La Seguridad Social gestiona en 2026 la mayoría de pensiones y prestaciones contributivas y no contributivas del sistema, pensadas para quienes sufren un exceso de gastos o una pérdida de ingresos. Tal y como explica el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, se trata de medidas diseñadas para “prever, reparar o superar determinadas situaciones de infortunio o estados de necesidad concretos”.
Las prestaciones de la Seguridad Social en 2026 y cuándo pueden solicitarse
Las ayudas de la Seguridad Social cubren un amplio abanico de situaciones de necesidad, desde la jubilación hasta la pérdida de ingresos por enfermedad o fallecimiento de un familiar. En todos los casos, buscan sostener la economía de las personas cuando su situación cambia y ya no pueden mantener el mismo nivel de ingresos. ¿Y cuáles son las grandes prestaciones que se pueden pedir en 2026? Entre las más importantes destacan las siguientes:
- Ingreso mínimo vital (IMV)
- Pensión de jubilación
- Incapacidad permanente
- Pensión de viudedad
Cada una tiene sus propios requisitos, cuantías y formas de solicitud, pero todas comparten la misma finalidad: ofrecer una red de protección cuando más falta hace.
Requisitos generales de afiliación alta y cotización para cobrar prestaciones
Para acceder a cualquier ayuda de la Seguridad Social es imprescindible cumplir con los requisitos de afiliación, alta y cotización que se exigen en cada caso. No basta con atravesar una mala situación económica o personal, también hay que acreditar la vinculación previa con el sistema de la Seguridad Social.
En las prestaciones de carácter indefinido, la persona beneficiaria debe mantener esas condiciones durante todo el tiempo en que cobra la pensión o la ayuda. Si su situación cambia, por ejemplo por un nuevo trabajo o un cambio en los ingresos, está obligada a comunicarlo a la Seguridad Social. De ahí que sea tan importante revisar periódicamente la situación personal para evitar sustos.
Ingreso mínimo vital de la Seguridad Social para prevenir pobreza y exclusión
El Ingreso Mínimo Vital es una prestación pensada para prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social de personas que viven solas o integradas en una unidad de convivencia sin recursos suficientes para cubrir sus necesidades básicas. No es un simple complemento, sino una ayuda diseñada para garantizar un mínimo de ingresos.
La cuantía del IMV se calcula como la diferencia entre la renta garantizada y los ingresos del solicitante. En 2026, para un adulto que vive solo, la renta garantizada se sitúa en 733,60 euros. Si la persona tiene algunos ingresos, se restan de esa cantidad y se abona solamente la diferencia.
Para pedir el IMV, es posible hacerlo a través de la página específica habilitada o rellenando la solicitud correspondiente y presentándola tras pedir cita en el Centro de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS) más cercano. Sí, toca papeleo, pero es el camino necesario para que la ayuda pueda aprobarse.
Pensiones de jubilación incapacidad permanente y viudedad que pueden pedirse
La pensión de jubilación es una prestación vitalicia que se cobra al cesar el trabajo al alcanzar la edad establecida. Su objetivo es cubrir la pérdida de ingresos originada por el fin de la actividad laboral. Existe un régimen general y otro especial para personas autónomas, trabajadores del Mar y de la Minería de Carbón. La cuantía depende de factores como la base reguladora y los años trabajados. Para solicitarla, se puede pedir cita en un CAISS o iniciar el trámite a través de la página web correspondiente.
La incapacidad permanente protege a quienes ven reducida o anulada su capacidad laboral por una enfermedad o accidente. También aquí hay régimen general y especial para autónomos, trabajadores del Mar y de la Minería de Carbón. Existen varios grados (permanente parcial, total, absoluta y gran incapacidad), que determinan los requisitos de acceso y la cuantía. El grado lo fijan los Equipos de Valoración y Orientación de cada comunidad autónoma, formados por médicos, psicólogos y trabajadores sociales. La solicitud se realiza mediante un formulario específico que se presenta tras pedir cita en el CAISS.
La pensión de viudedad es una prestación vitalicia para quienes han tenido vínculo matrimonial o de pareja de hecho con la persona fallecida. Entre los requisitos figuran ese vínculo, los períodos mínimos de cotización y la causa del fallecimiento. Cuando la muerte se debe a un accidente, laboral o no, o a enfermedad profesional, no se exige un período previo de cotización. La cuantía oscila entre el 52 y el 70 por ciento de la base reguladora, según se cumplan determinados requisitos. Puede solicitarse a través de un enlace habilitado que permite además gestionar conjuntamente la pensión de orfandad. A modo de resumen, así queda el mapa básico de estas prestaciones:
| Prestación | Qué cubre |
|---|---|
| Ingreso mínimo vital | Riesgo de pobreza y exclusión por falta de recursos económicos básicos |
| Pensión de jubilación | Pérdida de ingresos al cesar el trabajo al alcanzar la edad establecida |
| Incapacidad permanente | Pérdida de rentas por enfermedad o accidente que reduce la capacidad |
| Pensión de viudedad | Situación económica tras el fallecimiento de la persona con vínculo |
En consecuencia, conocer bien estas ayudas y sus requisitos permite planificar mejor el futuro y saber cómo reaccionar cuando llega una situación de necesidad.
