino una llamada de atención directa a empresas y trabajadores. Entender por qué aumentan las bajas, cómo afectan más a las pymes y qué papel juega la salud mental ayuda a tomar decisiones más responsables: ni aguantar a cualquier precio, ni convertir la baja en un tabú que nadie se atreve a mencionar.
