La nómina no es un simple papel y podrías lamentarlo si no la conservas cada mes

A final de mes, toca mirar la app del banco y comprobar si la nómina ha caído. Pero la cosa no va solo de un ingreso: la nómina es el papel (o archivo) que respalda tu salario y tu relación laboral. Es, en palabras del Estatuto de Trabajadores, “la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena”. Si un día te llega menos de lo que debe o surge una discrepancia con la empresa, ese documento es tu salvavidas, también ante Hacienda. Por eso los laboralistas insisten en pedirla y guardarla. Y uno de ellos, Juanma Lorente, lo deja meridianamente claro: la nómina no es un favor.

¿Por qué la nómina no es un favor sino un derecho del trabajador?

La nómina es el recibo individual que justifica el pago del salario que la empresa entrega al trabajador. No es un formalismo, sino la prueba de que se han abonado las percepciones que te corresponden, conforme al Estatuto de Trabajadores.

De ahí que Juanma Lorente, laboralista, subraye que “La nómina no es un favor, es un derecho del trabajador”. Muchos empleados miran solo lo que llega a la cuenta, pero tienen derecho a recibir siempre la nómina y, según los expertos, es casi una obligación conservarla.

¿Qué puede pasar si no pides y guardas tu nómina cada mes?

Jaime Lorente, abogado laboralista, lo resume con un aviso sencillo en su cuenta de TikTok: “Por favor, al finalizar el mes, que no se te olvide pedirle la nómina de ese mes a la empresa”. No hacerlo mes a mes puede salir caro, porque sin ese recibo pierdes la prueba básica en caso de cobros incorrectos o líos con la empresa o con Hacienda. En resumen, no pedirla y conservarla te puede dejar sin pruebas en situaciones como estas:

  • No poder demostrar que te han pagado menos de lo debido.
  • No disponer de respaldo si aparece una discrepancia con la empresa.
  • Complicaciones ante Hacienda por falta de justificante.
  • Dificultad para acreditar ingresos al comprar una vivienda.
  • Problemas al tramitar un préstamo.

Por tanto, lo sensato es solicitar la nómina cada mes y guardarla. Así, cuando surja cualquier duda o verificación, tendrás el documento que te acredita.

Cómo revisar tu nómina: puntos clave que deben cuadrar

Más allá de la cuantía final, conviene revisar que te están pagando lo que corresponde y que todo encaja. Lorente recuerda que ahí se comprueban las cotizaciones a la Seguridad Social (las aportaciones que figuran en la nómina), el IRPF aplicado (la retención fiscal de tu salario), la ausencia de descuentos indebidos y el reflejo correcto de horas extras, pluses y pagas. A continuación tienes, de forma ordenada, los elementos que debes comprobar en cada nómina y qué confirmar en cada caso:

Concepto a revisarQué confirmar en la nómina
Importe del salarioQue se paga lo que te corresponde.
Cotizaciones a la Seguridad SocialQue son correctas según el documento.
IRPF aplicadoQue el tipo aplicado es el adecuado.
DescuentosQue no hay descuentos indebidos.
Horas extrasQue están bien reflejadas.
Pluses y pagasQue aparecen correctamente en el recibo.

Si estos puntos cuadran, estás cubierto ante posibles errores. Además, esta revisión te facilita usar la nómina como acreditativo cuando toque justificar ingresos.

Pasos prácticos para pedir, revisar y conservar tu nómina sin liarte

En primer lugar, al finalizar el mes, solicita a tu empresa la nómina de ese período y asegúrate de recibir el documento. Después, revísalo con calma: comprueba importes, cotizaciones, IRPF, posibles descuentos y que horas extras, pluses o pagas figuran donde deben.

Finalmente, conserva tus nóminas. Te servirán como justificante ante Hacienda y, llegado el momento, para acreditar ingresos al comprar una vivienda o al tramitar un préstamo. Guardarlas hoy te ahorra problemas mañana.

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