Oficial: la conocida fábrica de calzado alicantina cierra definitivamente tras concluir su liquidación

El cierre de la fábrica vinculada a la firma de calzado de lujo Stuart Weitzman en Petrer ya es definitivo en el plano administrativo y judicial. La decisión certifica la desaparición de Creaciones SW, la sociedad que gestionaba la planta del polígono industrial Les Pedreres, y deja sin actividad el último centro que producía en exclusiva para la marca en la comarca del Vinalopó Mitjà.

El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Alicante ha declarado concluido el concurso de acreedores de Creaciones SW tras completar la fase de liquidación. La resolución es firme y se ha inscrito en el Registro Mercantil, poniendo fin a un proceso iniciado a principios de 2025, cuando la empresa comunicó el cese de su actividad industrial en Petrer y la extinción de los contratos de cerca de 170 trabajadores.

La situación de Creaciones SW y el cierre definitivo de la fábrica de Stuart Weitzman en Petrer

Según la resolución judicial, el juzgado da por terminadas las operaciones de liquidación, archiva el procedimiento y deja sin efecto las limitaciones que todavía pudieran existir sobre la gestión de la sociedad. También se da por concluida la intervención de la administración concursal, que asumió la dirección del proceso tras la apertura de la liquidación.

Como consecuencia de todo ello, se ordena el cierre provisional de la hoja registral de Creaciones SW, un paso habitual cuando una empresa culmina su liquidación. En la práctica, esto deja a la sociedad sin margen operativo y certifica el final de su trayectoria.

La decisión no solo afecta a Creaciones SW, sino también a las filiales vinculadas a su actividad industrial que habían sido incorporadas al mismo procedimiento concursal. Todas ellas quedan en la misma situación de cierre tras completarse la liquidación.

Del ERE de extinción al concurso de acreedores en la planta de Petrer

El origen de este desenlace se remonta a finales de enero de 2025. Entonces, la empresa comunicó a la plantilla y a los representantes sindicales el inicio de un expediente de regulación de empleo de extinción, motivado por la caída de la carga de trabajo. La dirección trasladó que la falta de pedidos para las siguientes temporadas hacía inviable mantener la fábrica, pese a los intentos previos por captar nuevos encargos.

¿Qué se hacía exactamente en la planta de Petrer? La respuesta es clara: allí se realizaban trabajos de aparado, cortado, rebajado, almacén y gestión administrativa. Durante años, estas tareas convirtieron el centro en uno de los pilares de la producción de Stuart Weitzman en la provincia de Alicante, hasta que la progresiva disminución de pedidos redujo de forma notable la actividad en los últimos meses antes del cierre.

Tras el anuncio del ERE y el inicio de la negociación con los trabajadores, la empresa solicitó el concurso de acreedores. El juzgado aceptó la petición y abrió directamente la fase de liquidación, lo que supuso la disolución de la sociedad y la sustitución de sus administradores por una administración concursal encargada de gestionar el cierre ordenado y la venta de los activos. En resumen, el camino hacia el cierre puede sintetizarse en varias etapas clave:

  • Comunicación del ERE de extinción a finales de enero de 2025.
  • Reducción progresiva de la actividad por la falta de pedidos.
  • Solicitud y apertura del concurso de acreedores en fase de liquidación.
  • Conclusión de la liquidación, archivo del procedimiento y cierre registral.

Este itinerario refleja un cierre escalonado, que ha ido pasando de la pérdida de carga de trabajo al cese completo de la actividad productiva y al fin de la sociedad.

Liquidación, reestructuración de Stuart Weitzman y venta a Caleres como contexto general

Durante los meses posteriores a la apertura del concurso, la administración concursal presentó informes periódicos sobre la evolución de la liquidación. Una vez completadas las operaciones necesarias, elevó al juzgado el informe final y, al no presentarse oposición por parte de las partes personadas, el juez acordó la conclusión del concurso.

El cierre de la fábrica de Petrer se inscribe en un contexto más amplio de reestructuración de la marca Stuart Weitzman. En febrero del año anterior se produjo la venta de la firma a la compañía estadounidense Caleres, operación realizada por el grupo Tapestry, propietario de la marca hasta ese momento, dentro de una estrategia de reorganización del grupo internacional. Mientras tanto, en la provincia de Alicante ya se había iniciado el repliegue industrial.

El cierre de Creaciones SW supuso la desaparición de la última fábrica que trabajaba en exclusiva para Stuart Weitzman en la comarca del Vinalopó Mitjà. Aún hay empresas que colaboran con la marca, pero combinan sus pedidos con los de otras firmas y ya no existe un centro dedicado solo a esta enseña como el que funcionó durante años en Petrer.

Impacto del cierre, situación de los trabajadores y datos económicos de Creaciones SW

¿Queda margen para que la actividad regrese a esta planta? Con la liquidación completada, el archivo del concurso y el cierre registral ordenado, la respuesta es que el escenario actual es de cierre definitivo desde el punto de vista administrativo y judicial.

El impacto más inmediato se traduce en la desaparición de cerca de 170 empleos industriales vinculados a la fábrica de Petrer y en el fin de un proyecto productivo que había tenido un peso relevante en la zona. Para la comarca, esto significa perder el último foco de producción exclusiva para una marca internacional de calzado de lujo, algo que se nota, y mucho, a pie de calle.

Las últimas cuentas disponibles antes del cierre ya mostraban el deterioro de la actividad de Creaciones SW:

EjercicioFacturación (millones de €)Variación vs año anteriorResultado
202212,4Beneficio de 45.629 €
202311,3-8,9%Pérdidas de 3.320 €

Estos datos evidencian una caída de la facturación del 8,9% entre 2022 y 2023 y el paso de un beneficio, aunque moderado, a pérdidas. Según la empresa, la baja demanda de pedidos ha sido el factor que, finalmente, ha abocado al cierre definitivo de la planta de Petrer y de la sociedad que la gestionaba.

Deja un comentario