Las pensiones contributivas de incapacidad permanente suben un 2,7% en 2026, con una mejora media de 32,7 euros al mes y cambios en importes, mínimos y complementos. Nada más empezar el año, las personas que cobran una pensión por incapacidad permanente han visto aumentar su paga mensual. Esta subida del 2,7%, recogida en el Real Decreto-ley 16/2025 y ligada al IPC interanual, se aplica a todas las pensiones contributivas, incluidas la incapacidad permanente total, absoluta y la gran invalidez.
Cómo suben en 2026 las pensiones de incapacidad permanente en España
Estas prestaciones se reconocen a trabajadores cuya capacidad laboral queda reducida por una enfermedad o accidente. Más de un millón de personas dependen de ellas. La pensión máxima pasa en 2026 a 3.359,60 euros mensuales, hasta 47.034,4 euros al año. Este tope se ha calculado aplicando el IPC medio más un 0,115% adicional, lo que supone un incremento del 2,815% para las cuantías más altas.
Importes medios en 2026 para incapacidad total absoluta y gran invalidez
Las cuantías varían según el grado de incapacidad reconocido. La incapacidad permanente total tiene en 2026 una pensión media de 1.037,73 euros al mes, que en muchos casos corresponde al 55% de la base reguladora, ampliable al 75% para personas mayores de 55 años que no trabajan.
En los grados más severos el esfuerzo económico es mayor. La incapacidad permanente absoluta alcanza una media de 1.520,25 euros mensuales y la gran invalidez, para quienes necesitan ayuda de terceros en lo cotidiano, llega a 2.583,15 euros al mes. Para verlo de un vistazo, estos son algunos importes de referencia para 2026:
| Pensión | Importe 2026 |
|---|---|
| Total (media) | 1.037,73 |
| Absoluta (media) | 1.520,25 |
| Gran invalidez (media) | 2.583,15 |
| Máxima del sistema | 3.359,60 |
Complemento de gran invalidez y brecha de género para mejorar pensiones
Además de la pensión base, existen complementos que pueden incrementar el cobro mensual. El complemento de gran invalidez compensa los gastos de cuidado personal y no puede ser inferior al 45% de la base reguladora de la persona beneficiaria.
También se mantiene el complemento para reducir la brecha de género, que en 2026 es de 36,90 euros mensuales por hijo, hasta un máximo de cuatro. Lo más relevante es que ambos complementos permiten superar el tope máximo de pensión: quien ya cobre la pensión máxima por incapacidad absoluta puede aumentar sus ingresos si reúne los requisitos.
Complemento a mínimos límites de ingresos y compatibilidad con trabajo
El complemento a mínimos actúa como un suelo financiero para quienes no llegan, con sus cotizaciones, al importe mínimo garantizado por ley. La Seguridad Social cubre la diferencia entre la cuantía contributiva y ese mínimo anual.
Ahora bien, ¿qué condiciones hay que cumplir para conservar este complemento en 2026? Su mantenimiento está condicionado a los ingresos. El límite de rentas es de 9.442 euros anuales para pensionistas sin cónyuge a cargo y de 11.013 euros para quienes sí lo tienen. Si se superan estas cifras con rendimientos del trabajo o del capital, la Seguridad Social retira el complemento y deja la pensión en su cuantía contributiva. Para no llevarse sustos, conviene fijarse en estos factores:
- La revalorización del 2,7%, las subidas de las mínimas, los complementos y los límites de ingresos de cada hogar.
Además, según el grado de incapacidad, es posible compatibilizar la pensión con determinados trabajos. Esto permite sumar ingresos laborales sin perder la prestación, siempre que la actividad sea compatible con las limitaciones reconocidas y sin sobrepasar los límites que hacen caer el complemento a mínimos.
En definitiva, el panorama de 2026 dibuja un sistema que intenta equilibrar sostenibilidad y protección social. La subida media de 32,7 euros al mes supone un pequeño alivio frente a la inflación, aunque el importe final de cada persona dependerá de su base reguladora, de sus cargas familiares y de los complementos reconocidos. Al fin y al cabo, cada detalle cuenta en la paga de final de mes.
